Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

10 nov. 2019

Pescado y mercurio, ¿tenemos un problema en España?

Hace unos días la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan) actualizó sus directrices sobre la ingesta de pescado respecto a la presencia de mercurio. Las ha formalizado en un folleto con recomendaciones para la población, tanto general como vulnerable, con las cantidades máximas aconsejadas e indicación de las especies con más y menos mercurio, que pueden descargar desde este enlace.

Esta es la figura principal con los mensajes clave:


Pero hay varias cuestiones en este folleto que me generan dudas y preguntas.

La primera, falta información básica para ponerlo en práctica. Por ejemplo, las recomendaciones de consumo se dan en raciones y en ningún lugar se especifica a qué cantidad corresponde con una ración (suelen ser unos 125 gramos para adultos y 75 para niños). Tampoco se mencionan posibles diferencias (o no) entre pescado fresco y en conserva.

La segunda, ¿para qué se separa el pescado en tres grupos, según su contenido en mercurio (alto, medio, bajo), si después en las recomendaciones solo utilizan dos niveles, el alto y el bajo-medio mezclados? Además, ¿realmente se pueden mezclar el bajo y el medio? ¿Pueden ingerir sin ningún riesgo 3-4 raciones semanales de pescado clasificado como de "contenido medio en mercurio" (como por ejemplo el atún claro, muy consumido en España) todos los grupos, incluso los niños pequeños?

Y en tercer lugar, no he conseguido encontrar en qué se basan estas recomendaciones. En la web de Aesan  se ofrecen algunos contenidos sobre el tema, en los que se explican aspectos básicos de la contaminación por metilmercurio en el pescado y se incluyen algunos enlaces a documentos complementarios de la EFSA, pero no indican de dónde han salido las recomendaciones recién publicadas. ¿En qué datos concretos se basan? ¿Qué criterio se ha seguido para su establecimiento?

Durante mi búsqueda de información complementaria he probado a descargar uno de los documentos de referencia que se cita en la web de Aesan, el último informe de la EFSA sobre el tema. Según dicha web, las conclusiones de este informe son las siguientes:


Sin embargo, yo creo que ese informe explica muchas más cosas (les recomiendo leerlo, es interesante) y no me parece que la conclusión principal sea esa. De hecho, en su último apartado, el de recomendaciones finales, dice lo siguiente:

"Además de limitar la ingesta de especies de pescado y marisco con un alto contenido de mercurio en la dieta diaria para evitar una exposición regular por encima de la ingesta semanal tolerable (IST), no es posible hacer recomendaciones generales sobre el consumo de pescado en Europa. Cada país necesita considerar su propio patrón de consumo de pescado y evaluar cuidadosamente el riesgo de exceder la IST de metilmercurio para obtener los beneficios para la salud resultantes del consumo de pescado y marisco. Además de evaluar la exposición a través de la ingesta de pescado, el uso de biomarcadores de exposición al metilmercurio puede ayudar a evaluar la exposición en diferentes grupos de población."

Es decir, que la EFSA solo "se moja" en una directriz muy global: limitar el pescado con más contenido de mercurio. Pero insiste en que en función del tipo de pescado, zona geográfica de pesca y tamaño del ejemplar, la presencia de mercurio puede ser muy diversa, así que recomienda que cada país vigile estrechamente la presencia de mercurio en los diferentes tipos de pescado y la ingesta de forma más precisa, para poder hacer las recomendaciones específicas para sus ciudadanos. Además, en el resto del texto detalla que aunque el pescado aporta nutrientes muy interesantes, los valores de ingesta de metilmercurio están cerca de los límites establecidos (en algunos casos, como en los niños, se llega a sobrepasar).

Este documento de la EFSA es de 2015, así que podríamos suponer que Aesan ha hecho "los deberes": ha recopilado los datos actualizados sobre la presencia de mercurio en todo tipo de pescado, analizado su ingesta y, como consecuencia de todo ello, realizado estas recientes recomendaciones. Pero lo cierto es que no he encontrado pruebas que lo confirmen. ¿En qué datos se basa Aesan para llegar a esas 3-4 raciones semanales de pescado con riesgo bajo-medio para todo el mundo, incluidos los niños pequeños?


El mercurio en la lata

Dada la falta de información por parte de Aesan podemos buscar otras fuentes fiables, que nos ayuden a confirmar estas recomendaciones.

