Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

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3 abr 2017

¿La dieta cetogénica cura el cáncer?

Como muchos de ustedes ya saben, las dietas cetogénicas son aquellas en las que se restringe severamente la cantidad de carbohidratos, lo que provoca que nuestro cuerpo cambie las rutas y procesos metabólicos relacionados con la glucosa por otros para la obtención de la energía. En este artículo anterior hice un pequeño resumen de las principales estrategias que se utilizan para asegurar que nunca nos falte "combustible", incluidas las que entran precisamente en funcionamiento bajo esas condiciones de falta de carbohidratos.




Las dietas cetogénicas son sobre todo conocidas por su eficacia para perder peso, especialmente a corto-medio plazo, pero lo que quizás no todo el mundo sabe es que también despiertan interés en otros ámbitos terapéuticos. El más investigado es el tratamiento de la epilepsia, ya que desde hace décadas se sabe que ayuda a reducir significativamente los ataques. No funciona en todos los casos, pero cada poco tiempo se publican estudios con resultados positivos. El año pasado la iniciativa Cochrane publicó una revisión sistemática sobre el tema: "Ketogenic and other dietary treatments for epilepsy" (2016), que llegó a las siguientes conclusiones:

"Los ensayos controlados aleatorios muestran resultados prometedores para el uso de la dieta cetogénica (DC) en la epilepsia. Sin embargo, el número limitado de estudios, el tamaño pequeño de las muestras y su estudio solo en población pediátrica hacen que la calidad de la evidencia sea pobre.

Se identificaron efectos adversos en todos los estudios y para todas las variaciones de DC, tales como trastornos gastrointestinales a corto plazo y complicaciones cardiovasculares a más largo plazo. Las tasa de abandono sigue siendo un problema en todas las DC y en todos los estudios, siendo las principales razones de abandono la falta de eficacia percibida y la intolerancia dietética.

No hay pruebas para apoyar el uso clínico de la DC en adultos con epilepsia, por lo tanto es necesaria investigación adicional.

Otras dietas más apetitosas, como la Dieta Atkins Modificada, pueden tener un efecto similar en el control de las crisis, pero esta hipótesis requiere de más investigación. Para las personas que tienen epilepsia médicamente intratable o casos en los que no es adecuada la intervención quirúrgica, una DC es una opción válida; Sin embargo, se requiere más investigación."

Como pueden apreciar, aunque los autores mantienen el habitual tono prudente y escéptico y recomiendan reforzar la evidencia, los resultados son bastante interesantes. Sin duda se irán aclarando durante los próximos años.

Pero, tal y como indico en el título, el objetivo de este post es analizar la evidencia existente respecto a otra posible utilidad terapéutica de este tipo de dietas, el tratamiento del cáncer. Así que vamos allá.

26 oct 2015

Carne y cáncer, puntualizaciones a lo que ha dicho la OMS

Dada la cantidad de desinformación que se está propagando en torno al comunicado de la OMS sobre la carne y el cáncer, creo que es recomendable hacer unas cuantas puntualizaciones:

1. La decisión de la OMS se basa en la última evaluación de su "agencia especializada en cáncer", el IARC. Y trata  sobre la relación entre el consumo de carne y esta enfermedad. El informe todavía no se ha publicado pero la nota de prensa con el resumen de la evaluación se puede descargar en español desde este enlace.

17 sept 2015

PREDIMED, el aceite de oliva y el cáncer de mama

Supongo que no se habrán mantenido ajenos al "notición alimentario" de la semana sobre el aceite de oliva y el cáncer de mama. Para muestra, tres botones:

Dieta mediterránea y aceite de oliva reducen el riesgo de cáncer de mama (El País)
El aceite de oliva protege contra el cáncer de mama (El Mundo)
El aceite de oliva protege frente al cáncer de mama (ABC)

Esto es tan solo una muestra, no creo que haya medio que no se haya eco de la noticia.

11 may 2015

Carne roja y cáncer colorrectal: último metaanálisis

La asociación entre la carne roja y el aumento de riesgo de cáncer colorrectal suele ser una de las principales razones por las que se suele recomendar limitar su consumo. Aunque con magnitudes pequeñas, una buena cantidad de estudios observacionales han confirmado esta relación.

Pero como los estudios se multiplican y los resultados cada vez son más, es de agradecer que de vez en cuando se hagan nuevas revisiones que nos muestren de forma resumida las conclusiones de las últimas investigaciones. Y mejor si es de forma sencilla y visual.

