Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

18/9/2014

"Lo que dice la ciencia para adelgazar" llega a las librerías


Les había prometido novedades, y como lo prometido es deuda, les presento la primera de ellas: Tengo la gran satisfacción de anunciarles que finalmente "Lo que dice la ciencia para adelgazar" va a llegar en formato papel a las librerías de España.

Será hoy mismo cuando comenzará su distribución gracias a la excelente labor de los profesionales de Plataforma Editorial, que han trabajado duro en la edición y también para que  llegue a las librerías de cualquier pueblo o ciudad. Así que es probable que pueda encontrarlo hoy mismo en la más cercana.

El libro se ha integrado en la colección "Plataforma Actual", la que la editorial dedica a contenidos divulgativos  y que ya engloba la importante cifra de 150 títulos, con una gran diversidad de temáticas y de autores, junto a los que es para mí un gran honor poder estar.

Hemos querido preparar para ustedes una cuidada edición, corrigiendo, actualizando y revisando los textos y manteniendo la portada original, porque creemos que se ha convertido en toda una imagen de marca del libro. Que, además de en las librerías, también podrán adquirir en plataformas digitales como AmazonCasa del Libro o la propia web de Plataforma Editorial. Y, por supuesto, también podrá seguir comprándolo en formato digital, como hasta ahora.

El precio previsto de venta al público para esta nueva versión en papel es de 16 euros.

¡Ya puede ir corriendo a por su ejemplar!

Actualización

Aquí lo tienen, en La Casa del Libro, junto a algunas compañías no demasiado recomendables...


16/9/2014

¿Hacerse rico ayuda a adelgazar?

Hoy les traigo un estudio que me ha parecido curioso. La verdad es que no creo que sus consecuencias tengan demasiada trascendencia clínica o de salud pública, pero puede darnos algunas pistas respecto a la relación entre el nivel social y la obesidad.

Muchos estudios epidemiológicos han asociado un mayor nivel económico con menores índices de obesidad. En las sociedades supuestamente desarrolladas, los colectivos más desfavorecidos en lugar de estar desnutridos - como podría esperarse - suelen presentar mayores niveles de obesidad y de enfermedades asociadas al sobrepeso. Y a la hora de explicar esta correlación suele recurrirse al bajo coste de la comida basura y el más elevado precio de la comida "de calidad".

10/9/2014

USDA:"El índice glucémico no se relaciona con el peso"... ¿seguro?

Gracias a la dietista Adele Hite he conocido la reciente iniciativa del Departamento de Agricultura Estadounidense - USDA, la Biblioteca de Evidencia en Nutrición NEL (Nutrition Evidence Library).

La cosa, en un primer vistazo, no tiene mala pinta. Una web que recopila una gran cantidad de estudios y revisiones de nutrición, todos ellos clasificados por temas y con herramientas de búsqueda bastante eficaces. Que incluye revisiones realizadas por el propio personal de USDA y que son precisamente las que, al parecer, sirven de base para sus consensos. Y entiendo que también para la elaboración de las Dietary Guidelines for Americans, claro, ya que les recuerdo que el Departamento de Agricultura es también el principal encargado de elaborar cada cinco años las recomendaciones dietéticas más influyentes del mundo (junto con el NIH, el Departamento de Salud).


La idea no está mal, considerando la necesidad de transparencia de USDA a la hora de decidir sobre recomendaciones dietéticas, ya que normalmente su rol principal es el de defender a los agricultores estadounidenses, los principales fabricantes de cereales del mundo. Y teniendo en cuenta que uno de sus mayores "logros" en la década de los 90 fue la denostada Food Pyramid, en cuya creación hubo de todo menos transparencia, falta le hacía presentar este tipo de iniciativas.

Sin embargo, parece que cuando uno se pone a navegar por esa librería se encuentra con cosas que empañan la idea. Y mucho.

5/9/2014

Metaanálisis comparando dietas populares

Parece que el verano finaliza con estudios que están siendo muy mediáticos; hace un par de días les resumía el último ensayo que compara resultados de dietas bajas en grasas y bajas en carbohidratos, y parece que la actualidad sigue en esa línea. JAMA acaba de publicar un meta-análisis comparando los resultados de pérdida de peso de las dietas "comerciales" más populares en EEUU. Me refiero a "Comparison of Weight Loss Among Named Diet Programs in Overweight and Obese Adults: A Meta-analysis", en el que expertos canadienses y norteamericanos han analizado los datos de 48 ensayos de intervención, con más de 7000 personas sometidas a diferentes "dietas comerciales" durante un máximo de un año.

