Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

19 jul. 2019

Productos para la alimentación complementaria infantil: nuevas directrices de la OMS

La OMS acaba de publicar un informe sobre los productos dirigidos a la alimentación complementaria infantil (la que sigue a la lactancia materna y llega hasta los 36 meses), titulado "Ending inappropriate promotion of commercially available complementary foods for infants and young children between 6 and 36 months in Europe" (2019). El documento tiene como objetivo aportar una serie de directrices y recomendaciones sobre este tipo de alimentos - tanto los utilizados en las comidas (como los típicos potitos y lácteos), como los "recreativos" (golosinas, aperitivos y similares, tales como los gusanitos o las chuches) - desde diferentes perspectivas: la  nutricional y la de su venta y comercialización.

La idea es que sobre todo sirva de referencia para los fabricantes a la hora de producir y comercializar este tipo de productos, pero también puede estar dirigido a agentes normativos o legisladores e incluso a profesionales relacionados con la alimentación.

Aunque sin duda el informe es valioso y útil para los más interesados, sus más de 170 páginas y su idioma (inglés) podrían desmotivar a alguno, así que a continuación les incluyo un resumen de sus conclusiones principales traducidas.

Desde la perspectiva de provisión y características nutricionales
  • Las golosinas y los aperitivos dulces no deben comercializarse como adecuados para bebés y niños pequeños de hasta 36 meses.
  • Las bebidas y zumos de frutas y la leche de vaca (o derivados) azucarados no deben comercializarse como adecuadas para bebés y niños pequeños hasta los 36 meses.
  • Los aperitivos salados y los aperitivos con una cantidad de azúcar superior al 15% de su energía no deben comercializarse como adecuados para bebés y niños pequeños de hasta 36 meses.
  • Los azúcares añadidos y otros agentes edulcorantes (incluidos jarabes, miel, zumo de fruta, concentrados de zumo de fruta o edulcorantes sin azúcar, como la sacarina, acesulfamo, sucralosa, aspartamo y stevia) no deben usarse en productos comerciales para la alimentación complementaria para bebés y niños pequeños de hasta 36 meses. El zumo de fruta y el concentrado de zumo de fruta se consideran azúcares añadidos y no se deben usar en productos comerciales para la alimentación complementaria (excepto una pequeña cantidad permitida de zumo de limón o lima como conservante).
  • La utilización de fruta procesada o concentrada (fruta entera en forma de puré o seca)  como ingrediente (por ejemplo, polvo de manzana seca o puré de fresas secas) se podrá realizar solo en ciertas categorías como las comidas, y en cantidad limitada (como máximo 5% en peso).
  • También se proponen umbrales para el azúcar total, por lo que se debe mostrar el porcentaje de energía total proveniente del azúcar en el frontal del envase. Esto tiene la intención de presionar para reducir el uso de frutas procesadas o concentradas para dar un sabor dulce al producto.
  • Se requiere una densidad de energía mínima de 60 kcal / 100 g para algunos alimentos blandos-húmedos de cuchara para asegurar que los alimentos complementarios proporcionen una nutrición adecuada para bebés y niños pequeños entre 6 y 12 meses y no estén hechos en gran parte de agua o de alimentos muy bajos en energía.
  • El contenido máximo de sodio permitido debe reducirse en los productos comerciales para la alimentación complementaria para bebés y niños pequeños de hasta 36 meses, limitándolo a 50 mg/100 kcal y 50 mg/100 g, excepto los purés de queso y las comidas donde el queso figura en la lista de ingredientes en el frontal del envase y el contenido de proteína de los productos lácteos es de 2.2 g / 100 kcal, donde el límite sugerido es de 100 mg/100 kcal y 100 mg/100 g de producto.
  • Para los productos comerciales para la alimentación complementaria que citan una fuente de proteína en el nombre del producto en el frontal del envase, la proporción mínima requerida de pescado, pollo, carne u otra fuente tradicional de proteína debe ser del 8% (del peso total del producto) y 3 g/100 kcal . Para productos donde cualquier fuente de proteína es el primer alimento listado en el nombre del producto, la proporción mínima es de 10% y 4 g/100 kcal.
  • Los ácidos grasos trans producidos industrialmente no deben incluirse en los productos comerciales para la alimentación complementaria. Se recomienda que sean eliminados. De acuerdo con las recomendaciones de la OMS y las recomendaciones dietéticas nacionales de varios países europeos, los productos comerciales para la alimentación complementaria  no deberían contener ácidos grasos trans producidos industrialmente y la ingesta debe ser lo más baja posible en este grupo de edad.
  • La grasa total no debe exceder los 4,5 g/100 kcal, excepto en ciertos tipos de productos con mayor contenido de proteínas.

