Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

19 oct. 2020

Iniciativas del Ministerio de Consumo y Aesan para mejorar la alimentación, comentarios y sugerencias

Durante los últimos meses el Gobierno Español, en concreto a través del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), está abordando algunas iniciativas para intentar mejorar la alimentación de los ciudadanos. Algo que es principio loable, ya que llevábamos muchos años sin programas o iniciativas relevantes en este sentido. Y falta que hacían.

En este post voy a hacer un pequeño repaso de tres de ellas, las que más impacto mediático están teniendo, siguiendo la perspectiva habitual de este blog, la de la evidencia y los estudios científicos.


Subida de los impuestos a las bebidas azucaradas

La primera de las medidas anunciadas por el gobierno es la subida de impuestos a las bebidas azucaradas, una subida del IVA del 10% al 21%.  

En lo que respecta a los estudios sobre esta medida, de acuerdo a las últimas revisiones sistemáticas suele ser efectiva y parece que puede ayudar a reducir en el consumo de bebidas azucaradas:

Aunque hay variaciones importantes en los resultados, de estas investigaciones podría deducirse que un aumento del 10% en el precio de las bebidas suele dar lugar a reducciones de consumo que rondan ese mismo porcentaje (en números redondos).

Como posibilidad a explorar, según algunos de los expertos que han realizado las revisiones, es posible que el "escalado" de los impuestos pueda mejorar su eficacia. Es decir, si se aumentan incluso en mayor medida en aquellos productos que aportan más cantidad de azúcar (de forma similar a como ocurre con el alcohol, añadiendo impuestos extra a aquellas bebidas de elevada graduación), podrían conseguirse incluso mejores resultados.

En relación a esta iniciativa hay otro aspecto que es necesario gestionar y sobre el que hay que tomar decisiones complejas. Me refiero a las bebidas edulcoradas, que con frecuencia suelen sustituir  a las azucaradas a la hora de cambiar de hábitos, algo que es esperable que ocurra si se gravan las bebidas azucaradas pero no las edulcoradas. Sin embargo, la evidencia indica que el consumo de bebidas con edulcorantes no son la mejor opción, ya que a largo plazo no ofrecen ventajas para la salud significativas respecto a las bebidas azucaradas, como se puede apreciar en las últimas  revisiones:

No se sabe con seguridad las razones precisas de este fenómeno, aunque posiblemente se deba a que los efectos adversos del consumo crónico de bebidas dulces de cualquier tipo no solo conlleva un exceso calórico. Algunas hipótesis hablan de efectos negativos en la microbiota de algunos edulcorantes, aunque las últimas revisiones, como estaesta o esta otra no llegan a conclusiones claras en ese sentido. Otros expertos, como se explica en la revisión "Neuroendocrine and Metabolic Effects of Low-Calorie and Non-Calorie Sweeteners" (2020), creen que el problema podría estar en posibles efectos de naturaleza neuroendocrina que ocurren al beber de forma crónica este tipo de bebidas. 

Futuros estudios nos irán aportando más luz, pero con los datos actuales en la mano y dado que que para mejorar la salud la recomendación dietética más apropiada y de mayor consenso es la sustitución por agua de las bebidas con azúcar o edulcorantes, es posible que como medida de salud pública sea recomendable aumentar también los impuestos de las segundas.

De cualquier forma, conviene insistir en que el aumento de impuestos es una medida que por si sola tiene efectos limitados. Para conseguir resultados de mayor magnitud las políticas deben incorporar más iniciativas. A modo de ejemplo - como cuento en detalle en el libro "La guerra contra el sobrepeso" y en este post - en el estudio publicado en JAMA"Association of a Community Campaign for Better Beverage Choices With Beverage Purchases From Supermarkets" (2017) se describe con detalle una intervención realizada en Maryland  para reducir el consumo de bebidas azucaradas, que se consideró modélica. Incluyó una buena cantidad de  acciones, enfocadas en conseguir cambios a nivel personal, a nivel de empresa y organizaciones, a nivel comunitario y a nivel político. De esa forma, llegaron a reducir el consumo de bebidas azucaradas cerca de un 20% en un periodo de 3 años.


Campaña publicitaria contra el azúcar.