Este ha sido el enfoque del último metaanálisis publicado la semana pasada en la revista oficial del Colegio Americano de Nutrición,, "Red Meat and Colorectal Cancer: A Quantitative Update on the State of the Epidemiologic Science", en el que se ha analizado de forma cuantitativa el aumento de riesgo de este tipo de cáncer al comer carne roja, así como la posible existencia de respuesta a la dosis al respecto (una crecimiento del riesgo al proporcional al aumento del consumo de carne). Como resultado, incluye unos cuantos gráficos que son bastante descriptivos de los datos y resultados obtenidos.

22 dic 2014

Lácteos, leche y cáncer de próstata, último metaanálisis

Una de las acusaciones que se suele hacer a los lácteos es su posible relación con el cáncer. En concreto el de próstata suele ser el mas mencionado al respecto, especialmente por aquellos que son especialmente críticos con la leche.

Hace unos meses escribí este post, recopilando los metaanálisis y estudios existentes sobre el tema (y este otro, con los estudios sobre otras enfermedades) encontrando cierto aumento de riesgo, pero muy limitado y no siempre concluyente. Aunque son trabajos basados en estudios observacionales y no conviene utilizarlos para hacer deducciones de causalidad, su enorme cantidad de datos y el análisis que se suele hacer de la respuesta a la dosis (ver si al aumentar o reducir la ingesta, también la incidencia aumenta o reduce) los hace bastante interesantes.

Pues bien, se acaba de publicar en AJCN un nuevo metaanálisis sobre los lácteos y el cáncer de próstata,"Dairy products, calcium, and prostate cancer risk: a systematic review and meta-analysis of cohort studies", creo que el más detallado y exhaustivo realizado hasta la fecha. Los investigadores han incluido en la revisión 32 estudios, con los datos de muchos millones de personas recogidos por todo el mundo.

26 ago 2014

Obesidad y cáncer: Últimos grandes estudios observacionales

Desde hace décadas se conoce la relación entre la obesidad y el cáncer. Aunque la evidencia principal se basa en estudios observacionales, existen diversas hipótesis bastante sólidas para explicar los posibles mecanismos y el análisis de datos complementarios, como por ejemplo la respuesta a la dosis, hacen pensar que la causalidad es bastante probable en esta relación. Lo cierto es que la cantidad de investigaciones es tanta y tan coincidente, que el consenso  es casi universal.

Los dos últimos y más masivos estudios sobre el tema tampoco aportan sorpresas. El primero es un meta-análisis realizado por expertos canadienses, "The Association between Obesity and Cancer Risk: A Meta-Analysis of Observational Studies from 1985 to 2011", en el que tras analizar 57 estudios de 18 países, obtienen los siguientes resultados respecto al aumento de riesgo en 13 tipos de cáncer:

19 jun 2013

Especial carne roja y cáncer (y V) - Conclusiones y reflexiones finales


Le recuerdo que en esta serie de artículos he recopilado y resumido los resultados de los meta-análisis existentes sobre la carne roja y diversos tipos de cáncer. Aquí tiene el enlace a cada uno de ellos:
  1. Cáncer colorrectal
  2. Cáncer de mama
  3. Cáncer de esófago
  4. Cáncer de páncreas, ovarios, próstata, vesícula y riñón.
Si desea sacar sus propias conclusiones, lo mejor es que relea cada uno de los posts las veces que sea necesario, o mejor todavía, los estudios originales. También sería recomendable que vuelva a leer el resto de artículos sobre la carne que escribí hace unos meses, respecto a su relación con la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, así como  la mortalidad.

Bien, también es momento de mojarme y exponer las conclusiones que personalmente saco tras los cuatro artículos sobre el cáncer. Esta sería mi opinión-interpretación y conclusiones sobre el tema:

17 jun 2013

Especial carne roja y cáncer (IV) - Próstata, páncreas, ovarios, vesícula y riñón

Tras repasar los meta-análisis existentes sobre la carne roja y su relación con el cáncer colorrectal, el de mama y el de esófago, para la recta final de esta serie de posts he recopilado los que estudian su asociación con otros tipos de cáncer: Ovarios, próstata, páncreas, vesícula y riñón. De esta forma tendremos una visión completa sobre ambos factores que nos permitirá conocer con detalle la evidencia epidemiológica para construir nuestra dieta ideal.

Veamos lo que concluye cada uno de ellos:

14 jun 2013

Especial carne roja y cáncer (III): Esófago

Llegamos al tercer artículo de la serie sobre la relación entre el consumo de carne roja y el cáncer. En los dos anteriores hablamos del cáncer colorrectal y el cáncer de mama y, en esta ocasión, le toca al cáncer de esófago.