Desde la perspectiva del embalaje, etiquetado y promoción
  • Ningún producto comercial para la alimentación complementaria  debe comercializarse como adecuado para bebés menores de 6 meses de edad.
  • Todos los productos deben indicar la edad adecuada de introducción.
  • Ningún producto debe incluir ninguna imagen, texto u otra representación que pueda sugerir su uso para bebés menores de 6 meses (incluidas las referencias a los hitos y etapas).
  • Todos los productos  comerciales para la alimentación complementaria  deben incluir una declaración sobre la importancia de la lactancia materna continua por hasta dos años o más y la importancia de no introducir alimentación complementaria antes de los 6 meses de edad.
  • Ningún producto debe incluir ninguna imagen (por ejemplo, imágenes idealizadas de bebés o cachorros), texto u otra representación que pueda socavar o desalentar la lactancia materna, que haga una comparación con la leche materna o que sugiera que el producto es casi equivalente o superior a la leche materna.
  • El diseño del embalaje, el etiquetado y los materiales utilizados para la promoción de alimentos complementarios debe ser diferente del utilizado para los sustitutos de la leche materna para evitar cualquier equivocación. Los productos sustitutos de la leche materna no deben promocionarse de ninguna manera, de conformidad con el Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de la Leche Materna y las resoluciones posteriores de la World Health Assembly.
  • Otros productos dirigidos a niños mayores de 36 meses que no son adecuados para bebés y niños pequeños de hasta 36 meses (aquellos que no están destinados a bebés y niños pequeños, no cumplen con el NPM y / o no cumplen con otros requisitos reglamentarios para productos  comerciales para la alimentación complementaria) deben indicar claramente una edad mínima de 36 meses / 3 años en elenvase (incluidos los cereales para el desayuno, las bebidas energéticas y los aperitivos).
  • Todos los productos  comerciales para la alimentación complementaria que contienen fruta (fresca o procesada de alguna manera) deben indicar el porcentaje de este producto en la lista de ingredientes.
  • Todos los productos  comerciales para la alimentación complementaria deben indicar el porcentaje de agua agregada en la lista de ingredientes.
  • El envasado de alimentos que incluya un pitorro debe indicar claramente, “Los bebés y niños pequeños no deben se le permitirá chupar directamente de la bolsa/paquete/contenedor”.
  • Si el contenido de azúcar total excede los límites especificados, el frontal del paquete debe mostrar el porcentaje de energía de azúcares totales. Los límites para diferentes alimentos se establecen en un 30% de energía para cereales secos y purés de frutas/vegetales, un 40% para alimentos lácteos y un 20% para purés vegetales con cereales o leche, y un 15% para alimentos salados y comidas.
  • Las declaraciones de composición (es decir, nutricionales) y de propiedades saludables no deben permitirse para los productos  comerciales para la alimentación complementaria, de conformidad con las directrices del Codex CAC/GL 23-1997 para el uso de declaraciones de propiedades nutricionales y saludables.
  • Ningún producto debe transmitir un apoyo o algo que pueda interpretarse como un apoyo por parte de un profesional u otro organismo, a menos que haya sido específicamente aprobado por las autoridades reguladoras nacionales, regionales o internacionales pertinentes.
  • Deben redactarse directrices de obligado cumplimiento para garantizar que las promociones de productos y las declaraciones de etiquetado no sean confusas, proporcionen instrucciones adecuadas sobre la preparación y el uso (es decir, no alienten a chupar directamente de la bolsa), no alienten su uso prematuro (ya sea de manera implícita o explícita), no sugieran que los alimentos comerciales son nutricionalmente superiores a los preparados en el hogar ni se menoscaben las recomendaciones importantes de salud pública para este grupo demográfico vulnerable.
  • Los nombres de los productos en el frontal del envase deberían reflejar los ingredientes en orden descendente de cantidad para garantizar que no engañen a padres y cuidadores. Deben indicar el nombre del ingrediente más abundante, cuando sea apropiado, como el primer alimento listado en el frontal del envase en el nombre del producto y posiblemente con la cantidad, expresada como un porcentaje del peso total o en gramos u otras medidas (según las costumbres del país) en la lista de ingredientes. Las frutas o verduras se consideran el ingrediente principal si la suma de todas las frutas o las verduras son el ingrediente principal; el nombre del frontal del paquete debería indicar por lo tanto que las frutas o verduras constituyen la mayor parte del producto.
Además de este documento, la OMS ha publicado simultáneamente otro, titulado "Commercial foods for infants and young children in the WHO European Region (2019)" en el que se hace un análisis de las prácticas respecto a este tipo productos en 4 ciudades  europeas  (Viena, Sofía, Budapest y Haifa). Y llega a las siguientes conclusiones:

"Este estudio encontró evidencia de una promoción inadecuada y generalizada de alimentos comerciales para bebés y niños pequeños. A pesar de las reglas acordadas a nivel mundial sobre la promoción de alimentos para bebés y niños, y más de 30 años desde la introducción del código, muchas empresas que fabrican y venden alimentos comerciales para bebés no cumplen con estas reglas.

Una proporción sustancial de los alimentos, que oscila entre el 28% y el 60%, se comercializó como adecuada para niños menores de 6 meses de edad. Todos o casi todos los productos tenían algún tipo de mensaje de composición, nutrición o salud: entre un tercio y tres cuartos llevaba una declaración sobre las propiedades nutricionales y entre el 13% y el 35% tenía al menos una declaración sobre salud o desarrollo infantil. Otras áreas de promoción inadecuada, como las promociones de precios o el uso de imágenes que fomentan la alimentación con biberón, fueron mucho menos comunes pero ocurrieron. Estas prácticas son perjudiciales para la nutrición de los bebés y los niños pequeños porque pueden socavar la lactancia materna y la confianza de los padres en la alimentación complementaria con alimentos caseros, lo que fomenta la dependencia de alimentos y bebidas comerciales.

El estudio también encontró que los alimentos de calidad nutricional inadecuada se estaban comercializando para bebés y niños pequeños. Los altos niveles de azúcares totales en los productos son especialmente preocupantes, ya que los azúcares representan el 40% o más de las calorías en hasta cuatro de cada 10 productos. Aunque no todos estos azúcares son azúcares libres, una proporción significativa de los productos (alrededor de un tercio) sí contenían azúcares añadidos o agentes edulcorantes, generalmente "azúcar" o "concentrado de zumo de fruta "- y el uso del puré de fruta como ingrediente fue generalizado. La OMS recomienda que los azúcares libres aporten menos del 10% de la ingesta total de energía para adultos y niños (o hasta el 5% para beneficios de salud adicionales) y advierte contra la adición de azúcares libres a los alimentos para bebés y niños pequeños. Predominan los sabores dulces y esto puede fomentar una preferencia de por vida por los alimentos dulces, socavando los consejos de alimentación saludable. Los niveles altos en sal / sodio fueron mucho menos comunes; sin embargo, hay productos en el mercado que contienen ingredientes salados y/o que pueden fomentar una preferencia por los alimentos salados a una edad temprana.  
Algunos de los productos no parecen proporcionar suficiente energía (calorías) por cada 100 g, lo que aumenta el riesgo de que los bebés se sientan llenos y dejen de comer antes de que hayan consumido suficientes nutrientes. Es probable que los alimentos densos en energía que están diseñados como aperitivos aumenten el riesgo de un consumo excesivo de energía. Debido a que el estudio se basó en las declaraciones de nutrientes, no fue posible evaluar los niveles de grasas trans en los alimentos; se requieren ajustes a la metodología para abordar este problema en futuras investigaciones."