La segunda iniciativa que voy a comentar es la que más visibilidad está teniendo durante los últimos días, una campaña publicitaria contra el azúcar. Como explican desde el propio gobierno en este enlace, se compone de varias acciones, contenidos y herramientas. Posiblemente la más popular sea este vídeo:



También incluye imágenes con mensajes impactantes, como la siguiente:

No voy a evaluar la idoneidad de la estrategia de marketing de la campaña, porque no soy experto en ese área. Pero desde una perspectiva sanitaria quisiera puntualizar que uno de sus problemas está en centrase en un nutriente, el azúcar., en lugar de hacerlo en alimentos o productos. No es porque piense que no haga falta reducir el consumo de azúcar, hay datos de sobra que muestran que la consumimos en exceso y que no nos hace ningún bien. Sin embargo, no creo que los enfoques centrados en nutrientes sean efectivos para la educación alimentaria de la población en general. El azúcar está presente en infinidad de alimentos y en cantidades muy diversas; incluso algunos alimentos considerados muy saludables cuya ingesta conviene promover, como las frutas, la contienen en proporción significativa . Para el ciudadano de a pie es complicado identificar "el azúcar" con precisión y evaluar "la malignidad" de su presencia, por lo que este tipo de mensajes no suelen ayudarle a hacer una compra e ingesta de alimentos más saludable. 

Por otro lado, como expliqué en este post anterior, no hay pruebas significativas que muestren que reformular productos procesados reduciendo su nivel de azúcar sirva para mejorar la salud. Además, al igual que ocurre con las bebidas, con frecuencia los fabricantes de productos procesados reducen la cantidad de azúcares aumentando la de edulcorantes, y al igual de lo que ocurre con las bebidas, este cambio no es especialmente bueno para la salud. Todo ello lo explico con más detalle, incluyendo los estudios que lo justifican, en el libro "Lo que dice la ciencia sobre comer saludable" y en este post

Desde el punto de vista de los estudios, no he podido encontrar ninguna publicación que llegue a la conclusión de que se pueda conseguir reducir el consumo de un nutriente de forma significativa - en este caso el azúcar - con este tipo de campañas publicitarias. Lo más parecido que se puede encontrar es algún estudio relacionado con campañas dirigidas a reducir el consumo de bebidas azucaradas:

Pero estas dos investigaciones no se refieren a nutrientes, sino a productos concretos que se identifican con claridad. De cualquier forma, incluso en este caso los resultados son modestos, con reducciones en la compra por debajo del 5%, en el mejor de los casos.

Desde una perspectiva más general, la reciente revisión sistemática "Mass media to communicate public health messages in six health topic areas: a systematic review and other reviews of the evidence" (2019) analizó las campañas publicitarias dirigidas a promover hábitos asociados a una mejor salud: reducción del consumo de tabaco y alcohol, cambios en la dieta, uso de preservativos.... Concluyó que en el ámbito dietético las pruebas brillan por su ausencia. Y en el resto de ámbitos se encontraron con resultados de efectividad muy diversos y con efectos modestos que no suelen mantenerse en el tiempo. Cabe destacar que los autores comentan que pueden tener cierta efectividad  aquellas que se centran en promover comportamientos muy concretos y bastante simples.

En resumen, creo que una campaña publicitaria de este tipo es una iniciativa de alta visibilidad y gran impacto mediático, lo cual políticamente es interesante para quien la organiza, pero desde el punto de vista de los resultados, a fecha de hoy no hay evidencia de que sirva para mucho.

Implantación de Nutriscore

La tercer iniciativa estrella del Ministerio de Consumo en el ámbito de la alimentación es la implantación del sistema de etiquetado frontal (FOPL) Nutriscore. No voy a extenderme en el análisis de esta iniciativa porque ya hice una exposición detallada hace unas semanas, incluyendo los estudios relacionados, en este post. Concluí que la evidencia de que Nutriscore vaya a mejorar la salud de los españoles es escasa y que posiblemente haya FOPL capaces de conseguir mejores resultados (aquellos que incluyen mensajes de alerta tipo "alto en azúcar", "alto en sal" y similares).