Los autores se han centrado en esas dietas que tienen "nombre propio" y son bastante famosas, sobre todo al otro lado del charco: LEARN, Atkins, Ornish, de la Zona, Volumétrica, Weight Watchers (conocida en España como Entulinea)...

3/9/2014

Nuevo estudio low-fat versus low-carb: Ganan las bajas en carbohidratos

Hace unas semanas publiqué un pequeño resumen sobre el último metaanálisis comparando dietas bajas en grasas versus bajas en carbohidratos. Las reacciones fueron bastante animadas, como puede comprobarse en los posteriores comentarios y en otros foros sobre nutrición. Pues bien, les tengo que confesar que tras ese post recibí unos cuantos ataques personales por parte de gente  que parece que tiene más ganas de "matar al mensajero" y declarar la guerra a todo el que no piensa como ellos que de debatir sobre un tema. A todos ellos les aclaro (por si no era evidente) que en este blog sobre todo recopilo y divulgo lo que dicen mediante sus estudios y ensayos el mayor espectro posible de expertos, procurando no entrar demasiado a juzgar su trabajo. Que para eso son ellos los expertos. Y aprovecho para recomendarles que se relajen un poco.

Afortunadamente, aquel metaanálisis también dio lugar a algunos artículos interesantes y razonados, como por ejemplo el de Vicente en su blog No vuelvo a engordar, que analizó y criticó el paper a fondo y encontró algunas inconsistencias e incluso fallos dignos de mencionar.

Volviendo al título del post, es una pena que cuando se hizo dicho meta-análisis no estuviera finalizado el estudio que se acaba de publicar sobre el mismo tema y que está teniendo mucha repercusión. Se trata del ensayo de intervención "Effects of Low-Carbohydrate and Low-Fat Diets A Randomized Trial", en el que expertos norteamericanos han analizado y comparado el efecto de las dietas bajas en grasas y bajas en carbohidratos durante un año entre 148 sujetos, en un ensayo riguroso y bien diseñado.

1/9/2014

Un estudio sobre dietas cetogénicas de hace casi un siglo


Algunos piensan que lo de las dietas bajas en carbohidratos y cetogénicas es algo relativamente nuevo. Nada más aleado de la realidad. Como vimos en este post anterior, probablemente el primer libro de dietas que existió, escrito por William Banting y publicado en 1864, trataba precisamente sobre una dieta baja en carbohidratos.

Y, gracias al amable lector Oscar, les traigo otra pequeña curiosidad parecida, una investigación de 1930 sobre el mismo tema. Se trata de un "estudio de caso" en el que se analiza a tres sujetos que siguen una dieta cetogénica basada exclusivamente en carne, dos de ellos durante un año y el tercero diez días, analizando el efecto de ésta en su salud, de acuerdo con los recursos y medios que tenían entonces para medirlos (que tampoco eran como los de ahora, que quede claro). El trabajo se tituló "Prolonged meat diets with a study of kidney function and ketosis" y concluyó que no había evidencias de peso de que la dieta hiciese ningún mal.

26/8/2014

Obesidad y cáncer: Últimos grandes estudios observacionales

Desde hace décadas se conoce la relación entre la obesidad y el cáncer. Aunque la evidencia principal se basa en estudios observacionales, existen diversas hipótesis bastante sólidas para explicar los posibles mecanismos y el análisis de datos complementarios, como por ejemplo la respuesta a la dosis, hacen pensar que la causalidad es bastante probable en esta relación. Lo cierto es que la cantidad de investigaciones es tanta y tan coincidente, que el consenso  es casi universal.

