Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

12 feb. 2019

¿Dejar de comer ultraprocesados funciona para adelgazar? Primer ensayo

Era cuestión de tiempo que llegara el primer ensayo sobre la efectividad de dejar de comer ultraprocesados para perder peso. Y la casualidad ha querido que coincida con la publicación de otro estudio sobre el consumo de ultraprocesados y el riesgo de mortalidad.

Pero vayamos por partes: empecemos por el más interesante, el ensayo. El trabajo todavía está en fase de prerrevisión y se titula , "Ultra-processed diets cause excess calorie intake and weight gain: A one-month inpatient randomized controlled trial of ad libitum food intake" (2019) . Un estudio liderado por Kevin Hall, investigador citado en varias ocasiones en este blog (1, 2), con un diseño bastante interesante y resultados prometedores.

El ensayo ha sido de cuatro semanas de duración e incluyó a 20 adultos (10 hombres y 10 mujeres). Tenía diseño cruzado, es decir, todos pasaron por dos fases diferentes, la mitad del periodo siguiendo una dieta rica en alimentos ultraprocesados y la otra mitad siguiendo una dieta sin alimentos procesados (según clasificación NOVA), como se representa en la figura en la que se incluyen todas las fases y análisis realizados:


A pesar de ser un estudio con una muestra bastante limitada y una duración relativamente corta, tiene otras características que lo hacen especialmente interesante.

En primer lugar, se hizo con los sujetos internos y controlados, ofreciéndoles alimentos y menús. En segundo lugar, los menús no se diseñaron para producir una reducción calórica, al contrario, las comidas y snacks disponibles eran abundantes y equivalentes en calorías (más de 5400 kcal diarias), densidad energética y macronutrientes. Y para simular la vida real, a las personas se les daba libertad para comer la cantidad que quisieran (ad-libitum) de cada comida. Eso sí, en cada fase solo se les ofrecía el tipo de comida que les tocaba, rica en ultraprocesados o sin alimentos de este tipo.

Bien, ¿y cual fue el resultado? Pues bastante  claro: Durante la fase en la que se comieron muchos ultraprocesados las personas aumentaron su peso 0,8 kg. Y durante la fase en la que comieron alimentos no procesados, perdieron 1,1 kg.

Este es el gráfico detallado (Pérdida de peso total, grasa y masa magra):


Como dato destacable, mientras se seguía la dieta de alimentos no procesados los participantes ingirieron una media de unas 500 kilocalorías menos diarias:




Aunque la proporción de grasas y carbohidratos ingerida fue bastante similar en ambas fases, durante la fase de alimentos no procesados el porcentaje de proteínas fue mayor:



Y esta sería la traducción de las conclusiones de los autores:

"Nuestros datos sugieren que la eliminación de los alimentos ultraprocesados de la dieta reduce el consumo de energía y da como resultado una pérdida de peso, mientras que una gran cantidad de alimentos ultraprocesados en la dieta aumenta el consumo de energía y conduce al aumento de peso. No está claro si la reformulación de los alimentos ultraprocesados podría eliminar estos efectos perjudiciales y, al mismo tiempo, conservar su palatabilidad y comodidad. Hasta que dichos productos reformulados se generalicen, limitar el consumo de alimentos ultraprocesados puede ser una estrategia efectiva para la prevención y el tratamiento de la obesidad. Sin embargo, los defensores de políticas para reducir el consumo de alimentos ultraprocesados deben tener en cuenta que el tiempo, el conocimiento, el gasto y el esfuerzo para preparar comidas a partir de alimentos mínimamente procesados requieren de recursos que a menudo son escasos para aquellos que no son de clases sociales elevadas".

Les recomiendo leer el documento completo, ya que incluye una buena cantidad de otros resultados interesantes en cada fase, tanto de la dieta como de indicadores clínicos, que se resumen en las siguientes tablas (y que todos analizaremos con interés y más tranquilidad durante los próximos días):



Por cierto, el documento incluye una agradable sorpresa al final: una buena cantidad de fotos con todos los menús. ¡Imprescindible para los más curiosos!