De cualquier forma, dada la naturaleza de las otras dos iniciativas del gobierno, ambas dirigidas a reducir el consumo de azúcar, quisiera llamar la atención sobre otra cuestión relacionada con Nutriscore: En la última revisión sistemática que ha analizado la capacidad de los sistemas FOPL  para reducir el consumo de ciertos nutrientes, incluido el azúcar, Nutriscore fue el sistema que obtuvo los peores resultados y sobre el que menos evidencia hay. Se trata de la investigación es "Front of pack nutritional labelling schemes: a systematic review and meta‐analysis of recent evidence relating to objectively measured consumption and purchasing" (2019) e incluye el siguiente gráfico, en el que se pueden apreciar los resultados de cada sistema FOPL respecto al azúcar (he enmarcado en rojo los de Nutriscore):


Las razones por las que Nutriscore consigue resultados tan mediocres en este tema las expliqué en este post y se resumen en que tiene mucha "manga ancha" con el azúcar. Solo castiga severamente aquellos productos con cantidades desorbitadas de este nutriente y valora de forma positiva algunos que aportan bastante cantidad, como por ejemplo los siguientes, que obtienen todos una B:





Conclusiones

En resumen, hay que aplaudir que el Ministerio de Consumo se anime a poner en marcha iniciativas para mejorar la alimentación y la salud de los españoles. Pero creo que para conseguir resultados relevantes hacen falta muchas más acciones. Y hay cuestiones para las que parece que debería apoyarse algo más en las prioridades de la población y en la evidencia de efectividad existente.

7 oct. 2020

La guerra contra el sobrepeso, nueva edición con Next Door Publishers

Next Door Publishers es una editorial especializada en divulgación científica, que ha publicado una gran cantidad de obras de prestigiosos científicos y divulgadores españoles e internacionales sobre temáticas apasionantes y en formatos de gran calidad. Por eso me hace especial ilusión que sus responsables hayan elegido una de mis obras, "La guerra contra el sobrepeso", para formar parte de su excelente colección "Café Cajal".




El equipo de Next Door y un servidor hemos colaborado para elaborar una nueva y cuidada edición del libro, revisando los textos y actualizando estudios y referencias. Todo ello para intentar explicar en sus casi 400 páginas, de forma amena y a la vez rigurosa, por qué la epidemia de obesidad es un fenómeno tan complejo y difícil de resolver, que podría equivaler a una guerra a nivel mundial y que ningún país en el mundo ha sido capaz de revertir. Señalando con pruebas y hechos los factores y culpables que pueden estar detrás y explorando las posibilidades que tenemos para buscar soluciones. 

Esta es la sinopsis del libro:

"La epidemia de obesidad se extiende por todo el planeta y se ha convertido en un problema de salud de primer orden, afectando a millones de personas, empeorando su calidad de vida y disparando los costes sanitarios. Las víctimas son tantas y la situación tan grave que no nos queda más remedio que aceptar que estamos en guerra contra el sobrepeso. Ha llegado el momento de presentar batalla, de enfrentarse definitivamente al problema, utilizando todas las armas y recursos que sean necesarios. Basados en la ciencia y en la investigación más rigurosa.

¿Quién es el enemigo a combatir? ¿Contra quién debemos luchar? ¿Y cuáles son las mejores estrategias de combate para tener alguna posibilidad de salir victoriosos? Un libro revelador, que le permitirá entender por qué todavía ningún país en el mundo ha conseguido ganar la guerra contra la obesidad y conocer el complejo entramado de intereses y circunstancias que sostienen esta situación, así como las claves para enfrentarse a ello."

Pueden encargarlo en su librería más cercana o adquirirlo en los siguientes enlaces:

- En la web de Next Door Publishers.

- En  Amazon.

Pueden leer una buena cantidad de comentarios y valoraciones que han hecho los lectores sobre el libro en este enlace de Goodreads o este enlace de Amazon.

¡Espero que disfruten con su lectura!

25 sept. 2020

¿Es mejor adelgazar rápido o adelgazar despacio? El metanálisis

Sobre la velocidad del adelgazamiento se dicen muchas cosas. 
Por ejemplo, es habitual escuchar que adelgazar demasiado rápido es poco deseable y que puede dar lugar a efectos negativos, como el popular "efecto rebote". Es cierto que la promesa de perder peso rápidamente es algo que suele acompañar a las dietas de moda, generalmente poco recomendables, pero no conviene deducir cosas a partir de las exageraciones de quienes quieren vendernos falsos milagros. Lo cierto es que ese tipo de afirmaciones sobre el "adelgazamiento rápido" no tienen tienen demasiada evidencia, ya que los estudios que hay sobre el tema son escasos y poco concluyentes, como ya he explicado anteriormente en este blog (unodos).