Los dos últimos y más masivos estudios sobre el tema tampoco aportan sorpresas. El primero es un meta-análisis realizado por expertos canadienses, "The Association between Obesity and Cancer Risk: A Meta-Analysis of Observational Studies from 1985 to 2011", en el que tras analizar 57 estudios de 18 países, obtienen los siguientes resultados respecto al aumento de riesgo en 13 tipos de cáncer:

18/8/2014

Indicadores sobre colesterol, un ejemplo real

Para contrarrestar el habitual enfoque teórico de este blog, hoy les traigo un caso práctico (totalmente real) sobre indicadores de lípidos en sangre.

El otro día un amigo compartió conmigo los resultados de sus recientes análisis, que representados gráficamente eran los siguientes:


Como ya podrán imaginar tras analizar los datos, mi amigo tiene tendencia a tener los valores de colesterol total (CT) y colesterol malo (LDL)  elevados, así que estaba preocupado por el aumento en ambos indicadores en los resultados del año 2014 respecto al año anterior. El CT (263) superaba por bastante el valor máximo de 200 mg/dl normalmente aconsejado y el LDL (173) también se encontraba por encima del máximo de 130 mg/dl habitual. Así que me pidió mi opinión.

28/7/2014

Última revisión de la EFSA evaluando beneficios y riesgos de comer pescado

La autoridad de seguridad alimentaria europea EFSA acaba de publicar el documento "Scientific Opinion on health benefits of seafood (fish and shellfish) consumption in relation to health risks associated with exposure to methylmercury", en el que han evaluado los beneficios y riesgos para la salud del consumo de pescado, teniendo en cuenta tanto su aportación nutricional como su contenido de contaminantes (sobre todo metilmercurio). Pueden descargarselo completo desde este enlace (son más de 70 páginas).

Esta sería la traducción de las conclusiones finales:

22/7/2014

Lo que dicen los franceses sobre los esteroles y estanoles vegetales para reducir el colesterol

Los alimentos funcionales que incorporan en su composición esteroles y/o estanoles vegetales se han convertido en algo habitual en los estantes de los supermercados, normalmente en forma de lácteos para beber o margarinas. Prometen ayudarnos a mejorar nuestra salud cardiovascular reduciendo los niveles de colesterol, utilizando potentes campañas publicitarias que demuestran la fuerza de marketing de marcas como Danacol, Benecol y Flora Pro-activ.

Hay que reconocer que las afirmaciones que hacen sobre su capacidad reductora del colesterol, aunque algo adornadas, están bastante soportadas en ensayos científicos, como ya reconoce la propia EFSA (Autoridad para la Seguridad Alimentaria Europea)  en un documento específico sobre el tema. Sin embargo, la verdad es que hay múltiples preguntas sin responder sobre este tipo de alimentos. La más relevante es, evidentemente, si además de reducir el colesterol aportan beneficios REALES para la salud, como la reducción de enfermedades o de la mortalidad.

Pues bien, la Agencia de Seguridad Alimentaria, Ocupacional y Medio-ambiental francesa (ANSES) acaba de publicar su última revisión sobre este tipo de alimentos, titulada en su versión inglesa "Opinion of the French Agency for Food, Environmental and Occupational Health & Safety on “Assessment of the risks and benefits of consuming food products fortified with phytosterols and phytostanols”. Y los expertos que la han realizado han puesto sobre la mesa precisamente todas estas preguntas sin respuesta, algunas de ellas tan relevantes, que podrían poner en duda la idoneidad de seguir recomendando desde entidades como la EFSA el consumo de este tipo de alimentos.

Les traduzco libremente sus conclusiones principales, para sepan a lo que me refiero:

16/7/2014

Nuevo meta-análisis sobre dietas equilibradas vs bajas en carbohidratos: Empate

Sobre las dietas bajas en carbohidratos se ha exagerado desde todos los frentes. Por un lado, los más optimistas han prometido milagros y la solución universal a la obesidad, cuando algunos de ellos, los más oportunistas, en lo único que pensaban era en hinchar sus carteras. Por otro, los más conservadores las han criticado duramente, acusándolas de todo tipo de efectos negativos para la salud. Hace media docena de años escuché a una alta representante española de los dietistas afirmar en la televisión que las dietas bajas en carbohidratos podían provocar un coma cerebral y todavía hace hace un par de años fui testigo de cómo otro significado representante de la profesión escribía y difundía la frase "las dietas bajas en carbohidratos matan", literalmente.