Lo ideal sería que estos documentos ayudasen a nuestros políticos y legisladores a ponerse las pilas, porque si vamos a esperar a que sea la industria quien empiece a moverse por su cuenta, me temo que la espera puede ser eterna. Como muchos llevamos tiempo denunciando, este desprecio a las recomendaciones acordadas, junto con el incumplimiento del código PAOS, no es novedosa ni desconocida y probablemente se extienda a todos los países desarrollados. Por ejemplo, en el estudio sobre la situación en Estados Unidos Sodium, sugar, and fat content of complementary infant and toddler foods sold in the United States, 2015 (2017), lo autores concluyeron que "La mayoría de las comidas comerciales para niños pequeños, barritas de cereales y productos de desayuno, y los aperitivos y postres, tienen un alto contenido de sodio o contienen azúcares agregados, lo que sugiere la necesidad de esfuerzos continuos de salud pública para ayudar a los padres a elegir alimentos complementarios para sus bebés y niños pequeños.". 

A modo de ejemplo y para confirmar en la práctica esta lamentable situación, me ha bastado darme una vuelta por mi supermercado habitual para comprobar cómo una buena parte de los productos de la zona de alimentación complementaria infantil incumplen sistemáticamente estas directrices. A continuación les incluyo algunas fotografías que he tomado, para que puedan hacer ustedes mismos el ejercicio de intentar identificar los numerosos incumplimientos (pinchar en cada foto para agrandar):








Si el conocimiento de esta información ha despertado su curiosidad por saber cuál es la evidencia actual respecto a cómo debería ser la alimentación complementaria infantil, conviene destacar que los documentos de la OMS hacen hincapié en que los alimentos preparados en casa sean probablemente la mejor opción. Aunque también se mencionan enfoques específicos como la alimentación autorregulada (baby led weaning o BLW), de la que se puntualiza que no hay evidencia sólida de que sea superior a otros enfoques, como los tradicionales purés. Si quiere profundizar un poco más en este sentido, en este post anterior hice un resumen de la última revisión sobre el tema y en este post y este otro di alguna directriz más para lograr que nuestros hijos se alimenten de forma saludable.

2 jul. 2019

Lácteos y salud, resumen de los estudios observacionales

Los estudios observacionales que relacionan alimentos y salud no dejan de acumularse, así que es de  agradecer que de vez en cuando algunos expertos se dediquen a recopilarlos y a evaluar la evidencia que aportan. Cuando la cantidad de estudios es muy grande y han dado lugar a un número importante de metaanálisis, puede ser una buena idea hacer una "recopilación de recopilaciones", es decir, identificar, agrupar y analizar los resultados de todos estos metaanálisis.

Imagino que esto es lo que han pretendido los autores del documento "Dairy foods and health: an umbrella review of observational studies" (2019), en el que han revisado los metaanálisis realizados sobre la relación entre el consumo de lácteos y diversas enfermedades e indicadores de salud. Su trabajo nos puede ser útil para hacernos una idea de los resultados de las investigaciones en este sentido y si además los representamos gráficamente, podremos hacer esta lectura más fácilmente, casi de un vistazo.

Así que he decidido tirar de Excel y dibujar unos cuantos gráficos de barras, basándome en la información del documento original. Aclarar que los valores de las barras que aparecen por encima del valor 1 (la línea horizontal resaltada en todos los gráficos) suponen un aumento del riesgo, mientras que los que están por debajo, representan una reducción del riesgo. Y los colores muestran la solidez de los resultados, de acuerdo a criterios estadísticos y al análisis de los autores (heterogeneidad, segmentación, variables de confusión, etc.), tal y como se explica en la siguiente figura:


27 jun. 2019

¿El consumo moderado de alcohol es saludable? Resultados de las últimas revisiones


Cuando hablamos de la relación entre la ingesta de alcohol y la salud, la mayoría de la información que nos llega es contradictoria y confusa.