Por otro lado, tal y como mencionaba la principio del post, también ayer mismo sabíamos de la publicación en JAMA del primer estudio observacional sobre el consumo de alimentos ultraprocesados y mortalidad. Se trata de "Association Between Ultraprocessed Food Consumption and Risk of Mortality Among Middle-aged Adults in France" (2019), una investigación en la que se analizan datos de unos 45.000 franceses y en el que los autores llegaron a las siguientes conclusiones:

"Un aumento en el consumo de alimentos ultraprocesados parece estar asociado con un mayor riesgo de mortalidad en la población adulta; Se necesitan más estudios prospectivos para confirmar estos hallazgos y para desentrañar los diversos mecanismos por los cuales los alimentos ultraprocesados pueden afectar la salud."

En definitiva, estos dos estudios se suman a la todavía escasa evidencia que indica que cuanto menos ultraprocesados comamos (como explico aquí), mejor; tanto para el peso como para la salud.

Si quieren saber con detalles las razones que pueden estar detrás, en este post anterior las explico. Y si quieren tener claro qué alimentos son los procesados y los ultraprocesados. en este otro post encontrará una infografía que le será útil.

8 feb. 2019

Lo que se come en España

Siempre he pensado que la información que ofrece el INE (Instituto Nacional de Estadística español) no se utiliza en todo su potencial a la hora de definir políticas y divulgar. Quizás sea un sesgo personal, ya que soy el primero que lo infrautilizo. Aunque las pocas veces que le he dedicado unos minutos  he llegado a conclusiones realmente interesantes.

Por ejemplo, estos días he estado trasteando con la Encuesta de Presupuestos Familiares, una base de datos en la que se recopila - entre otras cosas - la compra por familia y persona de diversos grupos de alimentos (ya la utilicé hace un tiempo para escribir un par de posts, 1, 2). Pues bien, tras filtrar y reorganizar algunos números, me han salido un par de gráficos que creo que son interesantes, ya que nos aportan una buena "foto" de lo que comemos los españoles y de cómo puede haber cambiado nuestra alimentación durante la última década.

4 feb. 2019

Infografías sobre comer saludable y alimentos procesados

Hace unos  días Hernán J. Sardi  proponía una iniciativa: consensuar entre personas que divulgamos sobre nutrición algún tipo de documento sobre alimentación saludable. Una idea tan interesante como compleja, en mi opinión, pero como además se animó a citar a algunos de los posibles participantes, entre los que se encontraba un servidor, estos días he estado pensando en cómo podría colaborar.

Obviamente, dado el contenido y filosofía de este blog, podría ayudar a buscar estudios y a analizar sus conclusiones, para así poder justificar las recomendaciones que pudieran salir. Me ofrezco a ello. Pero durante en lugar de ponerme con Pubmed me he liado a trastear con dibujos, figuras, líneas, colores, imágenes... cosas de la motivación, supongo. Aunque sin olvidarme de los resultados de los cientos de estudios y metaanálisis que he ido publicando en el blog, claro.

Finalmente me han salido un par de infografías sobre alimentación saludable y alimentos ultraprocesados que he pensado que podrían ser útiles para la propuesta de Hernán. No sé muy bien de qué forma podrían utilizarse, quizás como punto de partida, como esquema, como borrador, de inspiración o tal vez para el inicio del debate. Ya veremos.

Aquí tienen la primera  sobre alimentación saludable (pinchar para agrandar):



Y esta sería la segunda  sobre alimentos ultraprocesados:



Los habituales de este blog habrán reconocido en estas imágenes parte de algunas de las ideas que ya he utilizado con anterioridad, como por ejemplo la escala de alimentos más o menos saludables o la representación visual del sistema de clasificación NOVA de alimentos procesados y ultraprocesados.  E imagino que hay algunas cosas con las que no todo el mundo estará de acuerdo, como es normal. Insisto en que es una primera propuesta y que espero que se vaya mejorando y completando con explicaciones detalladas.

Las sugerencias y comentarios serán bienvenidos.

23 ene. 2019

Nuevas directrices dietéticas canadienses: menos ultraprocesados y más cocinar

Aunque  muchos países tienen sus propias directrices dietéticas, lo cierto es que la mayoría son muy similares y muchas de ellas podrían considerarse copias de las más influyentes o conocidas. Las que se llevan la palma en popularidad sin duda son las norteamericanas Dietary Guidelines for Americans (DGA) - sobre las que pueden leer unas reflexiones en este post -  que han servido de inspiración durante años a muchas otras. Sin embargo, de momento las DGA no han demostrado ser útiles para prevenir la obesidad ni la mejora de la salud de los norteamericanos.