Por ejemplo, podemos analizar la ingesta de mercurio a través de latas de atún, un alimento muy habitual en España, recurriendo al estudio "Mercury in Canned Tuna in Spain. Is Light Tuna Really Light?" (2013), una investigación realizada en nuestro país en la que se estudió la cantidad de metilmercurio en las conservas de este tipo.

Estos fueron los resultados representados gráficamente:



Los puntos muestran el resultado de cada producto y las líneas horizontales indican los valores medios por cada especie (atún claro, bonito del norte, barrilete, fragata y caballa). Como pueden observar, las diferencias son bastante importantes, incluso en productos de la misma especie, sobre todo en el caso del atún claro.

Podemos comparar estos valores con los limites establecidos por la normativa: 0,50 mg/kg para el pescado en general y 1 mg/kg para algunas especies, entre las que suelen estar las que nos incumben, como el atún. En el gráfico anterior he marcado con una línea roja horizontal dicho límite y como pueden comprobar, prácticamente todos los resultados están dentro de lo establecido por la normativa. Aunque algunos andan bastante cerca.

Sin embargo, más que la cantidad presente en cada pescado, lo importante es la ingesta final que se haga, así que podemos hacer unos cálculos para hacernos una idea de las magnitudes en las que nos movemos.

Una lata de atún blanco típica (pequeña) pesa unos 75 gramos y el valor medio de metilmercurio detectado en el estudio para ese producto es de 0,315 mg/kg, por lo que dicha lata estará aportando aproximadamente unos 25 μg de metilmercurio (75 X 0,315).

Según la EFSA, la ingesta semanal tolerable (IST) de metilmercurio es de 1.3 μg/kg/peso por semana, por lo que dependiendo del peso de cada persona, podemos calcular el número de latas de atún claro semanales con las que se llega a esa cifra:


Como pueden observar, un niño de 25 kilos no debería comer más de una lata a la semana, ya que en caso contrario sobrepasaría los límites máximos de metilmercurio. Un resultado muy discrepante con la recomendación de 3-4 raciones.

Pero si en nuestro hogar compramos siempre el atún claro en aceite de oliva, resulta que en ese caso el estudio detecta una presencia de metilmercurio bastante mayor que el valor medio global, de unos 0,561 mg/kg (fíjese también en la gran dispersión, de 0,196 a 0,963):



En ese caso la cantidad de metilmercurio por lata será de unos 40 μg y la tabla anterior variará sustancialmente, reduciéndose de forma importante la cantidad de latas con la que se llega al máximo:


En este caso un niño no debería comer ni una lata a la semana. Y un adulto de 70 kilos debería mantenerse por debajo de las dos semanales. De nuevo bastante menos de lo que dicen las recomendaciones de Aesan.

Que quede claro que todo esto no son más que cálculos realizados con los resultados de un solo estudio, por lo que no deberían tomarse como referencia general y representativa, pero nos muestran lo cerca que andábamos en 2013 de los máximos al ingerir un par de latas de atún a la semana, un pescado que Aesan ha clasificado como de "contenido medio en mercurio". Y la gran dispersión de cantidades de metilmercurio con la que podemos encontrarnos. ¿Habrá cambiado la cosa durante estos últimos años? No he encontrado información al respecto, pero hay más estudios recientes que llegan a conclusiones similares. La revisión "Mercury Concentrations in Fresh and Canned Tuna: A Review" (2018) también destacó la elevada variabilidad en los resultados y los valores bastante altos en una buena cantidad de casos.

Así que parece obvio que es necesario disponer de más información detallada sobre cada uno de los diferentes productos y especies para poder hacer un cálculo preciso de la ingesta recomendada, porque las diferencias pueden ser importantes.


Otros análisis, otras recomendaciones

Si seguimos buscando otras fuentes, podremos descubrir que tan solo unos meses después del último informe de la EFSA de 2015 se publicó otro documento muy interesante sobre el tema. Se trata del "Documento de consenso sobre la prevención de la exposición al metilmercurio en España" (2015), totalmente en español (está indexado en Pubmed en inglés en  este enlace) y como bien explica su título, se trata de un consenso realizado por un grupo multidisciplinar de expertos españoles (GEPREM-Hg) creado ad-hoc para el tema.

