Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

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24 dic 2018

Lo que comen los cazadores-recolectores y las bases de la paleodieta


La popularidad de las dietas paleolíticas o evolutivas no para de crecer. Y suele ser habitual presenciar  intensos debates entre detractores y defensores respecto a la conveniencia de intentar imitar los hábitos de cazadores-recolectores, especialmente en el ámbito alimentario. Pero para que dicho debate sea riguroso, lo primero que habría que determinar es qué comían nuestros ancestros.

Uno de los errores más habituales al hablar de salud y alimentación es la excesiva simplificación de cuestiones complejas y este caso no es excepción. El ser humano moderno lleva decenas de miles de años sobre la tierra y sus antepasados evolutivos millones, por lo que hablamos de periodos de tiempo muy largos. Periodos en los que innumerables pueblos han luchado por sobrevivir en todo tipo de entornos y siguiendo estrategias muy variadas. Por ello las generalizaciones respecto a la forma de vida de nuestros antepasados lejanos deben hacerse con cuidado. Y si queremos recabar información sobre aquellos tiempos, lo tendremos realmente difícil, dado que los restos que se conservan son muy escasos y tienen gran riesgo de no ser representativos.

Una perspectiva diferente para estudiar estas cuestiones es poner en un segundo plano los datos del pasado y centrarse en el presente. En pueblos actuales pero con formas de vida que podrían ser similares a las de entonces. Que se hayan mantenido aislados, primitivos y alejados de la tecnologíay que obtiengan sus recursos de su entorno más cercano.

Hace unos días se ha publicado una revisión con esta perspectiva en la revista Obesity Reviews, "Hunter‐gatherers as models in public health" (2018), firmada por expertos que se han pasado gran parte de su vida profesional conviviendo con este tipo de pueblos e investigando sus hábitos y su salud. Los autores hacen un repaso bastante didáctico de las investigaciones realizadas sobre la salud y la forma de vida de pequeñas poblaciones de cazadores-recolectores con formas de vida ancestrales. El documento es de libre acceso, así que pueden leerlo completo en este enlace.

A continuación procedo a traducirles libremente buena parte del artículo, empezando por la parte referida a la dieta la dieta y la alimentación:

13 ago 2012

Nuestros antepasados prehistóricos fueron carnívoros durante un periodo importante de tiempo

Gracias a Materia acabo de conocer el estudio "Evidence for dietary change but not landscape use in South African early hominins", que ha visto la luz en la prestigiosa publicación Nature.

Los expertos que han realizado la investigación han analizado los dientes de tres especies de nuestro árbol evolutivo: la más directamente relacionada con nuestros orígenes (género Homo), otra que evolucionó en paralelo llamada Paranthropus Robustus,  y una tercera, antecesora más lejana de las dos anteriores, Australopithecus Africanus. Podemos hacernos una idea de sus respectivas posiciones en la evolución viendo el esquema de la derecha (donde las he coloreado aproximadamente). Las dos primeras convivieron (y probablemente compartieron habitat) hace algo más de un millón de años y la tercera, tuvo su edad dorada hace unos tres millones de años.

El análisis se realizó midiendo la cantidad de estroncio presente en el esmalte dental, ya que se sabe que a mayor cantidad de estroncio, más vegetariana es la dieta, y a menor cantidad, más carnívora. Y los resultados indicaron que el Australopithecus (el mas antiguo) tenía la dieta más variada, el Paranthropus era sobre todo vegetariano y el Homo predominantemente carnívoro.

Es decir, sus conclusiones parece confirmar lo que ya muchos antropólogos piensan sobre la evolución humana y el papel que la alimentación jugó en ella (y que también comento en el libro "Lo que dice la ciencia para adelgazar"). Que, al menos durante un periodo importante de tiempo, el consumo de carne se convirtió en un factor clave para que nuestro cerebro pudiera adquirir los nutrientes necesarios para alcanzar las dimensiones y capacidades que iba necesitando.

Evidentemente, esto no significa que todos nuestros antepasados Homo hayan sido carnívoros, de hecho los expertos suponen (aunque todavía no hay estudios concluyentes al respecto) que, tras un periodo de especialización, posteriormente su dieta se diversificó de nuevo, pero confirma que en una fase de nuestra evolución fue fundamental que nuestro metabolismo se optimizara para comer carne.

27 jul 2012

Quizás nuestros antepasados eran menos activos de lo que pensábamos

Uno de los aspectos más polémicos del libro "Lo que dice la ciencia para adelgazar..." es la parte dedicada a hablar del ejercicio físico. Aunque lo recomiendo sobre todas las cosas, porque es probablemente la mejor herramienta que exista para mejorar nuestra salud (incluso por delante del adelgazamiento, como expliqué en este otro post), los estudios no dejan tan claro que el ejercicio, por sí sólo, sea demasiado útil para perder peso, como ya expliqué en este artículo.

Una de las máximas sobre las que se soportan quienes piensan que el ejercicio y la actividad son suficientes, es la teoría de que nuestros antepasados más remotos durante muchos miles y millones de años tenían más actividad física que en la actualidad, por lo que la evolución nos moldeó para esas circunstancias.

Sin embargo, un reciente estudio podría poner en duda estos planteamientos. "Hunter-Gatherer Energetics and Human Obesity" publicado en PLoS One, ha sido dirigido por científicos y expertos en antropología, que han llevado a cabo un interesante experimento: han estudiado la tribu Hazda, un grupo étnico de Tanzania que probablemente vivan como lo hicieron nuestros antepasados hace muchos años, con actividades de caza y recolección.

Las conclusiones a las que llega el estudio es que al analizar el consumo energético de sus miembros, han observado que no es diferente al de personas de civilizaciones actuales modernas. Así que parece ser que se va confirmando lo que pensamos ya muchos: Que la clave para luchar contra la obesidad está en la dieta. Aunque no por ello el ejercicio deja de ser es un aliado muy valioso y un factor fundamental para cuidar de su salud y su bienestar.