Tenemos la suerte de que los últimos meses han sido especialmente prolíficos en meta-análisis sobre la carne roja y este tipo de cáncer, pasando de no existir ninguno a disponer de tres, así que veamos sus conclusiones resumidas:

12 jun 2013

Especial carne roja y cáncer (II): Cáncer de mama

Seguimos con la serie de artículos que analizan la relación de la carne roja con el cáncer. En el primer post hablamos del cáncer colorrectal y en este caso nos centraremos en el cáncer de mama.

A continuación les incluyo los meta-análisis que se han realizado sobre el tema y sus conclusiones resumidas.

El primero fue liderado por los expertos de Harvard (entre los que estaba el popular y prestigioso Walter Willett) y se realizó en 2002, "Meat and dairy food consumption and breast cancer: a pooled analysis of cohort studies", analizando en total más de 20 estudios sobre este  cáncer y el consumo de carne y lácteos. Y como puede verse en el siguiente gráfico, no se encontró un aumento de riesgo entre los que más cantidad de carne roja consumíeron:

10 jun 2013

Especial carne roja y cáncer (I): Colon y recto

La carne roja no deja de estar en el candelero. La cantidad de estudios que se publican sobre este alimento se ha multiplicado de forma exponencial y la controversia sobre su consumo genera gran cantidad de debates.

Como ya he comentado en artículos anteriores, una parte de la mala fama de la carne roja no tiene demasiado soporte científico, pero hay un tipo de enfermedad con la que se le suele relacionar con más frecuencia y sobre la que se están publicando continuamente investigaciones: El cáncer. Así que he decidido hacer una pequeña serie sobre el tema, recopilando los resultados de estudios (especialmente meta-análisis y revisiones sistemáticas) que hayan profundizado en esta cuestión.

Es importante resaltar que hablaremos en todo momento de estudios observacionales, normalmente de cohorte o de caso-control, que analizan grandes cantidades de personas durante largos periodos de tiempo. Se utilizan de este tipo porque no hay posibilidad de inclinarse por los de intervención, por razones evidentes (no es ético dar a alguien una gran cantidad de alimento durante un tiempo para ver si le provoca una enfermedad). Así que la deducción de la causalidad no es automática e irrebatible, pero los grandes números y las potentes herramientas estadísticas que se utilizan, permiten conseguir resultados bastante sólidos.

Empezaré por lo más candente, por la enfermedad que con más frecuencia se suele relacionar con el consumo elevado de carne roja y que suele ser la razón principal para recomendar moderar su consumo: el cáncer de colon y recto o cáncer colorrectal.

9 may 2013

Dietas bajas en carbohidratos y cáncer: Sin relación significativa

Como hemos visto en posts anteriores, existen unos cuantos estudios analizando las dietas bajas en carbohidratos y el aumento de riesgo en  la mortalidad global o las enfermedades cardiovasculares, pero su relación con el cáncer ha sido mucho menos investigada con herramientas epidemiológicas.

Abriendo brecha en este tema, investigadores suecos han publicado en Nutrition Journal los resultados del estudio observacional "Low-carbohydrate, high-protein diet score and risk of incident cancer; a prospective cohort study", en el que se ha hecho seguimiento a más de 60.000 personas durante más de 17 años, analizando la relación entre la cantidad de carbohidratos y la incidencia de cáncer.

10 abr 2013

Recomendaciones oficiales sobre nutrición: La carne "dando la nota"

Gracias a  Julio Basulto he conocido la publicación de "Adherence to the World Cancer Research Fund/American Institute for Cancer Research guidelines and risk of death in Europe: results from the European Prospective Investigation into Nutrition and Cancer cohort study", un interesante estudio epidemiológico observacional enmarcado en la iniciativa EPIC y en el que se han analizado datos de casi 400.000 personas de 9 países durante más de 12 años. En concreto, se han investigado las muertes ocurridas por diversas enfermedades (cáncer, enfermedad respiratoria o circulatoria) y su relación con las recomendaciones que dan  las dos grandes entidades americanas de referencia en la lucha contra el cáncer,  World Cancer Research Fund y American Institute for Cancer Research.

La verdad es que cuando he leído el resumen y los resultados, me he quedado un poco frío. Los autores concluyen al final de su trabajo que las personas que con más disciplina siguen sus recomendaciones tienen un 34% menos de riesgo relativo de morir prematuramente que las que lo hacen con menos rigor. A mí me parece una valor  pequeño para haber comparado personas que tienen una vida muy poco recomendable contra otras con hábitos muy saludables. ¡Alguno hasta podría plantearse si merece la pena tanto esfuerzo para un 34% de riesgo relativo!