Para ir aportando más luz en este tema hace unas semanas se publicó el primer metanálisis que puede aclararnos un poco la situación. Se trata de "Effects of gradual weight loss v. rapid weight loss on body composition and RMR: a systematic review and meta-analysis" (2020) y sus autores recopilaron los resultados de siete ensayos que compararon una pérdida de peso "gradual" con otra "rápida". De todo ello pudieron extraer datos y resultados relacionados con unos cuantos parámetros de interés: peso corporal, IMC, contorno de cintura, contorno de cadera, grasa corporal, porcentaje de grasa corporal, masa magra y gasto energético en reposo. 

1 sept. 2020

Comer saludable, según el Ministerio de Sanidad: Poco rigor y escaso valor

Casi por casualidad me he enterado de que hace unas semanas el Ministerio de Sanidad publicó una serie de contenidos en su web relacionados con una alimentación saludable, ofreciendo información y recomendaciones al respecto. Están colgados en este enlace, en la propia web del ministerio, de forma bastante destacada y visible:




Como pueden apreciar, el contenido se presenta organizado en cuatro apartados, dos de los cuales se refieren al conocimiento existente sobre alimentación y la salud, "Alimentación ¿qué sabemos" y "Falsos mitos". En un tercero se habla de "Habilidades de compra y cocina", con información y consejos respecto a menús y raciones. Y en el cuarto, "Aspectos sociales de la alimentación", se incluye algo de contenido relacionado con lo que el propio título indica.

Como podrán imaginar, en cuanto he tenido un rato me he lanzado a leerlo todo. Y tengo que decir que me he llevado una notable decepción, porque lo que me he encontrado es de poco rigor y escasa calidad.

En lo que respecta a los contenidos que relacionan la alimentación y la salud, que son los de especial interés en este blog y los más directamente asociados al Ministerio de Sanidad, la información es escasa, pobre y está bastante desfasada. Buena parte está basada en ideas y teorías de hace décadas y se incluyen afirmaciones y recomendaciones muy discutibles, que no están basadas en la evidencia. Y donde no hay errores de bulto, se aporta poco valor. 

Desde luego no tiene el rigor ni la calidad que yo creo que debería ofrecer algo que representa a un ministerio, en un tema tan complejo y relacionado con la salud como es la alimentación.

A continuación he recopilado algunos de los fragmentos que considero menos acertados, copiados literalmente de la propia web. Para cada uno de ellos incluyo una breve explicación crítica, así como los enlaces a artículos y estudios relacionados. 

6 ago. 2020

Grasa dietética y mortalidad, lo que dicen los estudios observacionales

Aunque con frecuencia todavía se sigue hablando de la grasa dietética como una sola cosa, cada vez está más extendido el conocimiento sobre los diferentes tipos de grasa, algo imprescindible ya que la relación con la salud de cada tipo es diferente. En la mayoría de mis libros he dedicado muchas páginas a explicar todos estos tipos y sus posibles relaciones con indicadores clínicos. 

Toda esta información ahora puede completarse con otro metanálisis sobre el tema. Se trata de "Association between dietary fat intake and mortality from all-causes, cardiovascular disease, and cancer: A systematic review and meta-analysis of prospective cohort studies" (2020), publicado hace tan solo unas semanas en la revista Clinical Nutrition. Los autores de esta investigación recopilaron los estudios observacionales existentes (que involucraron a un millón de personas) sobre la relación entre la ingesta de diferentes tipos de grasa (total, polinnsaturada, saturada, monoinsaturada y trans) y la mortalidad por diversas causas (general, por enfermedad cardiovascular y por cáncer), para llegar a conclusiones generales al respecto. Lo didáctico de esta revisión es que, basándose en todos los resultados, se han calculado las curvas que representan estas relaciones ingesta d egrasa-mortalidad, lo cual permite disponer de representaciones visuales sencillas de interpretar.

A continuación pueden ver estas curvas de ingesta y riesgo de mortalidad, para cada tipo de grasa:

20 jul. 2020

Huevos, colesterol y salud nuevos metanálisis

El colesterol presente en los huevos ha dado lugar a posicionamientos dietéticos bastante diferentes, que han ido evolucionando desde restricciones rigurosas en el pasado, hasta recomendaciones actuales más laxas y tolerantes con la ingesta de hasta un huevo diario en personas sanas. Lo sorprendente es que todas estas recomendaciones no tenían demasiada evidencia detrás, ya que los ensayos de intervención sobre el tema eran escasos y sus resultados bastante heterogéneos. El ultimo metanálisis sobre la relación entre la ingesta de huevos y el colesterol en sangre, se publicó en 2017 y fue un trabajo que tampoco llegó a resultados demasiado concluyentes, como expliqué en este post. Por lo tanto, tampoco fue capaz de zanjar de forma definitiva el debate sobre esta controvertida relación.

Afortunadamente, tenemos novedades. Hace tan solo unas semanas se ha publicado un nuevo metaanálisis, "Association between Egg Consumption and Cholesterol Concentration: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials" (2020).  Esta investigación, aunque también se centre en ensayos de intervención, tiene algunas diferencias con la anterior. En este caso solo se han tenido en cuenta ensayos realizados con personas sanas (sin hipercolesterolemia ni ninguna otra patología conocida) e incluye algunos ensayos adicionales, uno reciente y cuatro anteriores a año 2000 (en el metanálisis anterior solo se seleccionaron trabajos posteriores al año 2000).

6 jul. 2020

Por qué es poco probable que Nutriscore mejore la alimentación de los españoles

Parece que el Ministerio de Consumo ha decidido escuchar la opinión de la ciudadanía respecto a su iniciativa para promover la implantación de Nutriscore en España.


Me he enterado gracias a @GDPando, que además nos ha animado a varias personas a remitir algo al respecto.

Así que me he decidido a escribir algo como punto de partida. Es un tema que ya he tocado en el blog, en concreto he escrito varios post explicando las luces y sombras de este sistema de etiquetado frontal de alimentos (Front of Pack Labelling-FOPL) y mis conclusiones podrían resumirse en una idea principal: Pienso que hay muy poca evidencia de que pueda ser realmente efectivo. Y a continuación voy a explicar cuáles serían los tres argumentos principales:

2 jul. 2020

Riesgo de diabetes tipo 2, dietas, alimentos y nutrientes, todas las relaciones

La cantidad de estudios sobre alimentación y salud es tan grande que cada vez es más complicado hacer una búsqueda para revisar la evidencia existente sobre algún tema. Por eso es de agradecer que de vez en cuando se publiquen "revisiones de revisiones" sintetizando toda la información existente y relevante.

Es lo que pretendió hacer el trabajo publicado el año pasado "Role of diet in type 2 diabetes incidence: umbrella review of meta-analyses of prospective observational studies" (2019), centrándose en una de las cuestiones más estudiadas mediante estudios observacionales: la relación entre la dieta y el riesgo de diabetes tipo 2, una patología estrechamente relacionada con la alimentación y cuya prevalencia ha crecido de forma muy importante durante los últimos años en todo el mundo. Para ello, sus autores recopilaron decenas de metaanálisis de estudios observacionales en los que se investigó la relación entre la diabetes tipo 2 y todo tipo de factores dietéticos: micronutrientes, nutrientes, bebidas, alimentos y patrones alimentarios. Y posteriormente calcularon los riesgos asociados a su ingesta y evaluaron la calidad de la evidencia existente (con metodología AMSTAR).

12 jun. 2020

Dietas bajas en carbohidratos, cetogénicas y salud, revisión de la evidencia

Dada la gran popularidad de las dietas bajas en carbohidratos y el interés que generan, en este blog he publicado unos cuantos posts sobre ellas, algunos más genéricos y otros desde perspectivas más específicas. Ya que se han seguido publicando estudios sobre el tema (y su popularidad no parece haber descendido), creo que es interesante intentar hacer un nuevo repaso a toda la evidencia que se ha ido acumulando.