Por mi parte, como ya saben los habituales del blog, cada cierto tiempo suelo recopilar los estudios que se publican sobre ellas, para ir observando con paciencia y de la forma más objetiva posible hacia dónde se inclinan las investigaciones. Y lo cierto es que poco a poco parece que esta estrategia dietética se está posicionando como un enfoque interesante para adelgazar.

El ultimo estudio en confirmar esta tendencia es el meta-análisis "Low Carbohydrate versus Isoenergetic Balanced Diets for Reducing Weight and Cardiovascular Risk: A Systematic Review and Meta-Analysis", en el que se han comparado los indicadores de pérdida de peso y salud cardiovascular de dos tipo de dietas isoenergéticas (iguales calorías), la tradicionalmente conocidas como "equilibrada" (normalmente rica en carbohidratos y bajas en grasas) versus las dietas bajas en carbohidratos (en dos versiones, altas en grasas o altas en proteínas). Para ello los autores han analizado ensayos clínicos de corto plazo (3 a 6 meses) y medio-largo plazo (1 a 2 años) .

14/7/2014

Otra revisión sistemática no encuentra beneficios a reducir o modificar grasas dietéticas

Cuando me preguntan por los estudios actuales más importantes sobre las grasas y la salud, aquellos que realmente son una referencia, suelo recomendar leer unas pocas revisiones especialmente relevantes. Sin duda la última revisión de Cochrane realizada en 2012 sería una de ellas,  "Reduced or modified dietary fat for preventing cardiovascular disease". Y también el recientísimo Association of Dietary, Circulating, and Supplement Fatty Acids With Coronary Risk: A Systematic Review and Meta-analysis. Sin olvidar las conocidas revisiones realizadas por los primeros espadas de Harvard sobre las grasas saturadas. Y todas ellas llegan a conclusiones similares: A quitar relevancia a las grasas en la prevención de la enfermedad cardiovascular entre personas sanas.

La cosa, evidentemente, no termina aquí, porque la ciencia avanza imparable.

10/7/2014

Lo que dice Ben Goldacre sobre las estatinas

Las opiniones de Ben Goldacre, el autor de Bad Science y Bad Pharma, siempre son interesantes. Y con este texto publicado recientemente en BMJ, en el que expone su opinión sobre las estatinas, vuelve a demostrar que es toda una referencia intelectual en el ámbito médico:

"Tengo dos observaciones que hacer sobre las guerras de estatinas. 

En primer lugar: Si existe alguna duda sobre los riesgos y los beneficios de las estatinas - y las hay - entonces, hemos fallado al poner en práctica de manera competente los principios más básicos de la medicina basada en la evidencia. Las estatinas son el tipo de tratamiento más comúnmente prescrito en el mundo desarrollado, tomadas por decenas e incluso cientos de millones de pacientes cada día. Esto aportaría experiencia clínica más que suficiente  para resolver cualquier pregunta de investigación, si fuéramos competentes identificando todas las incertidumbres pendientes y realizando ensayos bien diseñados para responder a estas preguntas en la atención clínica habitual. Necesitamos mejores datos; una mejor difusión de esos datos; y una mejor comunicación de los datos, de manera que ayuden a las personas a tomar decisiones que reflejen sus deseos. Las estatinas deberían ser la joya de la corona de la medicina basada en la evidencia, la encarnación de la perfección: sin embargo, son un desastre. 

7/7/2014

Novedades sobre edulcorantes y obesidad

Hace un tiempo hice una revisión de la evidencia existente sobre los edulcorantes no calóricos, hablando de su seguridad y su utilidad para la pérdida de peso. En la última parte de la misma, les conté que las pruebas parecen mostrar que son útiles en cantidades moderadas para aquellas personas que les apetece tomar dulce de vez en cuando y prefieren evitar el azúcar. Sin embargo, también quedó patente que todavía quedan por conocer con detalle sus efectos a largo plazo, ya que los estudios observacionales con largos periodos de tiempo suelen asociar su consumo con una mayor obesidad. Aunque es algo que podría explicarse fácilmente con la causalidad inversa, claro.

Para seguir recopilando datos sobre el tema de los edulcorantes y así poder sacar conclusiones más fundamentadas, les traigo alguna investigación bastante relevante que se ha publicado recientemente.