En España llevamos mucho tiempo anclados a la pirámide de la estrategia NAOS y parece que nos conformamos con la manita de pintura periódica que los señores de la SENC suelen dar a su particular pirámide y con que el gobierno firme acuerdos con la industria, poco prometedores y poco basados en ciencia. Pero otros gobiernos están lanzándose a avanzar de verdad, intentando dejar atrás ideas vetustas, innovando y proponiendo otro tipo de planteamientos. Sin olvidar el rigor y la evidencia, claro. Es lo que hicieron hace unos años en Brasil (como conté en este post), lo que han hecho en Chile con su normativa de etiquetado (como se cuenta en este articulo) y lo que parece que pretenden hacer en Canadá con su nueva guía dietética recién estrenada. Desde ayer pueden encontrar toda la información en la web Canada's Food Guide.

16 ene. 2019

¿La reformulación de alimentos para reducir el consumo de azúcar es útil para mejorar la salud? primera revisión sistemática


Hace unos meses expliqué en este post por qué creo que el "plan estrella" que presentó el Gobierno para combatir la obesidad y mejorar la alimentación de la población española, titulado "Plan de colaboración para la mejora de la composición de los alimentos y bebidas y otras medidas 2017-2020", me parece un gran fail. Lo resumo brevemente: Porque no se basa en ciencia.

Como conté en dicho artículo, en el momento de aprobar el plan no había ensayos publicados que mostraran un mínimo de evidencia sobre la eficacia de la estrategia principal que propone: la reformulación de alimentos ultraprocesados respecto a su composición en grasas saturadas, azúcares y sal, con el objetivo de mejorar la salud de quienes los consumen. Las referencias que se incluían en el documento descriptivo, además de escasas, no probaban la efectividad mediante indicadores clínicos significativos. Y, para colmo, el estudio fundamental que se citaba (con resultados además poco prometedores) se había añadido a posteriori, es decir, cuando el plan ya estaba redactado.

No sé si el plan finalmente seguirá adelante, pero la ciencia sí lo hace. Relacionada con este tema, se acaba de publicar la primera revisión sistemática que estudia precisamente la posible eficacia de una estrategia de reformulación de los alimentos procesados, enfocada en el azúcar. El trabajo es "Effects of product reformulation on sugar intake and health—a systematic review and meta-analysis" (2019) y ha sido realizado por expertos del Reino Unido, analizando toda la tipología de estudios existente: ensayos de intervención, estudios observacionales y estudios de modelización (modelos teóricos). Así que he pensado que sería interesante dedicar este post a conocer un poco mejor sus resultados.

10 ene. 2019

La esquiva relación entre el colesterol dietético y el colesterol en sangre

Durante años hemos convivido con recomendaciones para restringir la ingesta de alimentos ricos en colesterol (como el huevo y la carne) con la intención de reducir los niveles del LDL-C (también llamado "colesterol malo"). Sin embargo, la evidencia que justifique la utilidad de esta estrategia parece querer hacerse de rogar;por ejemplo, en la revisión sistemática sobre el tema "Dietary cholesterol and cardiovascular disease: a systematic review and meta-analysis"(2015) los autores confirmaron con bastante contundencia la falta de pruebas al respecto.

Como consecuencia de estas incertidumbres, se han ido relajando las recomendaciones restrictivas respecto al colesterol que ingerimos con los alimentos. Pero es importante llegar a conocer con detalle los posibles efectos que puede tener su ingesta, ya que para elaborar las políticas de salud pública se suele seguir asociando el LDL-C con enfermedades cardiovasculares.

Hace unos días se publicó un estudio que puede ayudarnos a conocer mejor esta relación. Me refiero al trabajo publicado en la revista de los nutricionistas norteamericanos "Meta-regression analysis of the effects of dietary cholesterol intake on LDL and HDL cholesterol" (2018). Sus autores recopilaron los resultados de 55 ensayos sobre la ingesta de colesterol y su influencia en los niveles de colesterol LDL (malo) y HDL (bueno), con el objetivo de buscar modelos para predecir dicha relación. Y para hacer este trabajo, tuvieron que hacer bastante análisis estadístico, incluyendo algunos gráficos que pueden ser ilustrativos y que he decidido traer al blog.

31 dic. 2018

¿Es mejor adelgazar lentamente? Últimos estudios

Queda poco para terminar con las comilonas navideñas y muchos tendrán como propósito para el nuevo año el intentar perder unos kilitos, pero ¿qué es mejor, perder peso de forma progresiva o hacerlo rápidamente?

