Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

2 jul. 2018

Consenso Iberoamericano sobre Edulcorantes: más preguntas que respuestas

Hace unos días se publicó en la revista Nutrients un documento que me pareció especialmente interesante. Se trata de "Ibero–American Consensus on Low- and No-Calorie Sweeteners: Safety, Nutritional Aspects and Benefits in Food and Beverages" (2018), en el que se sintetiza e interpreta la evidencia existente sobre los edulcorantes bajos en calorías o no calóricos  (de ahora en adelante me referiré a ellos simplemente como "edulcorantes").

Sus autores han denominado el proyecto Consenso Iberoamericano sobre Edulcorantes no calóricos y la publicación original es de libre acceso, por lo que cualquiera puede leerla completa. El documento ha sido el resultado de una iniciativa española, materializada (supongo que junto a otras actividades) a través de unas reuniones de trabajo de un grupo de expertos en Lisboa de las que ya habíamos tenido noticia el año pasado por diversas noticias en la prensa (123).

Como ya he dicho, creo que la idea es todo un acierto,  porque es necesario orientar a la población de forma mas clara y explícita en este tema, ya que como he publicado en anteriores post, la evidencia acumulada disponible no es nada fácil de interpretar.

Por todo ello, he leído con especial curiosidad el trabajo y he consultado y contrastado las referencias que incluye.

¿Y cuál es mi opinión final? Pues un poco agridulce, la verdad.

Antes de nada, les resumo las cinco conclusiones principales de los autores, traducidas y extraídas del abstract:
  1. Los edulcorantes son unos de los componentes de la dieta más ampliamente evaluados, y su seguridad ha sido revisada y confirmada por organismos reguladores de todo el mundo, incluida la OMS, la FDA y la EFSA.
  2. La educación del consumidor, basada en la evidencia científica más sólida y los procesos regulatorios en el uso de productos que contienen edulcorantes debe fortalecerse de una manera integral y objetiva.
  3. El uso de edulcorantes en los programas de reducción de peso que incluyen el reemplazar los edulcorantes calóricos por no calóricos en un contexto de dieta estructurada puede favorecer la reducción de peso sostenible. Además, su uso en programas de control de la diabetes puede contribuir a un mejor control de la glucemia en los pacientes, aunque con resultados modestos. Los edulcorantes también proporcionan beneficios para salud dental cuando se usan en lugar de azúcares añadidos.
  4. Se propone que los alimentos y bebidas con edulcorantes puedan incluirse en las directrices dietéticas como opciones alternativas a los productos edulcorados con azúcares añadidos.
  5. Es necesaria una educación continua de los profesionales de la salud, ya que son una fuente clave de información sobre cuestiones relacionadas con la alimentación y la salud, tanto para la población en general como para los pacientes. Con esto en mente, la publicación de declaraciones de posicionamiento y documentos de consenso en la literatura académica es muy deseable.
No tengo mucho que añadir ni que preguntar sobre los puntos 1, 2 y 5, los cuales comparto sin mayor discusión, pero respecto a su posible utilización para la pérdida de peso (que es el tema principal de este blog) no lo veo tan claro, ni mucho menos. Así que mi lectura del documento se ha centrado en torno a los estudios y su análisis para llegar a las conclusiones finales de los puntos 3 y 4:

3. El uso de edulcorantes en los programas de reducción de peso que incluyen el reemplazar los edulcorantes calóricos por no calóricos en un contexto de dieta estructurada puede favorecer la reducción de peso sostenible (...)
4. Se propone que los alimentos y bebidas con edulcorantes puedan incluirse en las directrices dietéticas como opciones alternativas a los productos edulcorados con azúcares añadidos.

Pues bien, a continuación les expongo y explico como ha sido mi recorrido por toda esta lectura:


SOBRE LA EVIDENCIA

Como indican en las conclusiones, los autores afirman que, en el marco de "una dieta estructurada" los edulcorantes pueden ser útiles para la pérdida de peso. Y además recomiendan introducir este tipo de alimentos en las directrices dietéticas como sustitutos a los productos con azúcares añadidos.

Para analizar la evidencia que soportan estas recomendaciones, voy a intentar extractar,  recopilar y comentar brevemente las diferentes partes del documento en las que se habla de los estudios concretos sobre la relación entre el consumo de edulcorantes y la prevención del sobrepeso. Les animo a tener el documento original delante y a que ustedes también hagan su propio análisis.

Empiezo con el primer párrafo:


Traducción: "Los datos globalmente sugieren que el consumo de edulcorantes no previene la obesidad ni induce directamente la pérdida de peso, pero cuando se usan en lugar del azúcar, estas sustancias pueden contribuir a la pérdida de peso a corto plazo y ayudar en el mantenimiento posterior..."

Comentario: La redacción me resulta un poco confusa, ya que la primera frase y la segunda son bastante contradictorias. Además, aunque se habla de "datos globales", la referencia incluida (número 91) es únicamente un ensayo. Se trata de "The effects of water and non‐nutritive sweetened beverages on weight loss and weight maintenance: A randomized clinical trial" (2015), en el que se concluye que las bebidas con edulcorantes adelgazan más que el agua. Pero no entiendo por qué en este párrafo se ha citado solo este estudio y no se mencionan otros parecidos y con resultados opuestos, como por ejemplo el ensayo publicado casi simultaneamente "Effects on weight loss in adults of replacing diet beverages with water during a hypoenergetic diet: a randomized, 24-wk clinical trial" (2015), en el que las conclusiones fueron precisamente las contrarias: las personas que bebieron agua adelgazaron algo más.

Segundo párrafo:


Traducción: "Los autores de una revisión sistemática reciente sobre los efectos metabólicos a largo plazo de la exposición a los edulcorantes iniciada en edades tempranas concluyeron que la evidencia es inconsistente y contradictoria, ya que en algunos casos están asociados con un posible aumento en el índice de masa corporal (IMC) y acumulación de grasa, aunque se determinó que era necesario realizar más investigaciones antes de poder formular recomendaciones".

Comentario: En efecto, dicho metaanálisis sobre el uso de edulcorantes en los niños no llega a ninguna conclusión favorable. Otro metaanálisis más reciente , "Non-Nutritive Sweeteners and Metabolic Health Outcomes in Children: A Systematic Review and Meta-Analysis" (2018), llega a conclusiones similares.

Siguiente párrafo, sobre revisiones sistemáticas de estudios observacionales:


Traducción: "Las revisiones sistemáticas de estudios observacionales han concluido que la relación entre la ingesta de edulcorantes y el aumento del IMC o el aumento del peso corporal es inconsistente. En una revisión cinco de los doce estudios observacionales reportaron una asociación positiva, mientras que seis estudios reportaron un menor riesgo de obesidad y uno identificó resultados de asociación mixta entre niños y niñas. De forma similar, en una revisión sistemática anterior, no se observaron asociaciones estadísticamente significativas entre el consumo de edulcorantes y el aumento de peso o el aumento de la masa grasa. En una revisión sistemática posterior, Los autores concluyeron que los datos observacionales de estudios prospectivos de cohortes sugieren que su consumo habitual puede estar asociado con un aumento a largo plazo del IMC y un riesgo elevado de enfermedades cardiometabólicas."

Comentario: En efecto, las revisiones sistemáticas mencionadas  (1, 2  y 3 , publicadas en 2016, 2014 y 2017 respectivamente)  llegan a esas conclusiones, bastante contradictorias. La más reciente es la menos favorable para los edulcorantes.

Siguiente párrafo, sobre revisiones sistemáticas de ensayos de intervención:


Traducción: "Dos metaanálisis recientes, (...), analizaron los ensayos clínicos publicados, informando de un efecto mínimo pero favorable de la reducción del peso de los edulcorantes cuando se usan dentro de un programa de nutrición que reemplaza azúcares. Estas revisiones sistemáticas examinaron tanto ensayos a muy corto plazo (1 día) como estudios más largos, como los mencionados anteriormente, así como estudios observacionales. En una se examinaron todos los diferentes tipos de estudios, incluida la intervención animal y humana y los estudios observacionales, por lo que esta publicación es una revisión muy completa y actualizada. Sin embargo, en 2017, se publicó una nueva revisión sistemática y metaanálisis tanto de ensayos como de estudios prospectivos de cohortes. Esta revisión solo incluyó los estudios de más de 6 meses de duración y concluyó que no se pueden respaldar los beneficios de los edulcorantes para el tratamiento de la pérdida de peso".

Comentario: De nuevo tenemos revisiones con resultados contradictorios (1, 2, 3) publicadas en 2014, 2016 y 2017, siendo la de 2016 valorada como "muy completa y actualizada". Aunque la más reciente (y centrada en plazos más largos) es la menos favorable respecto al uso de edulcorantes.

Cabe añadir que un poco antes de este párrafo los autores incluyen un par de apartados más sobre los edulcorantes y la pérdida de peso, analizando algunos ensayos concretos de corto y medio-largo plazo y sus resultados. No comprendo muy bien por qué lo han hecho, ya que no son ensayos que aporten ningún valor añadido respecto a los metaanálisis anteriormente mencionados, en los que ya se seleccionaron y analizaron los ensayos de intervención, así que tampoco me voy a detener en ellos

Y esta es la evidencia principal, recopilada y resumida.

Ahora les recuerdo las conclusiones 3 y 4 de los autores del consenso:

3.El uso de edulcorantes en los programas de reducción de peso que incluyen el reemplazar los edulcorantes calóricos por no calóricos en un contexto de dieta estructurada puede favorecer la reducción de peso sostenible (...)
4. Se propone que los alimentos y bebidas con edulcorantes puedan incluirse en las directrices dietéticas como opciones alternativas a los productos edulcorados con azúcares añadidos.

¿Creen que la evidencia mencionada lo respalda? ¿Es suficiente con disponer de resultados favorables en "dietas estructuradas" (incluso falta la matización "a corto plazo") para lanzarse a sugerir mediante directrices dietéticas el utilizar los alimentos con edulcorantes como sustitutos de los que aportan azúcares añadidos? ¿Hay pruebas solidas de que esta recomendación aportaría beneficios para la salud?

Yo tengo serias dudas.

A modo de contraste externo, vamos a ver lo que se dice sobre el tema en las directrices dietéticas más conocidas y revisadas en más ocasiones, las norteamericanas Dietary Guidelines for Americans (DGA),  actualizadas en 2015. Si consultamos lo que escribió el Advisory Committee, es decir, el grupo de expertos que revisó  previamente la evidencia existente y elaboró el informe base con el que se redactan las directrices, este es el nivel de evidencia para las dos cuestiones relacionadas con  los edulcorantes y el peso corporal:
  1. Hay evidencia moderada y generalmente consistente de los ECA de corto plazo realizados en adultos y niños que respalda que reemplazar los edulcorantes que contienen azúcar con edulcorantes bajos en calorías reduce la ingesta de calorías, el peso corporal y la adiposidad. Grado: Moderado
  2. Los estudios observacionales a largo plazo realizados en niños y adultos proporcionan evidencia inconsistente de una asociación entre los edulcorantes y el peso corporal en comparación con el azúcar. Grado: limitado
Conclusiones bastante parecidas a las del consenso iberoamericano.

Pero respecto a la interpretación y puesta en práctica de esta evidencia, esto es lo que escribió el Advisory Committee sobre la la utilidad de los edulcorantes en la gestión del peso corporal:


Traducción: "... los azúcares añadidos deberían reducirse en la dieta y no reemplazarse por edulcorantes, sino más bien por opciones saludables, como por agua en el caso de las bebidas azucaradas."

Y también esto otro:


Traducción: "Cuando los edulcorantes se utilizan para reemplazar el azúcar, la reducción resultante en calorías puede ayudar a lograr la pérdida de peso a corto plazo. Sin embargo, no hay pruebas suficientes (debido a la escasez de datos) para recomendar el uso de edulcorantes como una estrategia para la pérdida de peso a largo plazo y el mantenimiento del peso. Dado que los efectos a largo plazo de los edulcorantes bajos en calorías aún son inciertos, esos edulcorantes no deberían recomendarse para su uso como sustituto de los azúcares añadidos en alimentos y bebidas."

Vamos, que respecto a la práctica, hay bastantes diferencias respecto al consenso iberoamericano. Es cierto que éste último es más reciente, pero como hemos visto en el repaso detallado, tampoco parece haber demasiadas diferencias entre la evidencia existente en 2014 y la de 2017.


SOBRE LOS CONFLICTOS DE INTERESES

Tras el repaso de la evidencia, vamos a ver qué pasa con los posibles conflictos de intereses, especialmente en lo que se refiere a la posible relación con empresas que vendan productos con edulcorantes. Afortunadamente, en los estudios cada vez se le da más importancia a la transparencia y a la imparcialidad, por lo que la información sobre estos aspectos es algo importante.

El documento tiene un apartado sobre el tema , en el que se indica que el trabajo ha sido financiado por la FIN (Nutrition Research Foundation -Fundación para la Investigacion Nutricional):


¿Y qué es la FIN? ¿Quién está detrás? Basta acudir a la web de dicha Fundación para comprobar que su presidente (Serra-Majem) es  también el autor que aparece en primer lugar en el consenso sobre edulcorantes.







En la web de FIN no he encontrado información sobre cómo se financia la Fundación, sin embargo, basta con pasarse por la actual  web de ayudas de Coca-Cola para comprobar que el fabricante de refrescos edulcorados  participó en la financiación de este consenso iberoamericano, aportando cerca de 100.000 euros a la FIN para organizar la reunión de expertos realizada en Portugal:



Y aunque creo que ya no está disponible en internet, cuando me documenté para el libro "La guerra contra el sobrepeso" Coca-Cola había publicado mucha más información sobre sus ayudas,  así que he podido extraer la referida a la FIN para conocer el dinero recibido de la multinacional durante el periodo 2010-2015, que se acerca a los 300.000 euros:


Respecto a los posibles conflictos de intereses personales de cada uno de los autores, la mayoría declara no tenerlos (solo 8 de los más de 60 autores los declaran y detallan):



De nuevo me ha bastado con desempolvar información de La Guerra contra el Sobrepeso y utilizar un poco Google para comprobar que  algunos de los principales investigadores que encabezan este listado tienen una larga relación con empresas alimentarias que venden productos con edulcorantes, como Coca-Cola.

Por ejemplo, han estado en cargos relevantes de entidades en las que han recibido financiación para estudios sobre sus temas de interés: 



O han liderado estudios que han sido ampliamente utilizados por las agencias de marketing para exonerar a la industria alimentaria de la epidemia de obesidad :



Estudios que además han sido financiados... por la propia Coca-Cola:



Otros autores del consenso han elaborado y difundido pirámides alimentarias con algunas propuestas discutibles, con el apoyo  de empresas que venden bebidas con edulcorantes:



...y otros han desarrollado parte de su actividad profesional en ciertas entidades privadas (cuyas finanzas son privadas) como la SENC (Sociedad Española de Nutrición Comunitaria)...


...y que también reciben financiación de Coca-Cola...


...y la han recibido en el pasado:



No he querido profundizar más, pero me temo que si lo hiciera encontraría más situaciones similares.

Y, como he dicho, de todo esto no se habla en el apartado de "conflictos de intereses".


EN DEFINITIVA

Tenía las expectativas altas, pero tras mi lectura sigo pensando lo que ya he explicado en posts anteriores: que la utilidad de los edulcorantes para combatir el sobrepeso sigue sin estar demostrada. Aunque que tampoco hay pruebas sólidas de que sean especialmente negativos.

Y ya veremos lo que aprendemos de próximos estudios...


Actualización:

Los responsables de la FIN han publicado en su cuenta en Facebook el siguiente comentario:


Quizás no me he explicado bien en el post, pero no me he preguntado en ningún momento por las actividades de la FIN, sino por su financiación, únicamente por los posibles conflictos de intereses que pudiese haber.

Así que ese artículo sobre la dieta mediterránea que enlazan para que "ande y me instruya un poco"  aporta más bien poco en ese sentido. De hecho, si consultamos el apartado de conflicto de intereses de dicho artículo, nos encontramos con esto:


De nuevo basta usar Google para comprobar que esta declaración, en el caso de Serra-Majem, quizás necesitaría más explicaciones, ya que según su propio curriculum durante muchos años presidió la Fundación Dieta Mediterránea:



En cuyo patronato hubo y sigue habiendo una buena cantidad de empresas que fabrican y venden alimentos poco saludables pero que suelen querer ser incluidos entre las recomendaciones de este tipo de dieta:



Y que es de suponer que aportan fondos para la financiación de dicha fundación.

26 jun. 2018

Carbohidratos y salud, resumen de lo que dice la ciencia



La relación entre la salud y los diferentes macronutrientes (proteínas, grasas y carbohidratos) ha pasado por tantas fases, modas y tendencias que es normal que entre la gente de la calle haya bastante despiste respecto a lo que dice el consenso científico sobre el tema. En ese sentido, este blog pueden encontrar bastantes post que desmontan mitos sobre cada uno de ellos: proteínas1, proteínas2,  grasas1, grasas2carbohidratos1 y carbohidratos2; pero siguen estando muy extendidas todo tipo de creencias contra las que es difícil luchar.

Respecto a los últimos, los carbohidratos, es posible que la confusión sobre ellos sea especialmente acusada, ya que han pasado por todas las situaciones posibles, de un extremo a otro: desde ser considerados la fuente fundamental de energía de nuestro cerebro hasta ser responsabilizados de la epidemia mundial de obesidad. Así que son de agradecer todas aquellas opiniones y evidencias que ayuden a aclarar las ideas sobre este macronutriente.

Hace tan solo unos días científicos internacionales - y con puntos de vista no siempre coincidentes - se han unido en este sentido y han redactado un documento de consenso accesible sobre lo que, a fecha de hoy, se podría afirmar con cierta seguridad sobre la relación entre los carbohidratos dietéticos y la salud.  Se ha publicado en BMJ, "Dietary carbohydrates: role of quality and quantity in chronic disease" (2018), y sus autores son David Ludwig, Frank Hu, Luc Tappie y Jannie Brand Miller, investigadores de prestigiosas universidades que, como ya he dicho, no siempre coinciden en sus planteamientos y teorías, por lo que es de suponer que habrán tenido que hacer un esfuerzo para llegar a puntos intermedios que puedan desembocar en conclusiones útiles para la población.

21 jun. 2018

Eficacia del ayuno intermitente 16/8 para perder peso, nuevo estudio

A pesar de que la evidencia que respalde sus beneficios todavía sigue siendo escasa, como conté en este post anterior, el ayuno intermitente está de  de moda. Arrastra una importante cantidad de entusiastas, sobre todo entre la gente aficionada al deporte y el fitness, y muchos de ellos afirman que permite conseguir buenos resultados.

Los principios evolutivos del ayuno intermitente parten de una histórica falta de disponibilidad de comida (y sin duda también están influenciados por costumbres religiosas) y se resumen en una idea fundamental: que dejar de comer de vez en cuando (pero no demasiado) podría ser beneficioso para la salud, porque provocaría adaptaciones positivas de nuestro metabolismo. Los estudios observacionales y los realizados con modelos animales son bastante numerosos y prometedores, aunque todavía queda mucho por saber.

Respecto a cómo llevarlo a la práctica, a partir de los mencionados planteamientos básicos se han desarrollado algunas variaciones, que han sido difundidas sobre todo por conocidos personajes del mundillo del ejercicio físico, el fitness y la salud, que han aprovechado para aumentar su popularidad y de paso hacer caja. Probablemente la modalidad más conocida sea la de días alternos, en la que se planifican ciertos días aislados en los que dejar de comer o reducir drásticamente la ingesta de comida, pero hay otros enfoques que poco a poco van ganando popularidad. Uno de ellos es la restricción diaria "por horas", es decir, el no comer nada durante amplios periodos de tiempo de cada día, permitiendo la ingesta solo durante ciertas "ventanas horarias". Posiblemente la más conocida sea la denominada "16/8", que permite comer con libertad durante un periodo de 8 horas al día y mantenerse sin ingerir alimentos durante las siguientes 16. Y es sobre la que vamos a hablar en este post.

18 jun. 2018

¿Tienen la carne o la leche antibióticos y hormonas? Resultados de últimas inspecciones

Hace unos meses, a cuenta del programa de Jordi Évole sobre la carne y los mataderos de cerdos en el que alguien afirmó que la carne estaba llena de hormonas y antibióticos, escribí un breve post en el blog hermano "El Blog de Centinel" sobre los datos de las inspecciones europeas de 2015 respecto a la presencia de medicamentos y otras sustancias en los animales y en los productos derivados de los mismos (como los huevos, la leche o la miel).

Y como hace tan solo unos días la EFSA ha publicado su último informe con los datos aún más actualizados, "Report for 2016 on the results from the monitoring of veterinary medicinal product residues and other substances in live animals and animal products" (2018) - todos ellos obtenidos de los cientos de miles demuestras obtenidas en las inspecciones realizadas durante 2016 - aprovecho la ocasión para incluir una pequeña referencia sobre el tema en este blog, resumiendo sus resultados principales.

Allá van:

15 jun. 2018

Infografía sobre la historia de la ciencia de la nutrición

Tan solo unas líneas para avisarles de la publicación en BMJ de un recurso bastante didáctico e interesante: una infografía en la que se resume la historia de la ciencia de la nutrición y de las directrices y recomendaciones derivadas de la misma.

Aquí la tienen:



Creo que puede ser bastante útil si se dedican a la educación o divulgación sobre el tema y agradecer al autor, el conocido investigador Darius Mozaffarian, el trabajo realizado. Pueden encontrar la descripción y detalles en el artículo "History of modern nutrition science—implications for current research, dietary guidelines, and food policy" (2018) y descargar la imagen a mayor resolución desde este enlace.

7 jun. 2018

Libros "Lo que dice la ciencia..." en América Latina vía Plataforma Editorial

Me informan los amigos de Plataforma Editorial, con quienes tengo la suerte de colaborar en dos de mis libros, que ambos volúmenes están disponibles en  países de América Latina, mediante los siguientes distribuidores:

Lo que dice la ciencia para adelgazar:

ARGENTINA
Ediciones Granica
Contacto: distribuciones@granicaeditor.com

PERÚ
Distribuidora de libros Heraldos Negros
Contacto: walter.sanseviero@gmail.com

COLOMBIA
Faro Editores SAS
Avda. Carrera 40, nº 20ª – 89 Bogotá
Contacto: gemonserrate@gmail.com

GUATEMALA
Sophos
Contacto: ph@sophosenlinea.com


Lo que dice la ciencia sobre dietas, alimentación y salud:

MÉXICO
Colofón
Contacto: colofon@colofonsadecv.com
https://www.facebook.com/colofonlibros/
https://twitter.com/colofonlibros

CHILE
Educaria Zig-Zag
Contacto: spicero@zigzag.cl
https://twitter.com/zigzageditorial?lang=es
https://www.facebook.com/EducariaChile/

COLOMBIA
Faro Editores SAS
Avda. Carrera 40, nº 20ª – 89 BOGOTÁ
Contacto: gemonserrate@gmail.com

EE.UU.
Lectorum
contacto: edelrisco@lectorum.com

GUATEMALA
Sophos
Contacto: ph@sophosenlinea.com

ECUADOR
Mr. Books
Contacto: mcalle@mrbooks.com

PARAGUAY
El Lector
Contacto: pablo_leon2001@hotmail.com

¡Aprovecho para mandar un saludo a todos los amigos e interesados por la nutrición de América latina!

21 may. 2018

Las proteínas no son malas para los huesos ni provocan osteoporosis

Han pasado unos años desde que publiqué un pequeño post recordando que no hay pruebas que sostengan la idea de que comer proteínas por encima de la dosis recomendada pueda afectar negativamente a la salud ósea.  Desde entonces las cosas han cambiado bastante y han ido cayendo muchos mitos sobre este macronutriente pero todavía es relativamente fácil  encontrar webs (con frecuencia con ideas extremistas en contra del consumo de animales, pero también otras mucho más neutras y de relativo prestigio) en las que se sigue argumentando que el su exceso puede aumentar la carga ácida y la utilización del calcio de los huesos durante la neutralización, con el correspondiente aumento del riesgo de reducción de la densidad ósea u osteoporosis.

La propia EFSA, la Autoridad Europea para la Seguridad Alimentaria,  en su último documento sobre recomendaciones para las cantidades de proteínas explica el origen y la realidad de estos argumentos:


16 may. 2018

Primer estudio sobre relación entre ultraprocesados y obesidad en EE.UU.

Hace tan solo unos días les infomé del primer estudio analizando la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la ingesta de diferentes nutrientes, con resultados bastante poco favorables para aquellas personas que los consumían en mayor cantidad. Pues bien, las noticias sobre este tipo de alimentos se multiplican y ahora les traigo otro estudio observacional bastante interesante. Se titula "Ultra-processed food consumption and excess weight among US adults" (2018) y la novedad reside en que es el primero realizado con datos  de ciudadanos norteamericanos (recopilados durante 2005 a 2014 de más de 15.000 personas), analizando la relación de su consumo con el exceso de peso y la obesidad.

14 may. 2018

Revisión sobre efectividad de dietas populares

Aunque no hay temporada primaveral que no venga acompañada de alguna nueva moda dietética, casi siempre milagrosa para ayudarnos durante la operación bikini, hay dietas que han logrado cierto nivel de popularidad y que han conseguido seguir vigentes, manteniendo una cantidad significativa de seguidores a lo largo de los años. Este éxito puede deberse a diversos factores y lo interesante seria saber si uno de los principales es su efectividad, más allá del marketing que sean capaces de manejar sus promotores o aquellos que ganan dinero con ellas. Si alguien decide seguir una dieta, más que su aceptación o popularidad debería guiarse por las pruebas respecto a su efectividad.

Hace unos pocos años ya se publicó un metaanálisis analizando unas cuantas (LEARN, Atkins, Ornish, de la Zona, Volumétrica, Weight Watchers), del que ya hablé en este post. Y esa información se puede completar con otra revisión sistemática publicada hace unos meses,  "Effects of Popular Diets without Specific Calorie Targets on Weight Loss Outcomes: Systematic Review of Findings from Clinical Trials" (2017).

10 may. 2018

Consumo de ultraprocesados y nutrientes

La consolidación y difusión de la clasificación de alimentos NOVA, en función de su grado de procesamiento (que expliqué en este post), y el creciente interés sobre esta forma de organizar la comida están favoreciendo el goteo de estudios desde esta perspectiva. El último es "Ultra-Processed Food Consumption and Chronic Non-Communicable Diseases-Related Dietary Nutrient Profile in the UK (2008–2014)" (2018), se ha publicado en la revista Nutrients y se ha basado en la encuesta "National Diet and Nutrition Survey Rolling Programme" realizada durante los años 2008/2009 y 2013/2014 en el Reino Unido entre casi 10.000 personas.

Este trabajo se centra en analizar la relación entre el consumo de alimentos ultraprocesados y la ingesta de diversos nutrientes, algo que me ha resultado especialmente interesante porque yo hago un ejercicio similar en el libro "La guerra contra el sobrepeso", aunque utilizando diversos modelos de menús (poco procesado, algo procesado o muy procesado)  en lugar de estadísticas reales.

Pues bien, tras los correspondientes cálculos estadísticos, los autores presentan sus resultados de forma detallada y, como suele ser habitual, lo hacen en forma de números y tablas. Pero como creo que las imágenes ayudan a visualizarlos mejor, a continuación he representado dichos resultados en tres gráficos.

16 abr. 2018

¿Existe la adicción a la comida? Primera revisión sistemática



Uno de los planteamientos - en mi opinión - más interesantes respecto al problema de la obesidad y la alimentación actual es los puntos en común que podría tener con la adicción a sustancias como el tabaco, el alcohol u otras drogas. En El Cerebro Obeso profundizo sobre el tema y aunque no es una perspectiva novedosa, muchos expertos e investigadores tiene opiniones bastante encontradas respecto a la misma. Una circunstancia que la hace incluso más fascinante todavía, porque confirma que queda mucho por investigar, conocer y aprender al respecto. Para quienes no están familiarizados con estas ideas pueden tener una primera aproximación leyendo este artículo que escribí hace un tiempo.

De forma muy resumida, podría decirse que entre los expertos hay tres posicionamientos diferenciados. El primero sería el más escéptico, en el que se piensa que no hay pruebas de que la alimentación actual tenga algo en común con las adicciones. El segundo sería el más "creyente", en el que se defiende la "adicción a la comida" y que hay suficientes indicios e incluso pruebas de que la alimentación actual puede provocar fenómenos con puntos en común con la adicción a sustancias como las drogas o ciertos medicamentos. Y el tercero se inclinaría por la existencia de la "adicción a comer", es decir, por ver paralelismos entre con trastornos de comportamiento (como el juego patológico) pero no con la adicción a sustancias.

Pues bien, para ir completando y aclarando el panorama se acaba de publicar en la revista Nutrients la primera revisión sistemática analizando la evidencia que existe sobre el concepto de adicción a la comida. El trabajo, realizado por especialistas en psiquiatría y adicciones, se titula "What Is the Evidence for "Food Addiction?" (2018) y, para regocijo de los que somos aficionados a leer sobre alimentación, es de libre acceso.

26 mar. 2018

Beneficios para la salud de hacer ejercicio, actualización de lo que dice la ciencia



En más de una ocasión, tanto en este blog como en los libros que he escrito, he defendido que la dieta es un factor que suele influir en mayor medida que el ejercicio a la hora de adelgazar, pero también he insistido en lo importante que es reducir el sedentarismo y promover el ejercicio para disfrutar de una buena salud y una mejor calidad de vida. En esas ocasiones he intentado incluir referencias que muestren con claridad los diferentes beneficios que se pueden obtener, referencias que no siempre son fáciles de encontrar debido a la gran cantidad y diversidad de estudios que hay sobre este tema.

Pero ahora, gracias a la publicación del documento "2018 Physical Activity Guidelines Advisory Committee Scientific Report" (2018), vamos tener recopilada la última evidencia científica respecto a la actividad física y la salud. Es el resultado del trabajo del comité de expertos al que el  Departamento de Salud Norteamericano ha encargado revisar e interpretar la evidencia científica relevante, para posteriormente utilizarla como base para las próximas directrices (guidelines) sobre la actividad física. Un impresionante informe de casi 800 páginas que pueden descargar desde este enlace,  en el que además del consenso de los autores, pueden encontrar cientos de investigaciones sobre la influencia del ejercicio en todo tipo de ámbitos. Desde conocidos y habituales como la salud cardiovascular o la obesidad, hasta los relacionados con la cognición y la actividad cerebral, pasando por el cáncer o la imprescindible mortalidad.

19 mar. 2018

Gota y ácido úrico, ¿qué dieta es más recomendable?

La gota es una de esas patologías que históricamente se ha relacionado estrechamente con la dieta y para cuyo tratamiento el restringir cierto tipo de alimentos se ha considerado fundamental. Pero durante los últimos años, como también ha ocurrido con otras enfermedades,  los estudios han ido cambiado la perspectiva que se tenía al respecto.

Hace tan solo unos días se publicó en JAMA un artículo interesante sobre el tema titulado Chronic Disease Approaches Needed to Curb Gout’s Growing Burden" (2018), escrito por la periodista Bridget Kuehn, en el que se hace un repaso a la historia y a los últimos enfoques para entender y tratar esta enfermedad, incluido el dietético. Creo que es un buen resumen, así que procedo a traducirles el artículo a continuación:

2 mar. 2018

Orden de los alimentos, variación de la ghrelina y apetito

Hace unos meses les resumí los resultados de un estudio en el que se mostraba que comer los alimentos ricos en carbohidratos al final de la comida (justo al revés de lo que generalmente solemos hacer) reducía significativamente los picos de glucosa e insulina respecto a comerlos al principio.

Ahora se acaba de publicar un pequeño trabajo realizado por los mismos investigadores, "Effect of Food Order on Ghrelin Suppression" (2018) en el que de nuevo se ha estudiado (entre personas con diabetes tipo 2) la influencia del momento en el que se ingieren los carbohidratos en una comida, en este caso en la concentración en sangre de la hormona ghrelina, muy relevante en la regulación del apetito. Aunque la relación entre el apetito y esta hormona es compleja, podríamos decir que a mayor concentración en sangre de ghrelina, mayor apetito, especialmente por los alimentos más sabrosos (en El Cerebro Obeso lo explico con más detalle).

21 feb. 2018

DIETFITS, nuevo e interesante estudio sobre dietas bajas en grasas frente a bajas en carbohidratos

Las redes sociales se han revuelto bastante tras la publicación del último estudio que compara los resultados de dietas bajas en grasas y bajas en carbohidratos. Pueden leer lo que dicen algunos influencers diéticos leyendo estos enlaces de ejemplo, con titulares más y menos acertados:
Algunos andan un poco despistados:
Y la investigación a la que todos se refieren es "Effect of Low-Fat vs Low-arbohydrate Diet on 12-Month Weight Loss in Overweight Adults and the Association With Genotype Pattern or Insulin Secretion The DIETFITS Randomized Clinical Trial" (2018). Debe quedar claro que éste no es, ni mucho menos, el primer estudio sobre el tema, se han realizado incluso metaanálisis al respecto, como conté en este post. Sin embargo, este trabajo es especialmente interesante por unas cuantas razones y resultados, que voy a mencionar y explicar a continuación.