Es probable que muchas personas que tienen sobrepeso, especialmente aquellas a las que se les acumula la grasa de forma muy desproporcionada en algunas zonas, hayan pensado alguna vez en la posibilidad de hacerse una liposucción. Aunque el hecho de someterse a una intervención siempre da bastante respeto, la posibilidad de librarse de esa molesta y antiestética grasa es tentadora. Además, en ocasiones hemos escuchado que el exceso de grasa modifica el metabolismo, provocando un desequilibrio hormonal y generando una especie de círculo vicioso, que hace que esta situación empeore progresivamente. Así que ¿por qué no eliminar ese exceso mediante una operación rápida y relativamente sencilla? ¿No sería como una segunda oportunidad, que nos permitiría dejar nuestro cuerpo con un porcentaje de grasa más razonable y así podríamos luchar por mantenerlo (que siempre es bastante menos costoso que mejorarlo radicalmente)?
Bien, antes de tomar decisiones de este tipo hay que escuchar lo que nos digan nuestro médico de familia y el especialista. Y también lo que dicen los estudios sobre la utilidad de la extracción y eliminación de grasa, especialmente desde la perspectiva del largo plazo y la relación con la salud. Así que vamos a ello.
Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable
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3 nov 2016
29 jul 2012
Por qué es tan difícil quitar la grasa localizada
La cintura en los hombres y las caderas en las mujeres suelen ser, en general, las zonas más rebeldes a la hora de luchar contra la acumulación de grasa. Son las primeras en hincharse con las células adiposas y las últimas en dejar paso al músculo magro. Incluso en aquellas personas que pierden mucho peso y grasa corporal, estas zonas suelen resistirse hasta el último momento, en algunos casos incluso pareciendo imposibles de erradicar.
Las razones para la existencia de estas áreas malditas se explica en el libro "Lo que dice la ciencia para adelgazar..." y se deben a varios factores, entre los que también están los genéticos y la distribución corporal de algunas enzimas. Y otro de los que se menciona es el haber pasado por numerosos episodios de engordar-adelgazar.
Un nuevo estudio ha vuelto a confirmarlo, "Effects of weight gain and weight loss on regional fat distribution", en el que se ha observado que cuando de sube de peso, nuestro cuerpo crea nuevos adipocitos (células grasas) para "ayudar captando grasa" a los que ya están repletos y bien hinchados. Si las subidas de peso son cíclicas y repetitivas, por cada vez que volvemos a engordar se crean nuevos adipocitos que se van acumulando especialmente en esas zonas. El problema es que la creación de estas nuevas células se realiza con facilidad, pero su eliminación es otra historia. Aunque con una dieta adecuada se puede conseguir con relativa facilidad que reduzcan su tamaño, nuestro cuerpo no los hace desaparecer y tiende a conservarlos como medida preventiva para el futuro.
Así que ya sabe una razón por la que sus michelines o sus muslos se resisten a perder volumen. Pueden que le estén pasando factura ciclos y dietas del pasado, que le dejaron como herencia adipocitos de más que ya no quieren irse. Tendrá que tener paciencia y procurar evitar que se repitan esos altibajos.
Las razones para la existencia de estas áreas malditas se explica en el libro "Lo que dice la ciencia para adelgazar..." y se deben a varios factores, entre los que también están los genéticos y la distribución corporal de algunas enzimas. Y otro de los que se menciona es el haber pasado por numerosos episodios de engordar-adelgazar.
Un nuevo estudio ha vuelto a confirmarlo, "Effects of weight gain and weight loss on regional fat distribution", en el que se ha observado que cuando de sube de peso, nuestro cuerpo crea nuevos adipocitos (células grasas) para "ayudar captando grasa" a los que ya están repletos y bien hinchados. Si las subidas de peso son cíclicas y repetitivas, por cada vez que volvemos a engordar se crean nuevos adipocitos que se van acumulando especialmente en esas zonas. El problema es que la creación de estas nuevas células se realiza con facilidad, pero su eliminación es otra historia. Aunque con una dieta adecuada se puede conseguir con relativa facilidad que reduzcan su tamaño, nuestro cuerpo no los hace desaparecer y tiende a conservarlos como medida preventiva para el futuro.
Así que ya sabe una razón por la que sus michelines o sus muslos se resisten a perder volumen. Pueden que le estén pasando factura ciclos y dietas del pasado, que le dejaron como herencia adipocitos de más que ya no quieren irse. Tendrá que tener paciencia y procurar evitar que se repitan esos altibajos.
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