Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

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17 mar 2014

Un estudio concluye que la dieta del grupo sanguíneo no funciona

Hace un tiempo escribí sobre la dieta del grupo sanguíneo, una de esas dietas fraudulentas que se camuflan con términos pseudocientíficos inventados y falsos. Por si no la recuerdan, se trata de una estrategia que propone seguir diferente tipo de alimentación en función del grupo sanguíneo, ya que según sus creadores (Peter D´Adamo está entre los que más se ha forrado con ella), el grupo sanguíneo estaría relacionado con el metabolismo. Si les apetece conocer los detalles pueden leerlos en este post anterior

Como siempre ocurre en estos casos, sus inventores y defensores suelen andarse por las ramas teóricas, pero nunca presentan ningún estudio que demuestre sus teorías. Cuando se les rebate todas esas teorías, normalmente sin pies ni cabeza y a menudo simplemente inventadas, suelen recurrir al típico "tampoco se ha demostrado que no funciona", como si la carga de la prueba debiese caer sobre quien duda, en lugar de sobre quien hace afirmaciones extraordinarias y promete el oro y el moro sin aportar pruebas concretas.

8 nov 2013

¿Qué es una "dieta milagro"?


Este post participa en el V carnaval de nutrición y su objetivo es provocar la reflexión y promover el espíritu crítico entre el colectivo de profesionales relacionados con este campo. Espero que nadie se lo tome a mal ya que, saliéndome del tono habitual de este blog, centrado en estudios y evidencias, éste es un artículo de opinión.

Antes de nada, permítanme una introducción, creo que es necesaria para poder entrar en el tema del post con más rigor y solidez.

Dietas milagro, productos milagro...

La lucha contra los milagros y las estafas es difícil, sean de la naturaleza que sean. Nuestro cerebro funciona enormemente influenciado por las ideas preconcebidas y las presunciones que tengamos. Además, en lo más profundo, aunque nos consideramos seres muy racionales, a todos nos gustan las creencias y la fantasía, las cosas excepcionales y extraordinarias. Es normal, es humano. Nuestra naturaleza combate continuamente con esa dualidad, la lógica versus la intuición, creer lo que nos dice nuestro corazón o lo que nos dicen los datos.

Llevamos décadas viendo en las teletiendas, publirreportajes y otros mecanismos de venta, la publicidad sobre productos absurdos que hacen promesas imposibles. No es algo nuevo, los charlatanes y vendedores de crecepelo, los que prometen lo que nadie puede conseguir excepto ellos, han existido siempre y, mientras haya ignorancia, seguirán intentando hacer negocio aprovechándose de los más incautos. Bastará hacerles creer de que existe la posibilidad de que cumplan sus deseos respecto a los temas que normalmente preocupan a personas: Salud, belleza, amor, sexo, dinero...

El adelgazamiento no es excepción. La importancia social que tiene el sobrepeso, tanto desde el punto de vista estético como desde la preocupación por sus consecuencias para la salud y la dificultad para combatirlo, lo han convertido en un objetivo-milagro perfecto. Pero insisto, no es el único, ni mucho menos. Basta darse una vuelta por las librerías o hacer un par de búsquedas con Google para comprobar que hay otros muchos temas sobre los que se hacen promesas imposibles y se ofrecen sus correspondientes productos milagro: Ser más atractivos, parecer más jóvenes, conocer el futuro, conseguir la felicidad, evitar la enfermedad, triunfar, tener sexo fácil y placentero, ganar más dinero...


Como bien saben los seguidores de, El Blog de Centinel, un servidor lleva ya un tiempo codeándose con todo tipo de aprovechados y amantes de la pseudomedicina y los productos milagro, lo que me ha ayudado a conocer su casuística bastante bien. Y también ha servido para que construir mi perspectiva respecto a lo sus metodologías y recursos.

23 oct 2013

La dieta alcalina no previene la osteoporosis

De las supuestas bondades de la dieta alcalina ya hablamos en un post específico dedicado a esta propuesta pseudocientífica y poco rigurosa, que mezcla de forma bastante chapucera diversos conceptos sobre metabolismo y nutrición. A pesar de todo, especialmente debido al sorprendente e inexplicable éxito de La Enzima Prodigiosa, tiene una buena cantidad de seguidores y defensores, que la presentan como la panacea para solucionar casi cualquier problema de salud.

