Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

16 may. 2018

Ultraprocesados y obesidad

Hace tan solo unos días les infomé del primer estudio analizando la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la ingesta de diferentes nutrientes, con resultados bastante poco favorables para aquellas personas que los consumían en mayor cantidad. Pues bien, las noticias sobre este tipo de alimentos se multiplican y ahora les traigo otro estudio observacional bastante interesante. Se titula "Ultra-processed food consumption and excess weight among US adults" (2018) y la novedad reside en que es el primero realizado con datos  de ciudadanos norteamericanos (recopilados durante 2005 a 2014 de más de 15.000 personas), analizando la relación de su consumo con el exceso de peso y la obesidad.
Lo autores segmentaron la muestra en 5 grupos, en función del porcentaje de energía obtenida a partir de ultraprocesados (Q1 el que menos y Q5 el que más) y observaron cómo variaban diversos indicadores relacionados con el peso corporal.

Como en este caso el trabajo incluye unos sencillos pero ilustrativos gráficos, los muestro a continuación, para que de un vistazo puedan hacerse una idea de los resultados:

Índice de masa corporal:


Contorno de cintura:


Probabilidad de obesidad:



Probabilidad de obesidad abdominal:


 Y las conclusiones de los autores fueron las siguientes:

"Nuestros hallazgos sugieren que los alimentos ultraprocesados ​​pueden contribuir a las altas tasas de exceso de peso y obesidad abdominal en los Estados Unidos. Este estudio hace una importante contribución por ser el primero que investiga esta asociación en este colectivo, confirmando los hallazgos de Brasil, Francia y España. Dadas las tasas sin precedentes de obesidad en todo el mundo, es crucial dilucidar aún más el papel de los alimentos ultraprocesados ​​en el desarrollo del exceso de peso y la grasa corporal. (...) Estos resultados, si se confirman en estudios longitudinales, plantean la cuestión de si deben incluirse recomendaciones específicas para distinguir los alimentos ultraprocesados ​​de los moderadamente y mínimamente procesados ​​como una extensión de las recomendaciones dietéticas de EE. UU.. En el ámbito de la práctica clínica, una mejor comprensión de la relación entre el procesamiento de alimentos y el exceso de peso puede ayudar en la orientación dietética individual y las estrategias de control de peso."

Aunque este es el primer gran estudio específico sobre personas de EE.UU. hay otros trabajos que analizan la relación entre el consumo de ultraprocesados y el sobrepeso.

Puestos a destacar, yo mencionaría la revisión sistemática "Consumption of ultra-processed foods and body fat during childhood and adolescence: a systematic review" (2018), centrada en niños y adolescentes. Sus autores concluyeron lo siguiente:

"(...) la mayoría de los estudios han encontrado asociaciones positivas entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la grasa corporal durante la infancia y la adolescencia"

Otra revisión publicada un año antes. "Ultra-processed Food Intake and Obesity: What Really Matters for Health-Processing or Nutrient Content?" (2017) llegó a conclusiones similares:

"La investigación reciente proporciona un apoyo bastante consistente para la asociación de la ingesta de alimentos ultraprocesados con la obesidad y los indicadores cardiometabólicos relacionados"

También estos otros estudios observacionales encontraron relación entre el consumo de ultraprocesados y el sobrepeso:


Gráfico incluido en el estudio de Canadá

Aunque está bien que se vayan publicando estos estudios observacionales, hay que tener claro que sería mucho más interesante disponer de algún ensayo de intervención.

Parece que ya hay alguno "en parrilla de salida", así que esperemos que no tarde demasiado en finalizarse.

8 comentarios:

  1. Pero contribuyen al aumento de peso por lo calóricos que son, ¿no?
    ¿O crees que la combinación de sabores y macronutrientes que suelen tener hace que se coma en exceso una vez que se empieza, o que tal vez a ciertas personas les hagan comer de manera compulsiva o hasta con pautas adictivas?

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    1. De todo eso hablo aquí:
      https://www.amazon.es/guerra-contra-sobrepeso-responsable-epidemia-ebook/dp/B01HK1EVSI/
      Y aquí:
      https://www.amazon.es/El-cerebro-obeso-combatir-obesidad-ebook/dp/B00PC89696/

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    2. Tengo el del Cerebro Obeso y el de Lo que Dice la Ciencia...

      En tus libros parece que sostienes posturas más claras que en tu blog. En este último siempre parece todo más incierto y poco claro, con numerosos estudios contradictorios entre sí o poco concluyentes.

      Y la verdad, no tengo del todo claro si la respuesta a lo que te pregunto es clara o si ambas cosas suceden simultáneamente...

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    3. Leroy, buscas respuestas sencillas y concretas a preguntas complejas. Como cuento en La guerra contra el sobrepeso si hubiese respuestas sencillas y concretas posiblemente no habría una epidemia de obesidad en todo el mundo.

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  2. Hola Centinel, pues me parece que ya era hora de que la gente comience a darse cuenta de estas cosas.

    Lo que me parece raro, es que no haya demasiados estudios que vinculen la comida chatarra en general con la obesidad. Digo, hay muchos estudios que hablan de las gaseosas o los azúcares añadidos específicamente, pero no muchos han tomado este ángulo (lo cual es genial).

    Lo que me parece malo en cuanto a todo esto, es que la gente tiene que comenzar a cambiar sus hábitos. Por ejemplo, todavía hay personas que creen que la Coca-cola es un producto natural. O gente que no tiene en cuenta que la comida chatarra en general está llena de químicos y azúcares añadidos (de ahí supongo que viene un poco la duda de Leroy). Mucha gente se olvida de que la calidad de alimentación es extremadamente importante y solo se preguntan si “engorda o no” en vez de si les hace daño o no.

    Para contribuir un poco con la pregunta de Leroy, si me permites, me parece que estos temas hay que abordarlos en función de calidad nutricional. Muy poquita gente lee estudios como este, ni hablar de un americano obeso promedio. Así que la mejor estrategia para mí, sería comenzar por el lado de distinguir realmente lo que se consume, así nunca más harán falta estudios de este tipo.

    Tuve esto en mente cuando cree nuestra guía de calorías (escrita para gente común que no lee estudios). Terminé hablando mas que nada de las respuestas hormonales y la comida chatarra en vez de medir calorías: https://revolucionsalud.com/la-verdad-sobre-calorias/

    ¿Podrías echarle un vistazo? (espero puedas hacerlo porque es un poco larga, pero me parece que puede hacer la diferencia). Traté de hacer que sea súper práctica para realmente generar un cambio. Me parece que, con este tipo de recursos, la cosa será un poco más fácil y no habrá que estar clarificando qué tan mala es la comida chatarra o cuánto afecta tu peso.

    Por cierto, te sigo hace rato pero nunca he comentado hasta ahora.

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    1. Gracias Denis por tus comentarios y el libro, a ver si saco tiempo para echarle un ojo

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