Normalmente se suele afirmar que adelgazar "demasiado rápido" puede dar peor resultado a largo plazo y provocar mayor "efecto rebote" (es decir, recuperación del peso perdido e incluso más), pero ¿hay pruebas que soporten esta afirmación?

Hace un tiempo escribí un post en el que comenté un interesante estudio que analizó este tema, "The effect of rate of weight loss on long-term weight management: a randomised controlled trial" (2014). En este trabajo se analizó la evolución durante 3 años de 200 personas divididas en dos grupos y sometidas a dos dietas de pérdida de peso, una rápida (12 semanas y basada en sustitutivos de comidas) y otra gradual (36 semanas y basada en una dieta con déficit de 400-500 kcal diarias). Tras finalizar la investigación, estos fueron los resultados de la fase de pérdida de peso y la evolución posterior en ambos grupos (rojo=rápida; azul=gradual):

24 dic. 2018

Lo que comen los cazadores-recolectores y las bases de la paleodieta


La popularidad de las dietas paleolíticas o evolutivas no para de crecer. Y suele ser habitual presenciar  intensos debates entre detractores y defensores respecto a la conveniencia de intentar imitar los hábitos de cazadores-recolectores, especialmente en el ámbito alimentario. Pero para que dicho debate sea riguroso, lo primero que habría que determinar es qué comían nuestros ancestros.

Uno de los errores más habituales al hablar de salud y alimentación es la excesiva simplificación de cuestiones complejas y este caso no es excepción. El ser humano moderno lleva decenas de miles de años sobre la tierra y sus antepasados evolutivos millones, por lo que hablamos de periodos de tiempo muy largos. Periodos en los que innumerables pueblos han luchado por sobrevivir en todo tipo de entornos y siguiendo estrategias muy variadas. Por ello las generalizaciones respecto a la forma de vida de nuestros antepasados lejanos deben hacerse con cuidado. Y si queremos recabar información sobre aquellos tiempos, lo tendremos realmente difícil, dado que los restos que se conservan son muy escasos y tienen gran riesgo de no ser representativos.

Una perspectiva diferente para estudiar estas cuestiones es poner en un segundo plano los datos del pasado y centrarse en el presente. En pueblos actuales pero con formas de vida que podrían ser similares a las de entonces. Que se hayan mantenido aislados, primitivos y alejados de la tecnologíay que obtiengan sus recursos de su entorno más cercano.

Hace unos días se ha publicado una revisión con esta perspectiva en la revista Obesity Reviews, "Hunter‐gatherers as models in public health" (2018), firmada por expertos que se han pasado gran parte de su vida profesional conviviendo con este tipo de pueblos e investigando sus hábitos y su salud. Los autores hacen un repaso bastante didáctico de las investigaciones realizadas sobre la salud y la forma de vida de pequeñas poblaciones de cazadores-recolectores con formas de vida ancestrales. El documento es de libre acceso, así que pueden leerlo completo en este enlace.

A continuación procedo a traducirles libremente buena parte del artículo, empezando por la parte referida a la dieta la dieta y la alimentación:

3 dic. 2018

¿Es importante que los niños desayunen? Lo que dicen los estudios sobre el desayuno infantil

Si están al día de lo que ocurre en el ámbito de la nutrición en las redes sociales, supongo que se habrán enterado del último huracán de Twitter.

Todo comenzó con este titular extraído de una frase del cocinero Juan Llorca:



La respuesta no se hizo esperar. Se generó un acalorado debate en twitter y dos claras opiniones, quienes criticaban sin miramientos la frase del cocinero y quienes no la veían tan descabellada. Como  a veces ocurre en las redes sociales (y por qué no decir, en la vida real), la discusión degeneró y llegó a ataques personales e incluso a insultos y situaciones desagradables. Y como también suele ocurrir en estos casos, no se profundizo en lo importante: en lo que dicen la evidencia y los estudios. Así que he decidido dedicar un post al asunto de la importancia (o no) del desayuno infantil.

Vamos allá.

29 nov. 2018

Ayuno intermitente vs restricción calórica continua, últimos ensayos



Si hoy en día si hay una tendencia o moda que esté pegando fuerte en el ámbito de las dietas y la alimentación, especialmente entre personas cercanas al mundo del fitness y del deporte, ésta es sin duda el ayuno; en concreto, el ayuno intermitente. Es fácil encontrar posiciones muy polarizadas respecto a esta forma de alimentarse, con algunas personas creyendo que es algo casi milagroso y otras pensando que sirve para más bien poco e incluso puede ser hasta peligroso.