Les recomiendo leerlo completo, porque incluye de todo: información básica, datos y referencias, así como recomendaciones de ingesta. Por ejemplo, cuenta cómo hay estudios que han confirmado que una buena cantidad de pescado en España supera las cantidades permitidas de metilmercurio:


Y a la hora de limitar algunas especies, entran en más detalles y son más conservadores que Aesan :



Estas diferencias con las recomendaciones de Aesan no son exclusivas de este grupo. También las recomendaciones norteamericanas, desarrolladas por la EPA y la FDA, son más estrictas y detalladas.

Como puede comprobar en el documento oficial y la siguiente figura incluida, recomiendan 2-3 raciones semanales del pescado del grupo "Mejores opciones" (que podría ser el equivalente a "bajo contenido en mercurio" de Aesan) o 1 semanal del grupo "buenas opciones" (que podría equivaler al de "contenido medio en mercurio"):


Además, ofrecen bastante más información que Aesan sobre los datos y los criterios que han utilizado para llegar a estas recomendaciones, como se puede comprobar en este contenido. Si Aesan hubiera hecho lo mismo, podríamos valorar si las diferencias entre ambas recomendaciones están justificadas.


Entonces, ¿tenemos un problema con el mercurio del pescado en España?

Me inclino por pensar que no tenemos un problema sanitario porque posiblemente haciendo el balance riesgos-beneficios, la ingesta de pescado sea saludable y positiva. Andar cerca de los límites máximos de metilmercurio quizás no sea especialmente peligroso, ya que estos límites suelen establecerse con amplios márgenes de seguridad. Pero tal vez sí tenemos un problema de falta de detalle y de información. Y creo que es un tema suficientemente serio como para  andar con pies de plomo (o de mercurio, en este caso) y no arriesgarse en las recomendaciones.

Con estos ejemplos no quiero que piensen que es muy peligroso comer pescado y que dejen de hacerlo, ni que nos están mintiendo o engañando. Simplemente estoy poniendo sobre la mesa las sombras que detecto en las recomendaciones publicadas, así como algunas dudas que me generan. Y creo que estas dudas están justificadas ya que como se cuenta en "Mercury levels in blood, urine and hair in a nation-wide sample of Spanish adults" (2019), la elevada concentración de este compuesto que se detecta entre los españoles indica que estamos ingiriendo cantidades significativas.

Y más vale prevenir que curar, ¿no creen?

31 oct. 2019

The Game Changers, documental sobre vegetarianismo y deporte

El otro día tuve oportunidad de ver "The Game Changers", un documental que desde que se lanzó vía Netflix está siendo visualizado masivamente y convirtiéndose en muy popular. Y dado que habla de alimentación, me he decidido a verlo y a comentarlo en el blog.

El tema es el siguiente: Un luchador deportivo y entrenador de defensa personal se lesiona y durante su periodo de recuperación decide "investigar" para ver cómo puede volver a la normalidad lo más rápido posible y conseguir mejores resultados. Y descubre que la solución a todos sus deseos deportivos, actuales y futuros, es el vegetarianismo.

Antes de nada, quiero dejar claro que no tengo nada en contra del vegetarianismo. De hecho, me parece una opción interesante desde diversos puntos de vista (salud, sostenibilidad) para un adulto responsable y bien informado. Aunque desde el punto de vista de la salud el hecho de dejar de comer animales no es suficiente (ni necesario), hay otros criterios que deben tenerse en cuenta.

Dicho esto, podemos empezar resaltando que aunque en el documental con frecuencia se habla de la “dieta basada en plantas”, realmente trata sobre el vegetarianismo. Y aprovecha para atacar continuamente a la carne y resto de alimentos de origen animal.

1 oct. 2019

Carne y salud, última revisión

Las redes están que arden con el último estudio sobre la carne, ese alimento que algunos tanto odian y otros tanto aman. Los medios generalistas también se han hecho eco, tanto los españoles (1, 2, 3) como los internacionales (12), y ya están publicando titulares y resúmenes más o menos afortunados intentado resumir sus conclusiones.

El documento unifica varias revisiones sistemáticas sobre la relación entre el consumo de carne (roja y procesada) y la salud y ha sido realizado por un panel de expertos al parecer independientes. Se titula "Unprocessed Red Meat and Processed Meat Consumption: Dietary Guideline Recommendations From the Nutritional Recommendations (NutriRECS) Consortium" (2019) y es de libre acceso, por lo que pueden leerlo completo pinchando en el enlace.