Por un lado hay claros posicionamientos en contra de entidades relevantes, como la OMS, que alertan de los peligros de su consumo y animan a promover políticas para su reducción (fuente). Por otro, hay otras entidades relacionadas con la alimentación que sugieren en sus recomendaciones que su consumo "responsable y moderado" no es incompatible con una buena salud (ejemplo, ejemplo). Y entre la comunidad científica hay opiniones destacadas favorables a los beneficios del consumo moderado de alcohol (ejemplo).

12 jun. 2019

Cereales integrales y peso corporal, nuevo metaanálisis... y escasas evidencias

Han pasado casi seis años desde que escribí un post en el que les contaba los resultados de una revisión sistemática de ensayos de intervención sobre la ingesta de cereales integrales y su efecto en el peso corporal. Se lo resumo en pocas palabras: no encontró evidencias de beneficios en ese sentido.

Desde entonces se han publicado otros muchos estudios y revisiones sobre este tipo de alimentos, la mayoría con resultados favorables para su consumo, pero si no me equivoco ninguna de ellas ha vuelto a tratar de forma específica su relación con el peso y la obesidad. Así que es de agradecer que hace tan solo unos días se diese a conocer otra investigación sobre este tema en la revista Nutrients.

13 may. 2019

Recomendaciones dietéticas oficiales en el mundo: diferencias y similitudes


¿Son la recomendaciones dietéticas iguales en todo el mundo? Si son habituales seguidores de este blog, sabrán que no, porque en más de una ocasión he detallado alguna de ellas (Canadá, EE.UU, Brasil, Países Nordicos,...) y sus significativas diferencias. Pero lo cierto es que nunca me he parado a analizar de forma completa y sistemática lo que podemos encontrar en este sentido por todo el planeta. Y la  razón es sencilla; la labor de recopilación me parece muy complicada. Cada uno hace la guerra por su cuenta y como consecuencia podemos encontrar decenas y decenas de recomendaciones dietéticas, prácticamente una por cada país.

Parece que un equipo de expertos ha tenido la misma inquietud, pero ellos han sido más voluntariosos y se han puesto manos a la obra, recopilando, organizando y analizando todas las que han podido encontrar (que han sido las de 90 países diferentes). El resultado lo podemos leer en el estudio publicado hace un par de semanas, "A Global Review of Food-Based Dietary Guidelines" (2019).

5 may. 2019

Dieta paleo y riesgo cardiovascular, primera revisión sistemática

Hace unos días se publicó la primera revisión sistemática sobre los efectos de las llamadas "dietas paleolíticas" o "dietas paleo" en indicadores de riesgo cardiovascular. El trabajo se titula "Effects of a Paleolithic Diet on Cardiovascular Disease Risk Factors: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials" (2019) y sus autores seleccionaron ocho ensayos de intervención, en los que analizaron los resultados obtenidos. En los ocho ensayos se comparó el efecto de la dieta paleo respecto al de otras dietas consideradas saludables (en uno de ellos respecto a la dieta habitual de los participantes), en indicadores relacionados con la salud cardiovascular: triglicéridos, colesterol, presión arterial, composición corporal e inflamación.

A continuación pueden ver los gráficos con los resultados obtenidos en cada indicador:

3 may. 2019

Sal, hipertensión y salud, últimas revisiones y algunas reflexiones

Hace un tiempo escribí algunos post (1, 2, 3, 4) sobre los estudios que se estaban publicando en torno a la cantidad de sodio o sal que ingerimos y su relación con la salud. Si tuvieron la oportunidad de leerlos, comprobarían que era bastante complicado sacar conclusiones claras de ellos. El último que cité era de 2015 y lo cierto es que desde entonces se han publicado algunos más.