3 jun 2013

La dieta del grupo sanguíneo: Ni base, ni pruebas

Han pasado años desde que  el naturópata Peter D'Adamo propusiera sus hipótesis sobre la dieta y el grupo sanguíneo mediante su libro Eat Right 4 Your Type, que le hizo millonario. Realmente no hizo más que reempaquetar las teorías que ya proponía su padre y que también explicaba en sus libros. Y, sorprendentemente, cada cierto tiempo esta propuesta (o alguna de sus imitadoras) vuelve a renacer de sus cenizas y consigue posiciones dignas en las estanterías de las librerías.

Sin entrar en detalles técnicos, sus principios son los siguientes: Los diferentes tipos sanguíneos se han ido creando en diferentes épocas de la humanidad, por lo que sabiendo en qué momento apareció cada grupo y conociendo lo que comían nuestros antecesores en ese momento... ya tenemos la dieta perfecta para cada tipo.

De esta forma, D'Adamo define a los del grupo O como "los cazadores" (creado hace 30.000 años), los del A como" los agricultores" (surgió hace 20.000 años), los del B como los "nómadas" (hace 10.000 años) y los del AB como una mezcla entre A y B (hace 1000 años). Así que, con estos nombres, puede imaginar cuál puede ser la dieta ideal que se propone para cada grupo. Si todo eso se salpica con una cuantas citas y trabajos de inmunólogos, antropólogos y otros expertos, se le da la apariencia de tener mucha ciencia detrás.

Pero todo el planteamiento tiene tres grandes agujeros.

2 may 2013

Crítica de "La enzima prodigiosa" de Hiromi Shinya

Conocí el libro "La enzima prodigiosa" al verlo entre los primeros puestos de la lista de los más vendidos, en la sección de medicina de Amazon. Como era esperable, su éxito (sus editores afirman que ha vendido más de dos millones de copias) y lo llamativo de su título despertaron mi curiosidad de inmediato, aunque el texto de la portada ("la dieta del futuro que evitará  las enfermedades cardiacas, curará el cáncer, detendrá la diabetes tipo 2...") tenía un claro tufillo a terapia-dieta-milagro. De cualquier forma, decidí hacerme con una copia y proceder a echar un vistazo a la propuesta de su autor, Hiromi Shinya.

Y mis peores temores se confirmaron.

Shynia es un médico especialista en cirugía colonoscópica y, si creemos sus palabras (no tengo más evidencias para confirmarlo), tiene un reconocido prestigio en ese área. Algo que se cuida muy mucho de recodárnoslo en repetidas ocasiones a lo largo del libro.

Pues bien, este médico, yendo mucho más allá de su especialidad, afirma que ha descubierto el secreto de la salud casi eterna y ha decidido escribir un libro para compartir con todo el mundo lo qué hay que hacer para no volver a estar enfermo nunca más. Pues sí, eso dice, ni más ni menos.

3 abr 2013

Dieta alcalina o del pH, muchas promesas y pocas pruebas

Imaginen que les digo que he descubierto que en el interior de algunos alimentos, en concreto de los vegetales, las verduras, las frutas y el pescado, hay un aura vital supradimensional positiva y que al comerlos éste aura se transmite a nuestro cuerpo y lo llenan de vitalidad y salud. Y que hay otros que la tienen negativa, por lo que hay que evitarlos, tales como las carnes y los alimentos industriales y procesados. Supongo que ustedes pensarían que o estoy muy despistado o soy un estafador, asignando a alimentos que son saludables por otras razones nutricionales propiedades extraordinarias o inventadas.

Pues les adelanto que algo así es lo que han hecho los inventores de la dieta alcalina o del pH. Aunque existen diferentes formas de interpretarla, en este artículo me voy a referir a aquellos planteamientos que piensan que seguir una dieta basada en reducir la supuesta acidez que los alimentos producen en nuestro organismo, tiene como consecuencia una enorme cantidad de beneficios para la salud.

12 nov 2012

Test sanguíneos de intolerancias alimentarias: Poca ciencia y menos utilidad

Últimamente se han puesto de moda los test de intolerancias alimentarias, unos análisis de sangre que, según sus promotores, permiten conocer la intolerancia a una larga lista de alimentos o sus componentes. Este resultado serviría como guía para encontrar posibles alimentos que están empeorando nuestra salud (problemas digestivos, migrañas, etc.) y gran cantidad de gente lo está utilizando para erradicar de su dieta aquellos que podrían ser los responsables de su sobrepeso. El test  no es precisamente barato, suponiendo un desembolse de varios cientos de euros.