Así que, como imaginarán los que me van conociendo, me han entrado ganas de trastear un poco y he decidido ponerme a leer el estudio completo.  Y les explico algunas cosas con las que me he encontrado.

13 nov 2012

Estudio encuentra relación entre la carga glucémica y la recurrencia del cáncer en obesos


Acaba de publicarse el estudio observacional "Dietary Glycemic Load and Cancer Recurrence and Survival in Patients with Stage III Colon Cancer: Findings From CALGB 89803" (2012) en el Journal of the National Cancer Institute en el que se ha analizado la correlación entre la ingesta de carbohidratos y sus variables glucémicas (índice glucémico y carga glucémica) y la supervivencia, entre un millar de personas que sufrían cáncer de colon en un estado avanzado.

Los expertos, la mayor parte oncólogos e investigadores sobre el cáncer, encontraron en su investigación que existe una asociación bastante significativa entre la cantidad de carbohidratos ingeridos y su carga glucémica y la recurrencia y mortalidad de la enfermedad, con un aumento del riesgo de más del 100%. Sin embargo, este aumento ocurrió únicamente entre aquellas personas que sufrían obesidad o sobrepeso.

16 ago 2012

Cómo cocinar la carne para minimizar los agentes cancerígenos

Uno de los handicaps del consumo de carne es la relación que algunos estudios suelen encontrarle con las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Si bien es cierto que no todos encuentran esta relación y que depende del tipo de cáncer o de enfermedad cardiovascular, está bastante aceptado que la correlación existe, aunque siga habiendo bastante controversia respecto a su relevancia final.

Existen diferentes teorías para explicar este problema que todavía requieren de estudios que las puedan confirmar. Las dos más populares hacen referencia en primer lugar al hierro hemo que contiene la carne roja (carne proveniente de mamíferos, excepto el conejo) y en segundo lugar a los compuestos carcinógenos que se forman durante su cocinado, sobre todo las aminas heterocíclicas aromáticas .

Centrándonos en la segunda opción, estos compuestos se crean al preparar la carne a altas temperaturas y normalmente cuanto más altas, más se crean. Así que si queremos minimizarlas, lo mejor es elegir formas de cocinado a menor temperatura, que impidan el contacto de la carne con las zonas de mayor calor y que minimicen ese tiempo de contacto.

Teniendo en cuenta estos factores podríamos ordenar de mejor a peor las diferentes formas de preparación, es decir, empezando por los que menos aminas crean o más seguros son, para procurar utilizar más los primeros y menos los últimos. Esta sería una propuesta:
  1. Microondas o hervido
  2. Guisado, olla a presión
  3. Asado
  4. Frito con aceite abundante o freidora
  5. Frito con poco aceite
  6. A la parrilla
  7. A la brasa de carbón
En la preparación del pescado también deberían tenerse en cuenta todas estas ideas y recomendaciones. Aunque, como siempre suelo decir, tampoco hay que obsesionarse. Estos son consejos para el día a día, no para las excepciones. Una barbacoa con los amigos de vez en cuando no hace daño a nadie.

Y también como siempre, incluyo estudios recientes que justifican todas estas ideas:

Well-done meat intake and meat-derived mutagen exposures in relation to breast cancer risk: the Nashville Breast Health Study (2011)
- Effect of cooking methods on the formation of heterocyclic aromatic amines in chicken and duck breast. (2010)
Formation of heterocyclic amines during cooking of duck meat (2012)
Occurrence of heterocyclic amines in cooked meat products (2011)
Fish intake, cooking practices, and risk of prostate cancer: results from a multi-ethnic case-control study (2012)
Large prospective investigation of meat intake, related mutagens, and risk of renal cell carcinoma (2012)

31 may 2012

Sin relación entre la carne y el cáncer de páncreas

De nuevo otra enorme revisión obtiene conclusiones que derriban mitos muy arraigados. "Meat and fish consumption and risk of pancreatic cancer - results from the european prospective investigation into cancer and nutrition", una review de casi medio millón de personas reclutadas de diez países diferentes y observadas durante años para analizar la posible correlación entre el consumo de carne roja, carne procesada y cáncer de páncreas.

Y la carne ha salido indemne. No se ha encontrado que un mayor consumo esté relacionado con este tipo de cáncer. Lo más sorprendente es que, al contrario que en muchos otros estudios, sí se ha encontrado relación entre el cáncer y la carne blanca o de ave.