Para ello en este caso voy a recurrir a resumirles un trabajo de revisión, el realizado hace unos meses por representantes de la entidad norteamericana National Lipid Association, en concreto el grupo "Nutrition and Lifestyle Task Force", sobre las dietas bajas en carbohidratos, includas las cetogénicas. El trabajo se tituló "Review of current evidence and clinical recommendations on the effects of lowcarbohydrate and very-low-carbohydrate (including ketogenic) diets for the management of body weight and other cardiometabolic risk factors: A scientific statement from the National Lipid Association Nutrition and Lifestyle Task Force" (2019) y se publicó en la revista científica "Journal of Clinical Lipidology".

En los siguientes párrafos he extraído y traducido las ideas más relevantes, dejando a un lado las explicaciones técnicas y centrándome en los mensajes principales de fácil comprensión, especialmente los "key points" y "key recommendations".

8 jun. 2020

Frecuencia de las comidas y peso corporal, nuevo metaanálisis

Basta recordar las recomendaciones dietéticas que se hacían hace algunos años para entender por qué todavía hay bastante gente que tiene grabada la directriz en favor de las cinco o seis comidas diarias. Una directriz que se solía justificar con el argumento de "acelerar el metabolismo" o "evitar entrar en modo ahorro de energía". Y que, por razones obvias, gustaba mucho a la industria alimentaria.

Por otro lado, las nuevas tendencias y modas dietéticas afines a enfoques evolutivos o paleo y las prácticas de ayuno intermitente se inclinan precisamente por la estrategia contraria, la reducción del número de comidas.

En este blog ya he publicado algún artículo en el que he resumido la evidencia existente sobre la relación existente entre el sobrepeso y la frecuencia de las comidas, y lo cierto es que no es amplia ni clara. Y desde luego no parece estar alineada con las antiguas recomendaciones favorables a un elevado número de ingestas.

Hace tan solo unos días se ha publicado una nueva revisión sistemática sobre el tema, así que vamos a conocer sus resultados, para saber en qué dirección se va acumulando la evidencia más reciente.

1 jun. 2020

Grasa dietética, grasa saturada y salud, nuevas revisiones

He dedicado bastantes textos a intentar aclarar la evidencia existente sobre la ingesta de grasa y su relación con la salud, tanto en este blog como en mis libros, y creo que de todos ellos se puede concluir que buena parte de su mala fama está injustificada o es exagerada. De cualquier forma, intento estar pendiente de los nuevos estudios  que se van publicando, para ir conociendo la información más reciente y actualizada. Y cuando creo que pueden ser interesante, la traigo al blog, para que la puedan conocer.

En esta ocasión les traigo un par de revisiones sistemáticas, publicadas ambas hace pocos días.

18 may. 2020

Logotipos, señales y etiquetas nutricionales, ¿realmente ayudan a comer mejor? ¿Cuáles son las mejores?


Llevamos décadas intentando encontrar la mejor forma de informar de las características nutricionales de un producto alimenticio, para ayudar a la gente a tomar mejores decisiones dietéticas. Una de las estrategias se basa en utilizar los propios envases de los alimentos y hemos sido testigos de diversas propuestas en este sentido; desde incorporar las ya imprescindibles listas de ingredientes y las tablas con información de nutrientes, hasta logotipos más o menos sofisticados, con semáforos de colores, puntuaciones o estrellas. Estos últimos se suelen denominar "Front Of Pack Labelling" (FOPL), en español "Etiquetado Frontal de Alimentos", y son los protagonistas de este post.

En una primera impresión, todos los FOPL parecen razonables y útiles, ya que teóricamente permiten hacer una valoración del producto y de sus cualidades nutricionales de forma sencilla, incluso de un solo vistazo. Pero les adelanto que esta percepción es engañosa, sobre todo por una razón: la evidencia sobre su efectividad es muy escasa. Los diferentes tipos de FOPL se han ido desarrollando y contrastado mediante enfoques bastante teóricos y basándose en estudios observacionales y contextos de laboratorio, poco parecidos a la vida real.

Sin embargo, lo que realmente necesitamos saber es si este tipo de herramientas son capaces de mejorar la salud de las personas o, al menos, de hacer cambiar los hábitos de compra o de consumo. Sobre todo porque con frecuencia se dirigen a toda la población y se incluyen en las políticas sanitarias gubernamentales (como por ejemplo se pretendía hacer en España), una situación en la que la evidencia es más necesaria que nunca.