Pero ¿realmente funcionan? ¿Y sirven para perder peso?

Los creadores de estos test afirman que cuando tenemos cierta intolerancia a algunos alimentos, nuestro cuerpo reacciona al comerlos y se producen ciertos cambios. Dependiendo de los diferentes fabricantes, se soportan en diferentes principios para medir esta "reacción" negativa. Por ejemplo, según uno de los métodos, se analiza la reacción celular ante los alimentos (en concreto dicen que la destrucción celular en la sangre) y en función de los resultados, se identifican diferentes grados de intolerancia. Según otro método más popular, el llamado test IgG o IgG4, lo que se identifica es la presencia y concentración de ciertos anticuerpos (inmunoglobulinas) que se generan ante la presencia de los alimentos no tolerados, poniendo muestras de los mismos en contacto con muestras de sangre del paciente.

¿Y qué dice la ciencia? Pues de nuevo parece que se utilizan los términos bioquímicos y médicos para aumentar las expectativas de la gente con  verdades a medias, haciendo creer que estos análisis son muy científicos y muy útiles. Sin embargo, la realidad es bien distinta.

19 jul 2012

La mayoría de los productos para aumentar el rendimiento deportivo son un timo

Se  acaba de publicar en British Medical Journal el estudio "The evidence underpinning sports performance products: a systematic assessment", una revisión del rigor y la efectividad de productos para aumentar el rendimiento deportivo (suplementos, bebidas, ropa, calzado, accesorios), analizando cómo se publicitan, las propiedades o ventajas que prometen  y los estudios que las soportan o demuestran. Los autores han seleccionado más de 100 productos de todo tipo que prometen aumentar este rendimiento mediante unas 150 propiedades o ventajas.

Los resultados, como algunos nos temíamos, no pueden ser más desalentadores:
  • La mitad de esas supuestas ventajas no tienen ningún tipo de referencia o estudio que las demuestre.
  • De los estudios disponibles, ni uno solo tiene el nivel 1 de rigurosidad exigible (en este enlace están los diferentes niveles posibles, consensuados en el mundo investigador).
  • Sólo el 4% de los estudios pueden considerarse de alta calidad y con bajo riesgo de sesgo.
  • El 84% de los estudios tiene un elevado riesgo de presentar sesgo.
Pero esto no es todo. BMJ ha hecho una especie de sorprendente e inesperado dossier temático y también ha publicado simultaneamente otros artículos relacionados con el tema:
Y todo lo que en ellos se dice está muy alineado con lo comentado en el primero: Mucho marketing y pocas  pruebas: A modo de ejemplo, incluyo las conclusiones del último artículo sobre las bebidas deportivas (que probablemente sean las peor paradas):
  1. Nuestro cuerpo se adapta y responde perfectamente en un rango muy amplio de hidratación, así que no es una variable demasiado crítica.
  2. Las recomendaciones de hidratación para atletas de élite es de 0,4 a 0,8 litros por hora. Una hidratación mayor no aporta ventajas.
En definitiva, la mayoría de estos productos podrían ser más falsos (o inútiles) que una moneda de tres euros. Así que piénseselo mucho antes de gastar su dinero en algo cuyo único mérito probablemente sea aprovechar el efecto placebo.

11 jul 2012

La mesoterapia y la reducción de grasa localizada: Solo para ricos poco exigentes

La mesoterapia es una técnica de medicina alternativa inventada en 1952 por el médico francés Michel Pistorque (basada en antiguas tradiciones chinas) que consiste en tratar las zonas afectadas con microinyecciones de medicamentos de medicina convencional, homeopática, vitaminas, minerales o aminoácidos. En general se utiliza para el tratamiento del dolor, agudo y crónico. Basta conocer sus principios para imaginar que la mesoterapia tiene mucho por demostrar. 

Sus defensores le atribuyen también aplicaciones en el campo de la medicina estética para reducir la celulitis, adiposidades localizadas y arrugas, inyectando bajo la piel exóticos componentes, a veces compuestos químicos concretos y controlados, en otras ocasiones extractos "naturales" y homeopáticos. Existe algún estudio puntual con algún resultado significativo, pero también los hay que dicen todo lo contrario, que vale para bien poco.

Sin entrar en una valoración profunda de la metodología, creo que la falta de estudios y evidencias sobre su eficacia y seguridad es el factor fundamental que debe guiarnos. Este tipo de tratamientos están dirigidos a un nicho de mercado muy específico: Personas de alto poder adquisitivo que quieren retoques o mejoras estéticas temporales basadas en la reducción de grasa localizada... que normalmente sólo ellos son capaces de apreciar, porque casi con seguridad pasará desapercibida para el resto.