23 abr. 2019

Alimentación complementaria tras la lactancia, últimas revisiones


Para los padres y madres menos experimentados, la fase en la que se empieza a dar al bebé alimentación complementaria tras el periodo de lactancia puede estar llena de dudas.¿Qué alimentos hay que priorizar? ¿En qué cantidad? ¿Con qué frecuencia? Lo normal y recomendable es que se sigan las directrices del pediatra, claro, aunque los más curiosos es posible que quieran conocer de primera mano lo que dice la evidencia sobre la alimentación durante este periodo tan concreto y especial de la vida de las personas, en el que se comienzan a ingerir alimentos diferentes a la leche materna o de fórmula.

Para poder hacer una evaluación de la situación actual respecto a la evidencia científica en este ámbito, se acaba de publicar en la revista de la Sociedad Norteamericana de Nutrición un suplemento especial sobre alimentación infantil y durante el embarazo, con una buena cantidad de artículos, a los que pueden acceder desde este enlace. El documento incluye las siguientes revisiones sistemáticas sobre la alimentación complementaria y su influencia en diversos aspectos relacionados con el crecimiento y la salud:

11 abr. 2019

Índice glucémico y salud, últimos estudios

Cuando publiqué "Lo que dice la ciencia para adelgazar" en el año 2012 los resultados epidemiológicos publicados hasta entonces me hicieron pensar que próximos estudios irían confirmando la utilidad de la respuesta glucémica (medida mediante el índice glucémico-IG o la carga glucémica-CG) para evaluar la relación entre un alimento y la salud. Sin embargo, tal y como he ido recopilando en  algunos posts (12), esta evidencia no ha llegado de forma tan clara como yo preveía, quedando lagunas y preguntas sin resolver.

En este post intenté poner sobre la mesa las cuestiones que hacen dudar del modelo en el que la insulina aparece como factor fundamental y prioritario en la epidemia de obesidad y las enfermedades crónicas. Que conste que sigo pensando que futuras investigaciones concretarán su papel y posiblemente le encontrarán cierta utilidad, aunque sea bastante menos relevante de lo que algunos esperábamos.

Para ir visualizando lo que va ocurriendo, les traigo unos cuantos estudios recientes sobre el tema con resultados tan interesantes como contradictorios. Que quede claro que no es una recopilación exhaustiva, he seleccionado unos pocos que me han parecido especialmente didácticos y representativos por su dimensión, enfoque o resultados.

4 abr. 2019

Nutri-Score en la vida real, capítulo 4

Tras varios posts (1, 2, 3) con fotografías de diversos productos alimenticios y sus etiquetas Nutri-Score, finalizo con uno más, en esta ocasión yendo"a pillar". De nuevo he recopilado resultados que son bastante discutibles y que me parece que no coinciden demasiado con los resultados de los estudios.

29 mar. 2019

Nutri-Score en la vida real, capítulo 3: Galletas

Tras un par de posts (1, 2) destacando algunas dudosas valoraciones del nuevo sistema de etiquetado Nutri-Score (en este enlace pueden conocerlo a fondo) y varias visitas más al supermercado, he pensado que tocaba un post algo menos crítico, en el que hacer hincapié de alguna de sus virtudes, que también las tiene.

Como ya he comentado anteriormente, aunque este sistema no es ni mucho menos perfecto hay alimentos que evalúa bastante bien. He podido comprobar que uno de ellos son las galletas. Cuando digo bastante bien me refiero a que las castiga como se merecen, con valoraciones mayoritariamente negativas (E y D). Algo de lo que me alegro especialmente, ya que como expliqué en La Guerra contra el Sobrepeso, todas las galletas son un producto muy poco saludable, que los fabricantes venden masivamente a los más pequeños, y que disfrazan increíblemente bien para sugerir supuestos beneficios para la salud cuando está dirigido a los adultos.

A continuación les muestro unas fotos con las galletas que presentaban etiqueta Nutri-Score. Les recuerdo que son todas de la marca Eroski porque esta empresa ha decido utilizarlo voluntariamente, cosa que no hacen el resto de los fabricantes por razones obvias:


15 mar. 2019

Dieta mediterránea y enfermedad cardiovascular, nueva revisión Cochrane

Se acaba de publicar una nueva revisión sistemática de especial interés para los interesados por la nutrición. Se trata de una actualización del análisis de la efectividad de la dieta mediterránea para la prevención de la enfermedad y mortalidad cardiovascular, realizada por la rigurosa y exigente iniciativa Cochrane. El documento se titula "Mediterranean‐style diet for the primary and secondary prevention of cardiovascular disease" (2019) y nos ofrece una completa revisión sistemática, que está accesible en su totalidad desde este enlace.