Antes de dar mi opinión de forma muy breve, o cual haré al final del post, me gustaría que lo leyeran, porque conviene conocer de primera mano lo que dicen los estudios.

Si no se defienden muy bien con el inglés, a continuación les incluyo una traducción libre de los textos en los que explican los resultados:

15 sept. 2019

Ácidos grasos poliinsaturados, omega-3, omega-6 y diebetes tipo 2: nueva revisión Cochrane

Tan solo unas líneas para informarles de los resultados de la última revisión sistemática de Cochrane sobre los ácidos grasos poliinsaturados en general y sobre los omega-3 y omega-6 en particular, en este caso en relación a sus posibles efectos para la prevención y tratamiento de la diabetes tipo 2.

El metaanálisis, publicado hace unas semanas como "Omega-3, omega-6, and total dietary polyunsaturated fat for prevention and treatment of type 2 diabetes mellitus: systematic review and meta-analysis of randomised controlled trials" (2019), es de libre acceso, así que pueden leerlo completo sin ningún problema.

26 ago. 2019

Huevos y colesterol, resultados del ultimo metaanálisis de ensayos

Hace tan solo unos días publiqué un post resumiendo los resultados de la última revisión que ha analizado todos los metaanálisis sobre los estudios observacionales que relacionan la ingesta de huevos y diversas enfermedades. Y las conclusiones no aportaban demasiadas razones para preocuparse.

Esa información es importante porque se refiere a enfermedades y patologías, pero les recuerdo que no deja de ser observacional, y por lo tanto tiene sus limitaciones. Si queremos completarla, lo ideal sería centrarse en ensayos de intervención. Y como lo habitual es que las directrices sobre la ingesta de huevos se asocien a los posibles cambios en los indicadores lipídicos, sobre todo el colesterol, en este post vamos a conocer los resultados de las últimas investigaciones en ese sentido.

El último metaanálisis de ensayos de intervención que analiza este tema se publicó el año pasado en la revista de los nutricionistas norteamericanos (iba tocando, ya que han pasado casi 20 años desde que se realizó el anterior metaanálisis). Se trata de "Effects of Egg Consumption on Blood Lipids: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Clinical Trials" (2018) y recopiló y sintetizó de forma específica los resultados de 28 publicaciones sobre intervenciones realizadas con más de 1700 personas en las que se compararon los indicadores lipídidos al seguir dietas con huevos (normalmente entre 1 a 3 diarios) frente a dietas con algún tipo de sustitución de este alimento.

19 ago. 2019

Huevos y salud, resumen de todos los metaanálisis



La relación entre los huevos y la salud nos tiene en un sinvivir. Aunque parece que las restricciones a su consumo se han ido relajando bastante durante los últimos años, de vez en cuando nos llegan noticias que nos sobresaltan y nos hacen dudar.

Por ejemplo, hace unos meses los titulares de numerosos medios (1, 2) nos alertaban de las conclusiones de un estudio observacional: "Associations of Dietary Cholesterol or Egg Consumption With Incident Cardiovascular Disease and Mortality" (2019), un trabajo publicado en la prestigiosa JAMA en el que se detectó un aumento del riesgo de mortalidad y enfermedad cardiovascular entre quienes más huevos comían. Como contrapartida, tan solo unos días después, otro estudio llegaba a conclusiones bien diferentes, el metaanálisis de ensayos "Impact of Whole Egg Intake on Blood Pressure, Lipids and Lipoproteins in Middle-Aged and Older Population: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials" (2019).  Sus autores concluyeron que "el huevo entero no afecta los factores de riesgo de enfermedad cardiovascular". Aunque teóricamente un metaanálisis de ensayos de intervención es un tipo de investigación con mayor valor probatorio que un estudio observacional, en este caso ningún medio decidió mencionarlo. Lo cierto es que a la hora de valorar el impacto mediático de cada investigación conviene recordar que suele depender más de la capacidad de influencia de las agencias de comunicación contratadas por las revistas científicas o las universidades que lo publican o financian, que de la relevancia de la propia investigación. Pero de cualquier forma, tanta diversidad de resultados y tanto titular sensacionalista genera confusión.

Entonces, ¿los huevos son malos o no? ¿Ha habido cambios significativos en la evidencia desde lo que conté en los últimos artículos sobre el tema?