Incluso aunque le sobre el dinero, lo mejor es que se mantenga alejado de la mesoterapia adelgazante. Piense que no se centra más que en eliminar una pequeña parte del exceso de grasa, es decir, no soluciona el problema que la originó, por lo que en muy poco tiempo volverá a aparecer y se perderá la supuesta mejora.

De cualquier forma, si desea leer algo sobre esta técnica, este artículo en inglés puede resultarle de interés: Mesotherapy and injection lipolysis.

24 jun 2012

¿Funcionan los "destructores" de células grasas?

Todos los años, cuando se acerca la época de prepararse estéticamente para el verano, tenemos noticia de algún "nuevo" aparato que sirve para eliminar grasas localizada y reducir celulitis,  que se venden como "la alternativa sin cirugía a la liposucción". Según nos cuentan, todos ellos se basan en un principio similar: Se "rompen" las células grasas y se hace desaparecer milagrosamente su contenido. Hemos podido ver todo tipo de tecnologías para llevar a cabo esta supuesta rotura: Cavitación, criogenización, ultrasonidos... .

Pues bien, estas son todas las razones por las que no recomiendo este tipo de tratamientos:

1- Prácticamente no hay estudios que prueben su eficacia. Por muchos médicos que pongan en sus referencias y en las fotografías, no hay estudios serios y rigurosos que demuestren que funcionan. Por ejemplo, me he tirado un buen rato intentando buscarlos, pero me ha sido imposible. Y aunque lo encontrara, un solo estudio demuestra más bien poco. Además, si usted tuviera un estudio en el que se viese claramente que es estupendo, ¿simplemente lo mencionaría o lo pondría a disposición de todo el mundo de forma visible y sencilla?
Actualización: Me informan desde uno de los fabricantes que están disponibles algunos estudios científicos demostrando que funcionan en este enlace: http://www.i-lipo.com.ar/trabajos_cientificos.html.

2- Sus principios son muy dudososs. Decir que mediante un proceso se "rompe" el adipocito o célula grasa y se liberan las grasas de su interior, que después son absorbidas o eliminadas no sé como, no es una explicación seria ni científica. El proceso de "quemar grasas" o lipólisis es mucho más complicado que todo eso. Las grasas que se almacenan dentro de los adipocitos están en forma de triglicéridos. Para ser metabolizadas en primer lugar deben hidrolizarse, es decir, convertirse en ácidos grasos. Este proceso químico es complejo y requiere de la acción de varias enzimas y componentes, que se activan por diversas variables. Pero no por un láser, ni frío, ni ultrasonidos, que yo sepa. Y la posterior utilización y conversión en energía también se compone de procesos y reacciones diversas gestionadas por nuestro metabolismo. Así que ese esquema de romper-quemar es una simplificación poco real.

3- No resuelven el origen del problema. Si usted tiene sobrepeso u obesidad y se somete a un tratamiento de estos y, es un suponer, le funciona, no está solucionando la razón última que le ha provocado dicha obesidad. Así que en poco tiempo volverá a la situación inicial. Que es lo que le ocurre en la práctica a todo el mundo.

4- Ninguno dura demasiado en el mercado. Llevamos viendo el rompe-grasas definitivo desde hace muchos años, con diferentes tecnologías, pero ninguno dura demasiado en el mercado. Cada año inventan uno supuestamente mejor, en una historia de nunca acabar. Piense en esto: ¿No cree que si alguno fuera tan maravilloso como lo anuncian, se fabricaría a patadas y se utilizaría masivamente?

5- No se usa para quitar todo el exceso de grasa. Todos los fabricantes y vendedores dicen que estos tratamientos sirven para reducir algo de volumen, una o dos tallas, pero no más. Si el método funciona y los adipocitos se destruyen y eliminan, ¿por qué no utilizarlo para eliminar todo el exceso de células grasas en lugar de unas pocas? Si realmente se pudieran eliminar células grasas de esta forma se ahorraría mucho dinero y se reducirían muchos riesgos respecto a las operaciones de liposucción. 