Hace unos meses escribí un post comentando las conclusiones de un metaanálisis sobre el ayuno intermitente y su utilidad para perder peso, el cual les recomiendo consultar si el tema les interesa. Sus resultados fueron similares a los de los otros dos metaanalisis realizados anteriormente, "Weight-Loss Outcomes: A Systematic Review and Meta-Analysis of Intermittent Energy Restriction Trials Lasting a Minimum of 6 Months" (2016) y "Intermittent energy restriction and weight loss: a systematic review" (2016). Pero como después de ese estudio se han publicado varios ensayos  durante el año 2018, comparando la eficacia para adelgazar de la dieta 5:2 respecto a la restricción calórica continua clásica, he decido dedicar un breve post a recopilarlos y resumir sus conclusiones.

Para los que anden un poco despistados, les recuerdo que la dieta 5:2 es una modalidad del "alternate-day fasting", en la que se realiza una reducción severa de la ingesta de energía dos días a la semana  (sobre el 75%), permitiendo comer con normalidad el resto.

Estos son los ensayos, por orden cronológico:

22 nov. 2018

Más sobre Nutri-Score: Aclaraciones de sus creadores y comentarios complementarios

Mi ultimo post sobre Nutri-Score ha recibido varios miles de visitas y me consta que se ha citado en diversos medios y artículos - algunos con información complementaria magnífica, como el de Juan Revenga -, algo que siempre es motivador y de agradecer.

Pero tengo que confesar que me ha resultado especialmente interesante (y un privilegio, la verdad) el correo electrónico que he recibido de la doctora Pilar Galan, Directora Adjunta del Equipo de Investigación en Epidemiologia Nutricional INSERM / INRA / CNAM / Universidad Paris 13, que es el equipo francés que ha desarrollado el logotipo Nutri-Score.

La doctora Galan, que conoce perfectamente el algoritmo y el proceso seguido, aporta en su mensaje datos e información muy valiosa que nos permite tener una mejor perspectiva de este sistema de etiquetado y de su funcionamiento.

Procedo a compartir con ustedes todo lo que me cuenta en su email, que copio-pego en su totalidad (si no han leído el post al que se refiere en todo momento, pueden encontrarlo en este enlace):

13 nov. 2018

Nutri-score, luces y sombras del próximo sistema de etiquetado nutricional

El Gobierno ha comunico http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com/2018/11/mas-sobre-nutri-score-aclaraciones-de.htmlayer una serie de medidas para luchar contra la obesidad, que pueden leer en este enlace. Ya analicé en este otro post una de las más importantes, el "Plan de Colaboración para la Mejora de los Alimentos y Bebidas y otras medidas 2020", comprobando que no tiene evidencia que la soporte, y en este post quiero comentar algo de la medida que posiblemente más revuelo levantó ayer, la implantación del etiquetado Nutriscore. Como bien han explicado otros medios, este sistema de etiquetado se desarrolló hace más de una década y se instauró el año pasado en Francia, estando ahora en proceso de despliegue por otros países.

Cómo funciona

Para entender su funcionamiento les recomiendo tres documentos sencillos y didácticos: La web específica desarrollada en Open Food Facts, el articulo de la Revista Española de Nutrición Comunitaria "El logotipo nutricional Nutriscore en los envases de los alimentos puede ser una herramienta útil para los consumidores españoles" (2017),  y el documento que se pueden descargar desde la web del servicio de salud francés "Nutri-score frequently asked questions" (2018), con respuesta a las preguntas frecuentes (FAQ). Si los leen comprobarán que Nutriscore es un sistema de etiquetado para alimentos procesados (no es aplicable a frescos ni a aditivos, edulcorantes, especias, sal, hierbas, leche, etc.). Tiene 5 niveles fijados por una letra (A, B, C, D, E) y un color (verde oscuro, verde claro, amarillo, naranja, rojo) con los que se caracteriza un alimento como más o menos saludable. El nivel más saludable es la A (verde oscuro) y el menos saludable el E (rojo):

11 nov. 2018

VITAL: Nuevo ensayo sin resultados para los suplementos

Ya he publicado unos cuantos artículos (1, 2, 3) explicando que los estudios no acaban de confirmar los supuestos beneficios de tomar suplementos con el objetivo de prevenir los efectos de enfermedades relevantes, tales como las cardiovasculares o el cáncer. Los últimos metaanálisis también han llegado a resultados similares, indicándonos que no merece la pena gastar dinero en este tipo de productos:

De hecho algunas de estas investigaciones indican que incluso podrían ser contraproducentes y que además la falta de control sobre este tipo de productos llega a ser preocupante (1, 2), ya que pueden incluir sustancias no declaradas y hasta peligrosas. A pesar de todo, hay algunos suplementos que siguen teniendo bastante buena prensa y, también hay que decirlo, han generado a algunas empresas un volumen de negocio muy destacable. A pesar de que las evidencias a su favor tampoco terminen de confirmarse

Ayer mismo se publicaron en la revista New England  Journal of Medicine dos artículos basados en los resultados de un gran ensayo centrado en dos de estos populares suplementos, que aportan nutrientes cuya relevancia para la salud nadie duda: los de vitamina D y ácidos grasos omega-3. Me refiero a una intervención denominada VITAL, cuyos resultados eran muy esperados ya que está considerada especialmente importante por su diseño y características: promovida con financiación publica, con muestra de gran tamaño (más de 25.000 personas), plazos considerables (más de cinco años) y concentración de vitamina D mayor de lo que suele ser habitual (2000 UI).

5 nov. 2018

Functional Imagery Training ¿Puede la imaginación ayudarnos a adelgazar?



Lamentablemente, los ensayos relacionados con estrategias y terapias psicológicas innovadoras para luchar contra el sobrepeso son prácticamente inexistentes. Aunque llevamos muchos años viendo publicados innumerables estudios epidemiológicos de escasa utilidad clínica que se limitan a relacionar el sobrepeso con infinidad de variables, toparse con investigaciones interesantes en el ámbito de la psicología de la obesidad es casi un milagro.

Pero de vez en cuando podemos encontrar algo esperanzador, que nos hace pensar que las cosas pueden cambiar.

En este post les voy a hablar de una de esas iniciativas, que aunque todavía está en fases muy tempranas, puede ser un buen ejemplo de búsqueda de métodos complementarios para el tratamiento de la obesidad.  Sus autores lo han llamado "Functional Imagery Training (algo así como "Entrenamiento funcional por imágenes") y como estamos hablando de psicología, conviene que antes de conocerlo en detalle hagamos un pequeño repaso de los conceptos que tiene detrás.

26 oct. 2018

Vegetales y frutas, ¿cuántas raciones diarias son las más adecuadas?

Hace unos días el amigo Miguel Ángel Lurueña (@gominolasdpetro) lanzó una pequeña encuesta sobre las razones por las que  no llegamos a comer las cinco raciones de frutas y verduras diarias que suelen recomendarse. Más allá de los resultados, que dan para otro post, como "efecto colateral" de la encuesta se generó un pequeño debate sobre esa cantidad, las cinco raciones, un objetivo tan popular como aparentemente difícil de alcanzar.

Tras un breve intercambio de tuits,  me pareció que podría ser interesante recopilar la evidencia científica que soporta dicho objetivo, para conocer de primera mano y entender mejor lo que dicen los estudios sobre cómo se relaciona la ingesta de frutas y verduras con la salud. Así los más nutrifrikis podríamos reflexionar mejor sobre casos específicos y matices: ¿Hay muchas diferencia entre comer 4 o 5 raciones diarias? ¿Y si se comen más de 5 raciones diarias, será mejor para la salud?

Para empezar, quisiera hacer dos puntualizaciones previas: La primera, que en España desde hace años existe la iniciativa "5 al día", cuya misión es precisamente trabajar por la consecución de este objetivo, comer cinco raciones de frutas y verduras diarias. Y la asociación creada para ello ha formalizado los argumentos y razonamientos que les guían en un documento de posicionamiento realizado por su comité científico en el año 2010 que puede descargarse desde este enlace.

La segunda puntualización está relacionada con lo que se considera "una ración". Dado que en todo momento vamos a hablar de raciones, conviene saber que el Comité científico de "5 al día" establece como ración media en España la cantidad de 140-150 gramos de fruta u hortalizas, preparadas para comer. Que equivale aproximadamente a una pieza de fruta de tamaño medio o un plato modesto de verdura. Como veremos más adelante, este es un dato que tiene especial relevancia.

Pues bien, vayamos al grano: ¿Qué concluyen los estudios sobre la relación entre la cantidad de frutas y verduras ingeridas, las enfermedades más relevantes y, sobre todo, la mortalidad?

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...