11 mar. 2019

Nutri-Score en la vida real, capítulo 2

Hace unos días les contaba en este post los curiosos (y algo contradictorios) resultados que habían obtenido con el etiquetado Nutri-Score dos productos de la marca banca de Eroski elegidos al azar, la tortilla de patata y el jamón cocido. La tortilla de patata sin cebolla y el jamón cocido normal salían mejor valorados que la tortilla con cebolla y que el jamón cocido extra, algo que era difícil de justificar comparando los ingredientes y la composición nutricional de cada uno de ellos.

Estos resultados han avivado aún más mi curiosidad por este nuevo sistema de etiquetado, así que he vuelto al supermercado, cámara en mano y con algo más de tiempo. Todavía no hay demasiados productos que lo utilicen, pero la cantidad es suficientemente significativa como para empezar a sacar algunas conclusiones.

Antes de nada, a quienes no conozcan cómo funciona el etiquetado les recomiendo pasarse por este post anterior, en el que lo explico (desde una perspectiva crítica) con detalle. Para aquellos que prefieran lo breve, se lo resumo: Es un sistema que pretende informar sobre la calidad nutricional de alimentos procesados basándose en las proporciones de ciertos nutrientes.  Tiene 5 niveles, que se representan mediante cinco colores y cinco letras:


La mayoría solemos interpretar estos cinco niveles más o menos así:
  • A (Verde oscuro) = Muy sano
  • B (Verde claro) = Sano
  • C (Amarillo) = Reguleras
  • D (Naranja) = Insano
  • E (Rojo) = Muy insano
Pues bien, tras darme unas vueltas por el supermercado y dejar a los trabajadores del mismo bastante mosqueados, a continuación les cuento con lo que me he encontrado.

8 mar. 2019

Nutri-Score, primeras sorpresas

Hace unos meses publiqué un par de posts (1, 2) comentando el nuevo sistema Nutri-Score para la información nutricional de alimentos, explicando cómo funciona y enumerando las posibles ventajas e inconvenientes que se podían prever. Pues bien, hoy he entrado al supermercado Eroski de al lado de mi casa y me he encontrado con que que ya lo han empezado a  implantar en sus productos de marca blanca.

Así que no he podido evitar echar un vistazo a la valoración que han obtenido dos de los productos. Y ambos me han sorprendido.

Les prometo que solo he mirado esos dos productos, ni uno más. Ha sido prácticamente al azar, lo he hecho sin ningún tipo de malicia ni premeditación. Pero les cuento los detalles, a ver si ustedes también se sorprenden con los resultados.

El primer producto que he comprobado ha sido la tortilla de patata fresca, esta:


7 mar. 2019

Estrategia para la prevención de la obesidad infantil en Euskadi, unas reflexiones

Hace unos días el Consejero de Sanidad del Gobierno Vasco presentó la Estrategia para la prevención de la obesidad infantil en  Euskadi. Pueden descargarlo completo desde este enlace.

Es un documento que me resulta especialmente interesante por dos razones: la primera es obvia, porque está directamente relacionado con la temática principal de este blog. Y la segunda, porque es una iniciativa dirigida al territorio en el que resido.

Antes que nada, que quede claro que me parece fenomenal que existan este tipo de iniciativas, ya que son necesarias políticas a todos los niveles dirigidas a asegurar una alimentación saludable y a prevenir la obesidad.  Pero tras realizar una primera lectura del documento, tengo que decir que mi sensación ha sido algo agridulce en lo que respecta a sus contenidos sobre alimentación. He encontrado ideas interesantes, pero también he echado en falta bastantes cosas que considero especialmente relevantes.

A continuación expongo a través de tres preguntas aquello que he echado de menos o que no he percibido suficientemente claro en la perspectiva de la alimentación:

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