En definitiva, muchos agujeros, cabos sueltos y preguntas sin resolver para tomárselo en serio. En mi opinión el pequeño efecto de pérdida de peso y reducción de volumen que se suele conseguir es probable que se deba la combinación de efecto placebo, los cambios de dieta y en la actividad física, conscientes o inconscientes, que suelen acompañarles. Porque cuando alguien dedica cientos de euros en intentar bajar una o dos tallas siempre modifica también su comportamiento para procurar que todo ese gasto no sea en balde.

15 may 2012

Antidieta o La Carrá. La estafa de las dietas disociadas


Las dietas disociadas son muy populares y sus seguidores aseguran que comiendo ciertos grupos de alimentos de forma separada se pierde peso. Por ejemplo, sin mezclar carbohidratos y proteínas en la misma ingesta. La teoría se ha hecho tan popular que hay decenas de libros basados en ella. La Antidieta es una de las más populares y hasta Rafaella Carrá tiene su método disociado.

Los que catapultaron definitivamente estas ideas fueron el matrimonio Diamond, los autores de Fit for Life (en España traducida como La Antidieta), que literalmente se han forrado con su libro. En este enlace podemos ver a Harvey en una reciente entrevista, ya un poco deteriorado, que afirma que su falta de salud no se debe a la falta de eficacia de sus métodos, sino a que en Vietnam le afectó gravemente el agente naranja. Pues vale.

Su libro, La Antidieta.es un escrito al más puro estilo "autoayuda yanki", totalmente repleto de falsedades. Los Diamond se basan en extravagantes principios establecidos hace más de cien años por  médicos alternativos que pensaban que todos los medicamentos son un veneno. Para justificar sus recomendaciones de comer los alimentos separados, aportan argumentos en los que mezclan chapuceramente conceptos diversos: Que si el entorno ácido o básico de la digestión, que si los “ciclos naturales” y horarios preferentes de nuestro organismo para transformar los alimentos…

Evidentemente, ninguno de estos conceptos está en ningún manual moderno de fisiología, endocrinología o metabolismo sencillamente porque son falacias, es decir, afirmaciones que suenan a verdaderas pero que son barbaridades científicas. Porque nadie las ha demostrado nunca. Las explicaciones que dan suelen estar plagadas de errores y a menudo incluyen la verborrea habitual del lenguaje pseudocientífico, para dar cierto caché a lo que dicen y aprovechar también la eficacia que siempre produce meter un poco de miedo: que si energías, que si esencias, que si tóxicos que nos engordan, que si la comida se pudre en el cuerpo en lugar de digerirse... Por no hablar de los ridículos ejemplos y analogías: Que si los animales en la naturaleza comen mucho más sano que nosotros (claro, por eso se mueren a patadas por parásitos, infecciones digestivas y malnutrición), que si hay civilizaciones que viven más de cien años...

Como es de esperar, las referencias científicas que incluyen todos estos libros son escasísimas, por no decir nulas. Y las que hay dan pena. La mayoría son muy antiguas, de hace muchas décadas e imposibles de encontrar  por ningún lado. Suelen ser de temas periféricos (comer vegetales, comer carne), nunca incluyen ninguna referencia rigurosa y contrastada que demuestre que comer los alimentos de forma disociada sirva para perder peso.

Un estudio de ese tipo sería bien sencillo de hacer. Bastaría dividir personas en dos grupos y darles a comer los mismos alimentos a ambos, pero a uno de ellos de forma disociada y al otro no. Es lo que se hizo en este estudio que se publicó en el International Journal of Obesity en el año 2000 “Similarweight loss with low-energy food combining or balanced diets”, que yo sepa, el único estudio medianamente serio al respecto, y el resultado fue el esperado: Los que comieron disociado no obtuvieron ninguna ventaja significativa respecto a los que no lo hicieron. Los Diamond, a pesar de haber ganado millones, no han promovido ningún estudio para dar solidez a su método. Ni lo harán nunca, claro.

Como ocurre con la mayoría de los métodos milagrosos, hay gente que lo prueba y pierde peso a corto plazo. El famoso "a mi me funciona". Si todos los "a mi me funciona" de todas las dietas funcionaran, valga la redundancia, la obesidad habría desaparecido para siempre. En este caso ese adelgazamiento inicial es  perfectamente lógico, ya que además de disociar, exigen la restricción de bastantes  alimentos: Carnes, dulces, harinas, grasas...  Y claro, así sí que funcionan, al menos por un tiempo. Pero no por disociar, claro.

Esta dieta, más que del grupo de "dietas milagro", es de las "dieta estafa".

Nota: Este post se ha publiclado originalmente en el blog del autor "El blog de Centinel"