Para empezar a ir aclarando el panorama sobre este tema, hace tan solo un par de semanas se publicó en la revista oficial de la British Dietetic Association la revisión sistemática "Front of pack nutritional labelling schemes: a systematic review and meta-analysis of recent evidence relating to objectively measured consumption and purchasing" (2020). La investigación analizó la efectividad de diferentes tipos de etiquetas y logotipos nutricionales, centrándose en su posible efecto en la compra y el consumo, por lo que sus resultados nos van a servir para ponernos al día.

10 may. 2020

Ayuno intermitente y alimentación en horario restringido, nuevas revisiones sistemáticas y metaanálisis

En este blog ya he publicado algunos artículos sobre de los estudios existentes en relación al ayuno intermitente, en sus diferentes modalidades y "subtipos". Y como afortunadamente la investigación sobre el tema  sigue aumentando, durante los últimos días se han publicado varias revisiones sistemáticas al respecto.

La primera se titula "Impact of intermittent energy restriction on anthropometric outcomes and intermediate disease markers in patients with overweight and obesity: systematic review and meta-analyses" (2020) y compara el ayuno intermitente de días alternos (mayoritariamente ayunando o reduciendo drásticamente la ingesta algún día a la semana y comiendo con libertad el resto) con la dieta habitual y/o con la restricción calórica continua.  Para ello analiza los resultados en indicadores antropométricos y de salud habituales de todos los ensayos, de una duración entre 12 y 52 semanas, mayoritariamente siguiendo un ayuno 5:2, es decir, con 2 días de ayuno semanales. Todo ello centrado en personas con sobrepeso u obesidad.

Estos son los resultados que literalmente explican los autores:

27 abr. 2020

Sobrepeso, nutrición y coronavirus



Creo que es la primera vez que durante dos meses seguidos no publico nada nuevo en este blog. Pero también es la primera vez que sufrimos una pandemia a nivel mundial ...

Como supongo que les ha pasado a muchos, durante estos dos últimos meses mi mente ha estado ocupada en otras cuestiones que ha considerado más relevantes. Quienes me siguen en las redes sociales (sobre todo Twitter e Instagram), habrán sido testigos de que los contenidos que he difundido estaban sobre todo relacionados con la pandemia y el virus que la ha provocado, el SARS-Cov-2.

Afortunadamente, parece que la situación poco a poco se va reconduciendo y, aunque todavía queda mucho por hacer y el futuro sigue siendo incierto, intentamos volver a la normalidad. Por lo tanto, voy a procurar que en este blog ocurra lo mismo.

24 feb. 2020

Recomendaciones dietéticas: ¿basadas en nutrientes o alimentos?

Basta revisar cualquier documento con recomendaciones dietéticas oficiales (como por ejemplo las norteamericanas o las canadienses) para comprobar que con frecuencia se sugieren tanto directrices sobre alimentos (vegetales, frutas, pescado, carne, huevos...) como sobre nutrientes (sal, azúcar, grasa saturada...). Aunque es bastante obvio que las personas solemos interiorizar más fácilmente las relacionadas con alimentos, en principio el uso combinado podría parecer algo razonable. La utilización de ambas perspectivas permitiría añadir información y matices para una buena cantidad de consumidores, ya que la información sobre los nutrientes está presente en el etiquetado de la mayoría de los productos alimenticios.

¿Pero realmente es es así? ¿Esta doble perspectiva alimentos + nutrientes aporta valor y utilidad a las recomendaciones dietéticas para la población en general? Creo que es importante saberlo, ya que muchas iniciativas la utilizan, así que voy a dedicar este post a reflexionar sobre el tema.

¿Qué dicen las recomendaciones basadas en nutrientes?

El punto de partida puede ser el intentar identificar los criterios para utilizar una perspectiva u otra. En ese tema nos puede ayudar la revisión "A Global Review of Food-Based Dietary Guidelines" (2019), un trabajo del que ya hablé en este otro post y en el que se recopilaron las similitudes y diferencias de las recomendaciones dietéticas en el mundo. Basta ver uno de los gráficos para deducir el criterio principal: