Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

27 may. 2015

Defendiendo la existencia de la adicción a los alimentos


Quienes hayan leído "El Cerebro Obeso" saben que dedico una parte del mismo a hablar del concepto de "adicción a los alimentos" y su posible utilidad para explicar la epidemia de obesidad, así como su potencial clínico para diseñar estrategias para combatirla. Tras analizar puntos y evidencias a favor y en contra, expongo que es una hipótesis interesante y atractiva, pero también por el momento bastante controvertida, ya que en opinión de algunos expertos no hay suficientes pruebas que la sustenten y tiene demasiados agujeros como para considerarla algo serio.

Personalmente, tras la revisión que hice de estudios y artículos sobre el tema al preparar el libro, me parece que a pesar de que todavía hay mucho por investigar y aunque existen diferencias respecto a las adicciones más habituales y conocidas, este concepto puede ser una herramienta útil. Pienso que merece a pena estudiarlo en profundidad, ya que podría dar lugar a nuevas y eficaces armas para esta dura batalla contra sobrepeso.

La verdad es que las publicaciones no son muy numerosas, pero poco a poco aumenta su presencia en Pubmed y compañía y de vez en cuando llega alguna que resume un poco la situación, desde una u otra perspectiva. Por ejemplo, hace unos días - supongo que intentando contrarrestar algunos recientes artículos algo escépticos - especialistas norteamericanos publicaron en la revista del American College of Nutrition el artículo "Clearing the Confusion around Processed Food Addiction". En el texto, bastante breve y conciso, los expertos intentaron contra-argumentar las críticas más habituales que suelen hacerse a la teoría de la adicción a los alimentos.

He extraído y traducido libremente una buena parte de dicho artículo, que pongo a su disposición a continuación (he quitado todas las referencias a estudios, que son bastantes, para facilitar la lectura). Les adelanto que los autores son claros defensores de este concepto, así que el texto está bastante sesgado, pero es un ejemplo muy didáctico que sirve para hacerse una idea del "estado del arte" y para ilustrar la controversia y situación actual.

Aquí lo tienen:

Aclarando la confusión en torno a la adicción a los alimentos procesados

La adicción a los alimentos es un término cada vez más común en el vocabulario clinico, pero la controversia respecto a su significado es creciente. En este artículo ofrecemos dos posibles razones de la controversia. La adicción a los alimentos procesados como trastorno por consumo de sustancias se suele confundir con un trastorno del comportamiento. Además, la adicción a la comida procesada es el resultado de una epidemia de adicción provocada, no un subproducto accidental de entornos occidentales.

Posteriormente, examinamos los conceptos erróneos comunes sobre la adicción a los alimentos y proporcionamos vías de consenso.

Hay ventajas en la aceptación de la adicción a los alimentos procesados ​​como un trastorno por uso de sustancias, con una etiología similar a la del tabaco. Si estos conceptos se aceptasen entre investigadores y practicantes, llevaría a considerar a los alimentos procesados ​​como sustancias de las que se abusa. Esta aceptación general abriría la puerta a protocolos de abstinencia basados en tratamientos clásicos de sustancias adictivas y a medidas de control a través de políticas públicas, tales como impuestos especiales y límites a la publicidad y la disponibilidad, especialmente entre los más jóvenes.

La adicción a los alimentos como una adicción a sustancias

Parte de la controversia en torno a la adicción a los alimentos suele partir de la incertidumbre de si se trata de una adicción como la que ocurre con sustancias (alcohol, tabaco)... o de una adicción conductual (como la de los juegos de azar). Cuando la adicción a la comida procesada se compara con adicciones como el alcoholismo y el tabaquismo, emerge de forma clara y consistente el concepto de enfermedad. Las similitudes entre la adicción al alcohol y la adicción a los alimentos procesados incluyen la disfunción neuronal de los deseos incontrolados y la supresión de la función cognitiva, la genética, comportamientos impulsivos e irritables, trastornos del estado de ánimo, la conformidad con el criterio de diagnóstico de las adicciones, patrones familiares, edad de inicio, síndrome fetal, consecuencias graves, carreras y relaciones interrumpidas, y prácticas de mercado de la industria, en relación a la publicidad, el establecimiento de precios, el marketing infantil y la elevada disponibilidad 

(...)

El papel del ambiente obesogénico

La confusión también puede generarse al considerar la obesidad como resultado de un entorno obesogénico en lugar de como una epidemia de adicción inducida deliberadamente. Existen ejemplos históricos de epidemias de adicción inducidas: en 1800 la del opio, en Inglaterra y los Estados Unidos, debida a la libre venta del láudano a precios muy bajos; el alcoholismo en el siglo XVIII en el Reino Unido debido a la ginebra barata resultante de procesos de destilación más eficientes y exceso de producción de cereales; y en el siglo XX, la adicción al tabaco de bajo costo, gracias a la industrialización de la fabricación de cigarrillos. Hoy en día, el jarabe de maíz rico en fructosa es barato y abundante gracias a la eliminación de las cuotas en el maíz y a las nuevas técnicas de destilación.

Nuestra revisión de la historia de las epidemias de adicción muestra un marco útil, "Los cinco factores de las epidemias de adicción". Estos cinco factores serían la disponibilidad, el bajo precio, las propiedades adictivas del producto, la publicidad, y la edad de inicio. La disponibilidad y el bajo precio son importantes porque la gente no puede convertirse en adicta a algo que no puede encontrar y comprar repetidamente. La adicción generalizada al tabaco y a la comida procesada dependerá de la producción barata, subvencionada y en masa de la planta del tabaco y del trigo, del maíz y del azúcar, respectivamente, así como de la disponibilidad en las tiendas correspondientes.

Las propiedades adictivas del tabaco se vieron reforzadas al ser la nicotina extraída, concentrada y reintroducida en los cigarrillos. En la adicción a los alimentos la investigación sugiere que la combinación de ingredientes adictivos activan una adicción más agresiva. Algunos ejemplos de combinación de ingredientes adictivos incluirían a las hamburguesas y las patatas fritas, los tacos y burritos y la pizza, servidos junto con bebidas dulces y ricas en cafeína.

La publicidad también es importante. La exposición repetida a señales de alimentos procesados o drogas se ha visto que condiciona los deseos incontrolados y el circuito neurológico de recompensa. Una temprana edad de inicio del consumo parece promover el desarrollo de la adicción, incluso entre los bebés.

De los cinco factores que provocan una epidemia de adicción, la publicidad, la disponibilidad, la accesibilidad y el bajo precio han sido foco de las políticas publicas, a través de la restricción de la publicidad (especialmente en niños), la limitación de los puntos de venta y el aumento de los impuestos. Estas políticas podrían también ser eficaces si se aplicaran a alimentos procesados adictivos.

Aspectos específicos

En el contexto descrito anteriormente, podemos responder a otros planteamientos de la siguiente forma:

"La adicción a los alimentos no puede existir porque tenemos que comer": Es como argumentar que el alcoholismo no puede existir porque tenemos que beber. No tenemos que beber alcohol. Del mismo modo, no tenemos que  comer alimentos procesados ​​adictivos. (...)

"No deberíamos calificarlo como adicción, ya que aumenta la estigmatización de los obesos". La investigación muestra el efecto contrario, los sujetos que fueron educados en el modelo de adicción a la comida mostraron menor culpa, estigma y psicopatología hacia la obesidad.

"La adicción no está en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM)". La palabra "adicción" fue sustituida en el DSM por "trastorno por el uso de sustancias" para reducir la estigmatización de los adictos.

"La adicción a las recompensas naturales no puede existir". Los alimentos procesados se fabrican utilizando métodos similares a los de las drogas adictivas, incluyendo la destilación, la cristalización, la concentración y extracción. Los alimentos procesados ​​no son naturales.

"Debería llamarse "adicción a comer" más que "adicción a los alimentos". Esto sería como llamar al alcoholismo "adicción a la bebida" o al tabaquismo "adicción a fumar".

"La adicción a la comida realmente son atracones o alimentación compulsiva". Siguiendo la comparación con el alcoholismo, no todos los alcohólicos son bebedores compulsivos ni todos los adictos a la comida procesada ​​son comedores compulsivos.

"El fin de comer en exceso es la saciedad y no la intoxicación, que es lo que ocurre con las drogas y el consumo de alcohol". Los adictos a la comida reportan su búsqueda de euforia o insensibilización. De hecho, la saciedad les es difícil de alcanzar debido a las ansias constantes (...)

"No hay síndrome de abstinencia en la adicción a los alimentos". Al contrario, los adictos a los alimentos procesados reportan abstinencia, incluyendo temblores, dolores de cabeza, dolores de estómago, irritabilidad, depresión, ansiedad, somnolencia, deseos incontrolados, etc. 

"El pan está en la Biblia. No puede ser adictivo". La harina de tiempos bíblicos podría haber sido menos adictiva porque estaba poco molida y por lo tanto se absorbía lentamente. También la cantidad de gluten (que contiene gluteomorfina) podría haber sido inferior.

"La adicción a los alimentos no es tan grave o devastadora como la drogadicción". La descripción del manual de los doce pasos de la adicción a la comida sugieren lo contrario. Pueden verse comprometidas  la salud, la capacidad mental, la familia, las actividades diarias , la educación y las relaciones (...) 

"Las personas con sobrepeso comen en exceso en público, por lo que no es una adicción, las adicciones se sobrellevan en secreto". Este no es un criterio para evaluar la adicción. En el DSM, la marginación fue retirada de los criterios de diagnóstico porque por ejemplo está aceptado que la gente fume tabaco en público.

"La abstinencia no es un protocolo eficaz porque la gente come impulsivamente tras tomar un bocado de dulces o harinas después de un periodo de abstinencia". Esto es como decir que la abstinencia de alcohol en el tratamiento del alcoholismo no es eficaz porque los alcohólicos beben compulsivamente cuando toman su primer sorbo de alcohol tras ese periodo. Del mismo modo, ese primer bocado de alimento procesado podría ser una recaída, no un fracaso del concepto.

"La compra excesiva de alimentos es sólo un síntoma de un patrón general de consumismo de las economías occidentales comercializadas". Hay evidencia de que la adicción a los alimentos es el resultado intencionado de prácticas de la industria de alimentos.

"La adicción a los alimentos debería afectar sólo a un pequeño porcentaje de personas". Varios comentarios a este argumento:
  • En 1997, los estadounidenses consumieron en promedio alrededor de medio kilo por persona por día de alimentos procesados ​​adictivos (harina de trigo,harina de maíz, edulcorantes, jarabe de maíz alto en fructosa, alto contenido de grasa, y las patatas congeladas). Este es un alto nivel de consumo sistemático que fomenta el desarrollo de una adicción.
  • La industria de alimentos procesados ​​ha llegado a millones de hogares a través de la televisión, establecimientos de comida rápida, máquinas vending, y tiendas gigantes de comestibles. En 2007, la Comisión Federal de Comercio reportó gastos en publicidad de alimentos de casi diez mil millones de dólares.
  • El umbral del DSM para un trastorno leve en el consumo de sustancias está en sólo 2 o 3 conductas adictivas en un año. Tres de los comportamientos de diagnóstico son comunes, incluyendo el comer más de lo previsto, el fracaso en el intento de detenerse, y el seguir haciéndolo a pesar del conocimiento de las consecuencias negativas.
  • Durante la epidemia de tabaquismo, dos tercios de los adultos estadounidenses fumaban. Dos tercios de los estadounidenses tienen sobrepeso o son obesos. Las adicciones a escala epidémica se encuentran dentro de las capacidades de las grandes empresas.

La verdad es que no comparto todo lo que se dice en el articulo, pero de cualquier forma me parecen bastante interesantes algunas de sus reflexiones y argumentos. Otros son para cogerlos "con pinzas", el caso más extremo es el argumento del pan y la biblia, aunque quizás en EEUU, un país extremadamente religioso, tenga su sentido.

De lo que estoy bastante seguro es que a medio-largo plazo - no sé si en meses o en años - el concepto de "adicción a los alimentos" irá tomando relevancia y nos traerá novedosas terapias y enfoques sobre la obesidad, abriendo una nueva y apasionante etapa en esta disciplina.

Entre tanto, si desea profundizar en el tema, puede echarle un ojo a El Cerebro Obeso, donde se analizan desde una perspectiva científica todos los paralelismos y diferencias entre la adicción a sustancias y a los alimentos, tanto en su origen como en sus síntomas y posibles terapias.

21 may. 2015

Otra importante revisión recomienda no utilizar el colesterol como indicador de riesgo

Gracias al Dr. Malcolm Kendrick he sabido del suplemento especial que ha publicado Annals of Nutrition & Metabolism dedicado al colesterol. Se trata del trabajo titulado"Towards a Paradigm Shift in Cholesterol Treatment. A Re-examination of the Cholesterol Issue in Japan", un documento de más de 100 páginas (de libre acceso aquí) que realiza una amplia revisión crítica de la evidencia científica existente en la actualidad sobre la relación entre la salud y el colesterol, especialmente centrado en la población japonesa.



Basta echar un vistazo al índice y al prefacio para apreciar que la revisión realizada por los expertos japoneses - en concreto han sido cuatro científicos que trabajan en universidades de ese país - tiene mucha miga. Es una lectura técnica, extensa, que recomiendo a todos los expertos e interesados en el tema, ya que aborda aspectos sobre los que existe bastante controversia: el colesterol y su relación con la mortalidad y las enfermedades, el rigor de las recomendaciones oficiales y el uso de las estatinas.

18 may. 2015

Aportaciones de los dietistas norteamericanos a las Dietary Guidelines 2015: La clave está en la grasa

Como ya he comentado en algún otro post, este año toca renovar las influyentes y populares Dietary Guidelines for Americans, para así cumplir su ciclo de actualización establecido, que desde su creación es de cinco años. Probablemente hasta dentro de unos meses no podamos conocerlas, pero poco a poco nos vamos enterando de los trabajos previos, que después se utilizarán como base para la redacción de las directrices finales.

Probablemente el más importante de estos trabajos es "Scientific Report of the 2015 Dietary Guidelines Advisory Committee", un extenso y detallado documento (accesible completo desde este enlace) que describe la última revisión que los expertos han hecho de la más reciente evidencia científica sobre la influencia en la salud de los nutrientes y los patrones alimentarios. Este extenso trabajo - que como era de esperar ha sido intensamente alabado y criticado - aporta en sus casi 600 paginas unas conclusiones que sin duda influirán poderosamente en el documento final.

Tras hacer una primera lectura rápida del mismo, creo que no trae demasiadas sorpresas, ya que por un lado encuentra beneficios al consumo de vegetales, alimentos integrales, lácteos desnatados y legumbres y por otro critica sin miramientos a los azúcares añadidos y los cereales refinados. Tampoco es demasiado benevolente con la carne roja, pero en cambio se inclina por indultar al colesterol dietético y, por ende, a los sabrosos huevos. Si desean algo más de información sin necesidad de tragarse todo el documento en inglés, pueden visitar este post que Juan Revenga escribió al respecto hace unas semanas.

Como ya he comentado, en base a este documento los expertos elaborarán durante los próximos meses las Dietary Guidelines for Americans 2015, pero previamente el protocolo exige darlo a conocer y dar la posibilidad de hacer aportaciones a diferentes grupos de interés . Es lo que se suele llamar "Public Comment", un mecanismo importante (y poco utilizado en España, todo sea dicho) para fomentar la participación a todos los niveles y para evitar el oscurantismo y que queden temas pendientes. Por lo que voy leyendo desde diversas fuentes, las aportaciones realizadas antes del 9 de mayo, fecha en la que finalizaba el plazo, han sido numerosas (¡rozando las 30.000!) y de todo tipo. Pero gracias a una amiga tuitera, he conocido las de un grupo especialmente relevante, los dietistas norteamericanos, representados por su asociación principal la "Academy of Nutrition and Dietetics".

11 may. 2015

Carne roja y cáncer colorrectal: último metaanálisis

La asociación entre la carne roja y el aumento de riesgo de cáncer colorrectal suele ser una de las principales razones por las que se suele recomendar limitar su consumo. Aunque con magnitudes pequeñas, una buena cantidad de estudios observacionales han confirmado esta relación.

Pero como los estudios se multiplican y los resultados cada vez son más, es de agradecer que de vez en cuando se hagan nuevas revisiones que nos muestren de forma resumida las conclusiones de las últimas investigaciones. Y mejor si es de forma sencilla y visual.

Este ha sido el enfoque del último metaanálisis publicado la semana pasada en la revista oficial del Colegio Americano de Nutrición,, "Red Meat and Colorectal Cancer: A Quantitative Update on the State of the Epidemiologic Science", en el que se ha analizado de forma cuantitativa el aumento de riesgo de este tipo de cáncer al comer carne roja, así como la posible existencia de respuesta a la dosis al respecto (una crecimiento del riesgo al proporcional al aumento del consumo de carne). Como resultado, incluye unos cuantos gráficos que son bastante descriptivos de los datos y resultados obtenidos.

Aquí tiene todos ellos:

Resultados globales del consumo de carne roja y riesgo de cáncer colorrectal:


Resultados acumulados por cantidades (gramos/día):



Resultados acumulados por cantidades (raciones/día):



Riesgo de todos los estudios para diferentes cantidades de consumo (gramos por día):



Riesgo de todos los estudios para diferentes cantidades de consumo (raciones por día):



Respuesta a la dosis, por grupos de ingesta (n=número de estudios):



Y este es un extracto de las conclusiones finales de los autores:

"Las asociaciones entre la carne roja y el cáncer colorrectal han sido débiles o inexistentes.  En los estudios individuales de mayor ingesta, en un tercio de ellos el riesgo relativo era de 1.0 o inferior y casi en la mitad de ellos ha sido menor de 1.05 (...) 

(...) Las asociaciones probablemente estén influenciadas por la dieta y hábitos de vida; un ejemplo de ello es que los estudios americanos mostraron asociaciones más fuertes que los estudios que no tienen una dieta y estilo de vida occidentales. Por último, las asociaciones parecen estar reduciéndose, ya que los riesgos relativos en los estudios más recientes es menor y está más cerca del valor nulo que el de los estudios más antiguos.

(...)  De hecho, dada la falta general de hallazgos consistentes y la ausencia de asociaciones sólidas y patrones de respuesta a la dosis, parece razonable postular que la carne roja es un factor de riesgo insignificante para el cáncer colorrectal; parece que hay una constelación de factores dietéticos y de hábitos más significativos que pueden influir. (...)

Los resultados cuantitativos y la justificación científica de la interpretación documentada del presente metaanálisis apoyan la conclusión de que la carne roja no parece ser un predictor independiente del riesgo de cáncer colorrectal."


Antes de que saquen ninguna conclusión, me gustaría hacer dos puntualizaciones:

La primera: creo que conviene saber que este trabajo ha sido parcialmente financiado por Meat and Livestock Australia, una entidad relacionad con la industria de la carne.

Y la segunda: este no es el único metaanálisis que ha estudiado la relación entre el consumo de carne y el cáncer colorrectal, ni mucho menos. Estos son el resto, ordenados en función de su resultado:

Aumento del riesgo claro:
Aumento del riesgo con excepciones y matices:
Sin pruebas suficientes de aumento de riesgo:

7 may. 2015

Lo que se come en el mundo

Gracias al Dr Diego he conocido esta interesante infografía realizada por la FAO, que muestra visualmente lo que se come en el mundo.

5 may. 2015

¿Pasa algo en BMJ?

A veces ocurren cosas de difícil explicación en algunas revistas científicas.

Hace unos días la revista British Jornal od Sport Medicine (BSMJ), (que forma parte del prestigioso grupo British Medical Journal-BMJ), publicó el artículo  "It is time to bust the myth of physical inactivity and obesity: you cannot outrun a bad diet" ("Es momento de desmontar el mito de la inactividad física y la obesidad: no hay nada peor que una mala dieta"), un texto firmado por tres conocidos médicos y científicos cercanos a las dietas bajas en carbohidratos. Tal y como se resume claramente en el título, se exponía en base a varios razonamientos, estudios y la opinión de los autores, que el origen de la epidemia de obesidad se centra especialmente en una mala dieta y no en el sedentarismo. Y puntualizaban que el responsabilizar sobre todo a la la falta de actividad física no es más que una táctica de empresas como  Coca Cola para eludir responsabilidades por vender alimentos poco saludables, explicándolo con frases como esta: "Coca Cola, que gastó $ 3300 millones en publicidad en 2013, promueve el mensaje de "todas las calorías cuentan"; asocian sus productos con el deporte, sugiriendo que está bien consumir sus bebidas, siempre y cuando se haga ejercicio"

4 may. 2015

South Park y la nutrición: La "verdad" sobre el gluten y la pirámide de USDA

No sé si serán seguidores de la serie animada South Park, pero si les interesa la nutrición o son ustedes profesionales del tema y les apetece reírse un rato, les recomiendo encarecidamente conseguir el segundo capítulo de la temporada 18 (18x02) de esta irrespetuosa y genial serie, titulado "Ébola sin gluten".

Para que se haga una idea de lo que se encontrarán, les he extraído un trozo en el que verán a un nutricionista del USDA (United States Department of Agriculture) explicando a la gente de South Park qué es exactamente el gluten y "demostrando" que no hay que tenerle ningún miedo:

30 abr. 2015

Reseñas de libros: The Diet Fix, The Big Fat Surprise y The World Turned Upside Down

Les traigo unas breves reseñas de los libros sobre dietas y nutrición que últimamente he tenido oportunidad de leer, The Diet Fix, The Big  Fat Surprise y The World Turned Upside Down:

28 abr. 2015

Infografía: Políticas de los gobiernos sobre alimentación para prevenir la obesidad

Hace unas semanas se publicó en The Lancet una serie de artículos sobre la obesidad y las políticas para combatirla, del que algún día tengo pensado hablarles largo y tendido. Explican pormenorizadamente y desde una perspectiva científica que no se está haciendo lo que se debe hacer para combatir la obesidad y se dan algunas ideas y sugerencias que podrían ser muy útiles para los gobiernos y responsables sanitarios.

Para ilustrar todo ello, se incluye una infografía, que resume bastante bien las estrategias que deberían incluirse en las políticas gubernamentales en lo que respecta a promover una alimentación saludable, que van mucho más allá del publicitar el ejercicio y la reducción de calorías.

Esta es la imagen, de la que he hecho una traducción libre:


Pueden verla completa y a alta resolución en este enlace,

No estaría mal que los responsables sanitarios dedicaran un tiempo a analizarla y, sobre tod, a leer los mencionados mencionados artículos. Tendríamos más probabilidades de conseguir frenar el avance de la obesidad.

22 abr. 2015

Por qué - probablemente - cuanto menos pan comamos, mejor


Gracias a iniciativas como Pan Cada Día, creada por al asociación española de panaderos para promover el consumo de pan, periódicamente podemos leer supuestas noticias con novedades o estudios respecto a las supuestas bondades de este alimento. Un "bonito" ejemplo de esta publicidad disfrazada de ciencia lo tenemos en  este artículo del diario ABC (Las 7 virtudes del pan) o este otro de la revista Muy Interesante (Las bondades del pan). Y es de suponer que la estrategia de Pan Cada Día (y de otras asociaciones relacionadas con la producción y venta de alimentos y bebidas) funciona, ya que es relativamente sencillo encontrar algunas directrices dietéticas oficiales y artículos de profesionales que, probablemente con buena fe, ratifican estas ideas y animan a su consumo.

En el caso del pan, lo cierto es que los argumentos que se suelen utilizar para su defensa no son más que falacias, es decir, afirmaciones que parecen verdaderas pero que realmente no lo son o nunca se han demostrado. Y aunque las investigaciones epidemiológicas específicas sobre el pan son bastante escasas - no es un alimento muy significativo en los patrones alimentarios de muchos otros países - las evidencias que poco a poco van viendo la luz parecen indicar que en un entorno de elevada disponibilidad de alimentos, la tendencia debería ir hacia su minimización, en lugar de hacia su promoción.

Inspirándome en los artículos que tanto parecen gustarles a los señores de Pan Cada día, he decidido escribir este post, en plan "Los nueve argumentos científicos por los que, probablemente,...".

Vamos allá  con esos nueve argumentos:

16 abr. 2015

Ejercicio y salud, afinando la cantidad ideal

Cuando se habla de ejercicio y de actividad física, la recomendación más útil y prioritaria es "practíquelo con regularidad". Pero  para los que somos un poco forofos de los estudios y los números, resulta especialmente interesante conocer cómo las nuevas investigaciones que se van publicando van concretando poco a poco la relación entre el ejercicio y la salud, ya que ayudan a ser más precisos en las directrices específicas.