26 jul. 2019

Eficacia de la dieta paleo para reducir el sobrepeso y la obesidad, nuevo metaanálisis

Aunque se han publicado un par de revisiones sistemáticas sobre la dieta paleo en las que se ha analizado su eficacia para la pérdida de peso (1, 2), en ambas el objetivo era un conjunto de indicadores relacionados con la salud bastante amplio y todavía no había ninguna en la que se hubiese realizado un análisis específico y completo sobre su posible efecto en las variables antropométicas que se suelen utilizar para el control del peso.

Hace tan solo unos días hemos conocido un primer metaanálisis desde esta perspectiva, "Influence of Paleolithic diet on anthropometric markers in chronic diseases: systematic review and meta-analysis" (2019), una investigación sobre 11 ensayos aleatorizados en los que a personas con diversas enfermedades crónicas (obesidad, dislipemia, diabetes tipo 2, síndrome metabólico, etc.) se les hizo seguir una dieta paleo, en periodos de entre 2 y 24 meses y cuyos resultados se compararon con los de grupos de control que siguieron otras dietas (bajas en grasas o recomendaciones dietéticas oficiales).

19 jul. 2019

Productos para la alimentación complementaria infantil: nuevas directrices de la OMS

La OMS acaba de publicar un informe sobre los productos dirigidos a la alimentación complementaria infantil (la que sigue a la lactancia materna y llega hasta los 36 meses), titulado "Ending inappropriate promotion of commercially available complementary foods for infants and young children between 6 and 36 months in Europe" (2019). El documento tiene como objetivo aportar una serie de directrices y recomendaciones sobre este tipo de alimentos - tanto los utilizados en las comidas (como los típicos potitos y lácteos), como los "recreativos" (golosinas, aperitivos y similares, tales como los gusanitos o las chuches) - desde diferentes perspectivas: la  nutricional y la de su venta y comercialización.

La idea es que sobre todo sirva de referencia para los fabricantes a la hora de producir y comercializar este tipo de productos, pero también puede estar dirigido a agentes normativos o legisladores e incluso a profesionales relacionados con la alimentación.

Aunque sin duda el informe es valioso y útil para los más interesados, sus más de 170 páginas y su idioma (inglés) podrían desmotivar a alguno, así que a continuación les incluyo un resumen de sus conclusiones principales traducidas.

2 jul. 2019

Lácteos y salud, resumen de los estudios observacionales

Los estudios observacionales que relacionan alimentos y salud no dejan de acumularse, así que es de  agradecer que de vez en cuando algunos expertos se dediquen a recopilarlos y a evaluar la evidencia que aportan. Cuando la cantidad de estudios es muy grande y han dado lugar a un número importante de metaanálisis, puede ser una buena idea hacer una "recopilación de recopilaciones", es decir, identificar, agrupar y analizar los resultados de todos estos metaanálisis.

Imagino que esto es lo que han pretendido los autores del documento "Dairy foods and health: an umbrella review of observational studies" (2019), en el que han revisado los metaanálisis realizados sobre la relación entre el consumo de lácteos y diversas enfermedades e indicadores de salud. Su trabajo nos puede ser útil para hacernos una idea de los resultados de las investigaciones en este sentido y si además los representamos gráficamente, podremos hacer esta lectura más fácilmente, casi de un vistazo.

Así que he decidido tirar de Excel y dibujar unos cuantos gráficos de barras, basándome en la información del documento original. Aclarar que los valores de las barras que aparecen por encima del valor 1 (la línea horizontal resaltada en todos los gráficos) suponen un aumento del riesgo, mientras que los que están por debajo, representan una reducción del riesgo. Y los colores muestran la solidez de los resultados, de acuerdo a criterios estadísticos y al análisis de los autores (heterogeneidad, segmentación, variables de confusión, etc.), tal y como se explica en la siguiente figura:


27 jun. 2019

¿El consumo moderado de alcohol es saludable? Resultados de las últimas revisiones


Cuando hablamos de la relación entre la ingesta de alcohol y la salud, la mayoría de la información que nos llega es contradictoria y confusa.

Por un lado hay claros posicionamientos en contra de entidades relevantes, como la OMS, que alertan de los peligros de su consumo y animan a promover políticas para su reducción (fuente). Por otro, hay otras entidades relacionadas con la alimentación que sugieren en sus recomendaciones que su consumo "responsable y moderado" no es incompatible con una buena salud (ejemplo, ejemplo). Y entre la comunidad científica hay opiniones destacadas favorables a los beneficios del consumo moderado de alcohol (ejemplo).

12 jun. 2019

Cereales integrales y peso corporal, nuevo metaanálisis... y escasas evidencias

Han pasado casi seis años desde que escribí un post en el que les contaba los resultados de una revisión sistemática de ensayos de intervención sobre la ingesta de cereales integrales y su efecto en el peso corporal. Se lo resumo en pocas palabras: no encontró evidencias de beneficios en ese sentido.

Desde entonces se han publicado otros muchos estudios y revisiones sobre este tipo de alimentos, la mayoría con resultados favorables para su consumo, pero si no me equivoco ninguna de ellas ha vuelto a tratar de forma específica su relación con el peso y la obesidad. Así que es de agradecer que hace tan solo unos días se diese a conocer otra investigación sobre este tema en la revista Nutrients.

13 may. 2019

Recomendaciones dietéticas oficiales en el mundo: diferencias y similitudes


¿Son la recomendaciones dietéticas iguales en todo el mundo? Si son habituales seguidores de este blog, sabrán que no, porque en más de una ocasión he detallado alguna de ellas (Canadá, EE.UU, Brasil, Países Nordicos,...) y sus significativas diferencias. Pero lo cierto es que nunca me he parado a analizar de forma completa y sistemática lo que podemos encontrar en este sentido por todo el planeta. Y la  razón es sencilla; la labor de recopilación me parece muy complicada. Cada uno hace la guerra por su cuenta y como consecuencia podemos encontrar decenas y decenas de recomendaciones dietéticas, prácticamente una por cada país.

Parece que un equipo de expertos ha tenido la misma inquietud, pero ellos han sido más voluntariosos y se han puesto manos a la obra, recopilando, organizando y analizando todas las que han podido encontrar (que han sido las de 90 países diferentes). El resultado lo podemos leer en el estudio publicado hace un par de semanas, "A Global Review of Food-Based Dietary Guidelines" (2019).

5 may. 2019

Dieta paleo y riesgo cardiovascular, primera revisión sistemática

Hace unos días se publicó la primera revisión sistemática sobre los efectos de las llamadas "dietas paleolíticas" o "dietas paleo" en indicadores de riesgo cardiovascular. El trabajo se titula "Effects of a Paleolithic Diet on Cardiovascular Disease Risk Factors: A Systematic Review and Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials" (2019) y sus autores seleccionaron ocho ensayos de intervención, en los que analizaron los resultados obtenidos. En los ocho ensayos se comparó el efecto de la dieta paleo respecto al de otras dietas consideradas saludables (en uno de ellos respecto a la dieta habitual de los participantes), en indicadores relacionados con la salud cardiovascular: triglicéridos, colesterol, presión arterial, composición corporal e inflamación.

A continuación pueden ver los gráficos con los resultados obtenidos en cada indicador:

3 may. 2019

Sal, hipertensión y salud, últimas revisiones y algunas reflexiones

Hace un tiempo escribí algunos post (1, 2, 3, 4) sobre los estudios que se estaban publicando en torno a la cantidad de sodio o sal que ingerimos y su relación con la salud. Si tuvieron la oportunidad de leerlos, comprobarían que era bastante complicado sacar conclusiones claras de ellos. El último que cité era de 2015 y lo cierto es que desde entonces se han publicado algunos más.

23 abr. 2019

Alimentación complementaria tras la lactancia, últimas revisiones


Para los padres y madres menos experimentados, la fase en la que se empieza a dar al bebé alimentación complementaria tras el periodo de lactancia puede estar llena de dudas.¿Qué alimentos hay que priorizar? ¿En qué cantidad? ¿Con qué frecuencia? Lo normal y recomendable es que se sigan las directrices del pediatra, claro, aunque los más curiosos es posible que quieran conocer de primera mano lo que dice la evidencia sobre la alimentación durante este periodo tan concreto y especial de la vida de las personas, en el que se comienzan a ingerir alimentos diferentes a la leche materna o de fórmula.

Para poder hacer una evaluación de la situación actual respecto a la evidencia científica en este ámbito, se acaba de publicar en la revista de la Sociedad Norteamericana de Nutrición un suplemento especial sobre alimentación infantil y durante el embarazo, con una buena cantidad de artículos, a los que pueden acceder desde este enlace. El documento incluye las siguientes revisiones sistemáticas sobre la alimentación complementaria y su influencia en diversos aspectos relacionados con el crecimiento y la salud:

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