En este ámbito se acaba de publicar "Leisure Time Physical Activity and Mortality: A Detailed Pooled Analysis of the Dose-Response Relationship", un trabajo observacional que ha recopilado datos de más de medio millón de personas de todas las edades durante unos diez años, analizando diferentes niveles de actividad física y el riesgo de mortalidad. Dada su gran dimensión y algunos aspectos de su metodología , es un trabajo interesante, así que vamos a conocerlo un poco mas en detalle.

13 abr. 2015

Nuevo consenso FESNAD sobre grasas y aceites

Acaba de publicarse el último "Consenso sobre las grasas y aceites en la alimentación de la población adulta española" elaborado por FESNAD, la Federación Española de Nutrición, Alimentación y Dietética. El documento es relevante, ya que podría considerarse "el consenso español sobre las grasas" y trae algunas novedades respecto a consensos anteriores.

Si el tema les atrae, no duden en descargárselo completo desde este enlace, son 80 páginas en nuestro idioma, llenas de información. Para los que prefieren los resúmenes, pueden ir directamente a la página 65 y leer las conclusiones y recomendaciones finales, deducidas con diferentes grados de evidencia.

Como primer post introductorio sobre este trabajo, he hecho una pequeña recopilación de las recomendaciones finales, que les enumero literalmente a continuación:

7 abr. 2015

Nuevos estudios sobre huevos y diabetes

Como conté en este post anterior, históricamente se ha asociado un mayor consumo de huevos a un aumento del riesgo de diabetes y los últimos metaanálisis de estudios observacionales sobre el tema, publicados hace un par de años, confirmaron la existencia de esta relación.

Bastantes expertos opinaron que estos estudios no tenían demasiada relevancia clínica, ya que obtenían valores de riesgo moderados y eran muy susceptibles de verse afectados por variables de confusión. Y, como vamos a ver, estudios realizados con posterioridad a estos metaanálisis parecen resistirse a confirmar sus resultados.

30 mar. 2015

¿Por qué los dietistas-nutricionistas no investigan?

Aunque quizás me meta en camisa de once varas, en mi opinión uno de los factores clave para que la profesión de dietista-nutricionista consiga el reconocimiento que se merece y deje de estar tan ninguneada, es su "cientificación". Necesita impregnar de rigor y evidencia científica todos sus principios y su práctica clínica diaria, ya que así conseguirá un conocimiento altamente especializado y un prestigio en la sociedad. Y la única forma de abordar este proceso es mediante proyectos de investigación de calidad, que permitirán desarrollar dicho conocimiento e investigadores líderes en sus respectivas especialidades.

Por todo ello he leído con especial interés los resultados de la última encuesta que ha publicado la Academy of Nutrition and Dietetics (AND) norteamericana, "Why Registered Dietitian Nutritionists Are Not Doing Research—Perceptions, Barriers, and Participation in Research from the Academy’s Dietetics Practice Based Research Network Needs Assessment Survey", precisamente preguntando a los propios dietistas las razones por las que no investigan. Al parecer, la situación es similar en todo el mundo.

24 mar. 2015

Ácidos grasos omega-3 y cáncer de próstata

Aunque probablemente los ácidos grasos omega-3 sean los nutrientes más elogiados y utilizados como suplementos o añadidos en alimentos funcionales, también tienen sus sombras. Por ejemplo, algunos estudios observacionales los han relacionado con la incidencia de cáncer de próstata. Pero los resultados han sido bastante heterogéneos y no existe un consenso claro al respecto.

Con el objetivo de aglutinar todos los resultados de estudios observacionales sobre el tema, se acaba de publicar el metaanálisis, "Effect of Individual Omega-3 Fatty Acids on the Risk of Prostate Cancer: A Systematic Review and Dose-Response Meta-Analysis of Prospective Cohort Studies", en el que se han analizado las asociaciones existentes entre el riesgo de sufrir este tipo de cáncer y los diferentes tipos de ácidos grasos omega-3: Alfalinolénico (ALA), docosahexaenoico (DHA), eicosapentaenoico (EPA)  y docosapentaenoico (DPA).

A continuación les incluyo probablemente la información visual más interesante del trabajo, los gráficos con la respuesta a la dosis calculada para cada ácido graso, tanto desde el punto de vista de su ingesta (dietético) como el de su concentración en sangre: