Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

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2 jul 2019

Lácteos y salud, resumen de los estudios observacionales

Los estudios observacionales que relacionan alimentos y salud no dejan de acumularse, así que es de  agradecer que de vez en cuando algunos expertos se dediquen a recopilarlos y a evaluar la evidencia que aportan. Cuando la cantidad de estudios es muy grande y han dado lugar a un número importante de metaanálisis, puede ser una buena idea hacer una "recopilación de recopilaciones", es decir, identificar, agrupar y analizar los resultados de todos estos metaanálisis.

Imagino que esto es lo que han pretendido los autores del documento "Dairy foods and health: an umbrella review of observational studies" (2019), en el que han revisado los metaanálisis realizados sobre la relación entre el consumo de lácteos y diversas enfermedades e indicadores de salud. Su trabajo nos puede ser útil para hacernos una idea de los resultados de las investigaciones en este sentido y si además los representamos gráficamente, podremos hacer esta lectura más fácilmente, casi de un vistazo.

Así que he decidido tirar de Excel y dibujar unos cuantos gráficos de barras, basándome en la información del documento original. Aclarar que los valores de las barras que aparecen por encima del valor 1 (la línea horizontal resaltada en todos los gráficos) suponen un aumento del riesgo, mientras que los que están por debajo, representan una reducción del riesgo. Y los colores muestran la solidez de los resultados, de acuerdo a criterios estadísticos y al análisis de los autores (heterogeneidad, segmentación, variables de confusión, etc.), tal y como se explica en la siguiente figura:


22 jul 2018

¿Está la leche llena de hormonas, antibióticos o pesticidas?

Como ya habrán percibido, durante los últimos días ha habido bastante jaleo con el tema de la legalización de la leche cruda (1, 2, 3, 4).  No tengo pensado escribir sobre ese debate, porque ya lo han hecho otros suficientemente bien; recomiendo leer este post sobre la leche cruda del doctor en tecnología de alimentos  Miguel Ángel Lurueña o este otro sobre la iniciativa en cuestión, de la farmacéutica y experta en producción alimentaria Gemma del Caño.

Mis razones para escribir este post son otras: las de complementar todo ese debate con más información, relacionada con algunos de los argumentos que que se suelen utilizar para defender el consumo de leche cruda o no tratada. Me refiero a la supuesta mala calidad de la leche "normal" (UHT o pasteurizada) y a la posible presencia de sustancias como antibióticos, hormonas o pesticidas.

18 jun 2018

¿Tienen la carne, la leche y los huevos antibióticos y hormonas? Resultados de últimas inspecciones

Hace unos meses, a cuenta del programa de Jordi Évole sobre la carne y los mataderos de cerdos en el que alguien afirmó que la carne estaba llena de hormonas y antibióticos, escribí un breve post en el blog hermano "El Blog de Centinel" sobre los datos de las inspecciones europeas de 2015 respecto a la presencia de medicamentos y otras sustancias en los animales y en los productos derivados de los mismos (como los huevos, la leche o la miel).

Y como hace tan solo unos días la EFSA ha publicado su último informe con los datos aún más actualizados, "Report for 2016 on the results from the monitoring of veterinary medicinal product residues and other substances in live animals and animal products" (2018) - todos ellos obtenidos de los cientos de miles demuestras obtenidas en las inspecciones realizadas durante 2016 - aprovecho la ocasión para incluir una pequeña referencia sobre el tema en este blog, resumiendo sus resultados principales.

Allá van:


23 nov 2016

Sustitutos vegetales de la leche, características nutricionales principales

Permítanme avisarles de la publicación de un estudio sobre bebidas vegetales o sustitutos vegetales de la leche - también (mal) llamadas leches vegetales - en el que se recopilan las características principales de una amplia lista de productos comerciales de este tipo: almendra, arroz, coco, avellana, avena, soja...

El trabajo se titula "Evaluation of Physicochemical and Glycaemic Properties of Commercial Plant-Based Milk Substitutes" (2016) e incluye unas interesantes tablas con gran cantidad de información. He unido, traducido y resumido un par de ellas con la información nutricional fundamental, que pueden ver a continuación:

10 nov 2015

Lácteos enteros y nuevas recomendaciones dietéticas

Tengo que confesar que siento un aprecio especial por los lácteos enteros, lo cual probablemente me genera sesgos a su favor cuando son comparados con sus "primos" desnatados. La razón de esta actitud poco objetiva nace de mi fastidio por su infravaloración y por ser testigo de cómo nos los estamos perdiendo bastante absurdamente. Si quieren saber las evidencias que justifican estos pensamientos, les recomiendo leer este post , en el que hice un breve balance de la evidencia que hay sobre su relación con la salud.

Pues bien, dejándome llevar por estos sesgos, la publicación  hace unos días del estudio "Total and Full-Fat, but Not Low-Fat, Dairy Product Intakes are Inversely Associated with Metabolic Syndrome in Adults", me ha animado a volver a escribir un post sobre estos alimentos. Así que vamos allá.

29 sept 2015

Leche, vegetales, aceite de oliva, salud y peso: tres nuevas grandes revisiones

Este mes que acaba, además de traernos el final del verano, ha sido generoso en metaanálisis y revisiones sistemáticas sobre alimentación. Las revistas científicas especializadas, siguiendo sus ritmos habituales, han publicado unas cuantas y entre todas ellas me he topado con tres que me han parecido especialmente interesantes por centrarse en alimentos muy habituales y relacionados con nuestra dieta diaria. Y que además son de libre acceso.

9 sept 2015

Probióticos y salud cardiovascular


La Wikipedia en Español en sus primeras líneas del término "Probiótico" dice lo siguiente:

"Los alimentos probióticos son alimentos con microorganismos vivos adicionados que permanecen activos en el intestino y ejercen importantes efectos fisiológicos. Ingeridos en cantidades suficientes, pueden tener efectos beneficiosos, como contribuir al equilibrio de la microbiota intestinal del huésped y potenciar el sistema inmunitario".

Por su parte, la Wikipedia en inglés, normalmente menos entusiasta  y más rigurosa en este tipo de temas, especifica en sus primeras líneas esto:

"Los probióticos son microorganismos que se cree que aportan beneficios para la salud cuando son consumidos. El término probiótico actualmente se utiliza para referirse a microorganismos ingeridos asociados con efectos beneficiosos en animales y humanos".

Y el consenso más reciente sobre el uso del término "probiótico", según mis datos, es "Expert consensus document: The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic" (2013), que concluyó lo siguiente:

"Son microorganismos vivos que administrados en las cantidades adecuadas confieren beneficios para la salud al anfitrión".

Con la popularización de la importancia de la microbiota intestinal - los microbios que pueblan nuestro intestino - en el mantenimiento de una buena salud, los prebióticos y probióticos han conseguido hacerse un hueco importante en la cultura de los suplementos y la alimentación. La gente suele confundirlos, debido a su nombre similar y a que a ambos se les supone capacidad para beneficiar a dicha comunidad bacteriana, pero las diferencias son claras; mientras que los prebióticos, suelen ser componentes no digeribles (como por ejemplo, fibra u otros tipos de carbohidratos), los probióticos son microorganismos vivos, que pueden ser diferentes (diversas cepas). En este post voy a centrarme en estos últimos.

24 dic 2014

¿Es mejor tomar los lácteos desnatados o enteros?

Aunque ya he publicado unos cuantos posts sobre la leche y los lácteos desnatados y enteros, siguen haciéndome con cierta frecuencia la pregunta que he escrito en el título. Tiene su lógica, después de todo llevamos décadas escuchando incesantemente recomendaciones a favor de los productos desnatados. Y que han sido bastante persuasivas, porque que han conseguido convencer a la mayoría de la población, como muestra el siguiente gráfico - elaborado con datos del INE - en el que se aprecia cómo el consumo de la leche desnatada superó al de leche entera hace ya unos años:


La teoría ya la conocen: La leche entera contiene bastante grasa, una buena cantidad de ella saturada, y como la grasa saturada se suele asociar con mayores concentraciones de colesterol... no hace falta que siga, ¿verdad? Bien, como digo esta es la teoría, pero ¿qué dice la práctica? Tras muchos años de hipótesis sobre el tema, ya hay ensayos clínicos y estudios que puedan aportar más luz al respecto, que nos permitirán saber si hay pruebas tangibles que las confirmen.

Para conocer la evidencia científica existente sobre la relación entre las dolencias y enfermedades crónicas y los lácteos (o la leche) en sus dos versiones, enteros y desnatados, lo mejor es recurrir a las revisiones más rigurosas y recientes sobre el tema y que hayan incluido estas dos modalidades del alimento. Y lo ideal sería priorizar metaanálisis de estudios de intervención, seguidos por metaanálisis de estudios observacionales.

22 dic 2014

Lácteos, leche y cáncer de próstata, último metaanálisis

Una de las acusaciones que se suele hacer a los lácteos es su posible relación con el cáncer. En concreto el de próstata suele ser el mas mencionado al respecto, especialmente por aquellos que son especialmente críticos con la leche.

Hace unos meses escribí este post, recopilando los metaanálisis y estudios existentes sobre el tema (y este otro, con los estudios sobre otras enfermedades) encontrando cierto aumento de riesgo, pero muy limitado y no siempre concluyente. Aunque son trabajos basados en estudios observacionales y no conviene utilizarlos para hacer deducciones de causalidad, su enorme cantidad de datos y el análisis que se suele hacer de la respuesta a la dosis (ver si al aumentar o reducir la ingesta, también la incidencia aumenta o reduce) los hace bastante interesantes.

Pues bien, se acaba de publicar en AJCN un nuevo metaanálisis sobre los lácteos y el cáncer de próstata,"Dairy products, calcium, and prostate cancer risk: a systematic review and meta-analysis of cohort studies", creo que el más detallado y exhaustivo realizado hasta la fecha. Los investigadores han incluido en la revisión 32 estudios, con los datos de muchos millones de personas recogidos por todo el mundo.

7 abr 2014

Siguen sin aparecer evidencias contra los lácteos enteros

Una de las principales directrices que se da a las personas con riesgo cardiovascular es la de reducir las grasas saturadas. La leche y los lácteos no se libran de esta recomendación y la mayor parte de los pacientes en esta situación suelen estar condenados a tomar de por vida la leche desnatada.

Es cierto que los lácteos enteros aportan grasas saturadas y grasas trans, pero como expliqué en este post anterior, la composición de estos alimentos es compleja y sus efectos también. De hecho, como también conté en este otro artículo, los estudios observacionales encuentra una relación inversa entre el consumo de lácteos y la enfermedad cadiovascular. Y, como se concluyó en este meta-análisis, tampoco en los estudios de intervención (más fiables que los observacionales) se ha encontrado relación significativa entre ambos factores. Es decir, que las pruebas van por un lado y las directrices oficiales por otro.

28 oct 2013

Lácteos, obesidad y riesgo cardiovascular: Lo que dicen los estudios de intervención

Los estudios y las opiniones sobre los lácteos no dejan de traernos noticias. Como hemos visto en varios artículos, el consumo de este grupo de alimentos suele estar asociado a mejores indicadores de salud, pero lo cierto es que la mayor parte de los estudios que lo concluyen suelen ser observacionales. Por lo tanto, aunque hay muchos y bastante importantes, es cierto que no es muy riguroso hacer deducciones demasiado concluyentes en función de sus resultados.

Para ayudarnos a tomar decisiones con información más fiable, se acaba de publicar el meta-análisis "Effects of High and Low Fat Dairy Food on Cardio-Metabolic Risk Factors: A Meta-Analysis of Randomized Studies", en el que - esta vez sí - los expertos se han centrado en el análisis de los resultados de 20 estudios de intervención (con un aumento medio del consumo de 3,5 raciones diarias), realizados sobre lácteos enteros y desnatados durante un tiempo medio de 26 semanas. En concreto se han recopilado datos respecto a varios indicadores cardiovasculares: Peso, contorno de cintura, colesterol LDL y HDL, sensibilidad a la insulina, niveles de glucosa, proteína C-reactiva (un indicador de inflamación) y presión arterial.

25 oct 2013

Los vascos que comen más queso sufren menos sobrepeso

Uno de los alimentos que se suele restringir de forma importante en las dietas de adelgazamiento es el queso. Su gran cantidad de grasas, que además presenta un elevado porcentaje de saturadas, parecen invitar a la moderación.

Sin embargo, los estudios epidemiológicos sobre la relación entre la obesidad y este lácteo no parecen ser muy coherentes con esta política. Sin olvidar que los estudios observacionales no son una evidencia demasiado sólida para deducir causa-efecto, lo cierto es que lo normal es que la relación sea incluso inversa.

2 jul 2013

Harvard en contra de la leche desnatada para niños y a favor de limitar la leche en general


Si le han dicho que Harvard ha eliminado la leche de su dieta recomendada, eso no es estrictamente cierto. Lo siento por los anti-lácteos, pero no hay que exagerar. Puede leer lo que dice  sobre la leche la Harvard School of public health en su propia web, y como era esperable que tarde o temprano alguno de sus expertos concretara e hiciera más oficial sus posturas, acaban de hacerlo en un artículo de opinión dirigido al mundo de los pediatras, publicado ayer mismo en la revista Jama Pediatrics, con un título bastante auto-explicativo: Three daily servings of reduced fat milk, an evidence based recomendation? ("Tres raciones diarias de leche desnatada, ¿una recomendación basada en la evidencia?")

20 may 2013

¿Deben tomar los niños leche desnatada?


Hace unos días se publicó en la revista Eroski Consumer un artículo con 10 consejos para prevenir la obesidad infantil, cuya lectura completa recomiendo. Como ya saben los que me siguen habitualmente, no es la primera vez que no coincido totalmente con lo que se dice en los artículos sobre nutrición de esta revista, pero esta vez quería presentarles en este blog la discrepancia, porque me parece especialmente relevante.

8 abr 2013

Lácteos, sin relación con la inflamación

Hace unos meses escribí varios artículos sobre los lácteos (1, 2 y 3) , haciendo un repaso sobre la evidencia epidemiológica existente respecto a su relación con la obesidad y diversas enfermedades. Al final concluí que la mayor parte de dicha evidencia sugería que la ingesta de lácteos aporta beneficios para la salud, pero los posts se enriquecieron con una buena cantidad de comentarios interesantes, algunos discrepantes, que sirvieron para crear un animado debate sobre el tema y que dejaron bastante claro que hay visiones bastantes diferentes de estos alimentos.

Siguiendo con el tema, se acaba de publicar la revisión sistemática "Impact of dairy products on biomarkers of inflammation: a systematic review of randomized controlled nutritional intervention studies in overweight and obese adults", sobre su asociación con diversos marcadores de inflamación (los cuales se consideran relacionados con diversas enfermedades crónicas y obesidad), analizando los estudios de intervención aleatorios realizados. De los ocho estudios incluidos, la mitad no encontraron ninguna correlación y la otra mitad encontraron una relación favorable, con mejores valores para una mayor cantidad de lácteos.

Parece que, hasta la fecha, la epidemiología encuentra principalmente ventajas para la salud con su consumo.

28 ene 2013

Leche y cáncer de próstata, lo que dicen los estudios epidemiológicos

En los comentarios del último post sobre los lácteos se generó un animado debate respecto a su asociación con el posible riesgo de aumento del cáncer de próstata. Como el tema parece generar bastante interés, voy a recopilar más detalladamente en este post la evidencia existente hasta la fecha en estudios epidemiológicos, ya que, como bien apuntaron algunos lectores, en aquel artículo faltaban algunas revisiones y meta-análisis sobre el tema que conviene considerar.

16 ene 2013

¿Son la leche y los lácteos saludables? ¿Provocan cáncer?

Por los comentarios que me han llegado tras el último posts sobre la relación entre el sobrepeso y los lácteos,  parece que todavía bastantes seguidores del blog tienen dudas sobre si es saludable o no de tomar lácteos, así que vamos a ampliar miras y a ver qué dice la ciencia sobre ellos, más allá de su relación con la obesidad.

Aunque desde la comunidad sanitaria mayoritariamente se defiende el vaso de leche como ejemplo y buena práctica de una alimentación sana y con calidad nutricional (por ejemplo con campañas como Get the Glass), el de la leche y los lácteos es un grupo de alimentos duramente castigado por las nuevas modas nutricionales. La propia intolerancia a la lactosa de una buena parte de los seres humanos ha contribuido a reforzar esta leyenda negra. O libros como "Your life in your hands", escrito por la profesora de geoquímica Jane Plant, han avivado las llamas contra ellos, ya que su autora piensa que se curó de un cáncer de mama dejando de tomar leche y productos lácteos.

También las últimas tendencias de las llamadas dietas paleolíticas, sobre todo las más afines a las directrices de Loren Cordain, los restringen de forma importante, ya que según estos enfoques no aparecían en la dieta de nuestros ancestros. Argumento que se suele reforzar con la posible presencia de los antibióticos u hormonas que la industria utiliza con el ganado (algo que realmente puede ser un problema) y con la supuesta degradación nutricional que ocurre durante la pasteurización. En concreto, este proceso en el que el producto se calienta a temperaturas elevadas durante muy poco tiempo con objeto de eliminar microorganismos, es uno de los más criticados, achacándosele una buena cantidad de inconvenientes que, según algunos, superan a su más que interesante eficacia esterilizadora.

Como ya imaginaran, para un servidor el argumento de "somos el único animal que sigue tomando leche de adulto" no es suficiente. Somos el único animal que hace muchas cosas, sin que tengan que ser malas o negativas por ello. Aunque algunos de los defensores de estas teorías anti-lácteos proponen diferentes mecanismos y estudios para justificarlas, la forma más directa que tenemos de comprobar si realmente todas estos miedos tienen algún sentido es mediante los estudios epidemiológicos. Si los productos lácteos causan cáncer de mama, encontraremos una mayor prevalencia de esta enfermedad entre las mujeres que lo consuman en mayor cantidad. O si su ingesta afecta a las células de nuestro páncreas, también será evidente el aumento de la incidencia de la diabetes.

Por fortuna, recientemente se han publicado exhaustivas revisiones y meta-análisis sobre el tema, así que no tendremos que ir analizando estudio por estudio, porque muchos expertos ya lo han hecho con anterioridad:

11 ene 2013

Más estudios prueban que los lácteos no engordan

Hace unos meses publiqué un artículo comentando una reciente revisión sistemática de estudios observacionales realizada sobre los lácteos enteros (sin desnatar). Aunque, como suelo recordar, el encontrar correlación en este tipo de estudios no necesariamente supone causalidad, en la revisión comentada los resultados eran tan unánimes que dejaban poco resquicio a la duda. No se encontraban indicios de asociación entre la ingesta de lácteos enteros y el sobrepeso.

Sin embargo, es cierto que el análisis se queda algo cojo si no se complementa con una revisión del tipo de estudios que son más fiables a la hora de buscar pruebas de causa-efecto, los estudios de intervención. Pues bien, en 2012 se publicó en Internation Journal of Obesity el trabajo "Effect of dairy consumption on weight and body composition in adults: a systematic review and meta-analysis of randomized controlled clinical trials" , analizando precisamente más de una docena de este tipo de estudios (sin diferenciar el tipo de lácteo, entero o desnatado) divididos en dos grupos, en función del tipo de intervención: Por un lado los que no incluían restricción calórica y por otro los que sí lo hacían.

Y, como suelen decir que una imagen vale más que mil palabras, vamos a ver los resultados en forma de gráficos, empezando por la variación del peso en relación con la ingesta de lácteos:

24 oct 2012

La leche entera y los lácteos con grasas no se relacionan con más obesidad, diabetes ni enfermedades cardiovasculares

Desde que aparecieron los lácteos bajos en grasas o desnatados hace unas décadas, parece que se nos "condenó" a todos a su consumo. La generosa cantidad de grasas de contienen las versiones normales o enteras, especialmente las saturadas, son uno de los demonios alimentarios que cualquier médico elimina de una dieta considerada prudente o dirigida a prevenir o reducir la obesidad. Nunca ha sido necesario demasiado debate, si los lácteos altos en grasas pueden ser sustituidos por sus homólogos casi sin grasas ¿por qué no hacerlo?

Lo cierto es que muchos han seguido estas directrices durante años, ya que tampoco les supona demasiado esfuerzo. Como la oferta de desnatados es enorme, la disponibilidad de productos es más que suficiente y ha bastado con sacrificar poco más que el delicioso sabor de la leche entera, que sin duda se ve afectado negativamente. Pero de nuevo una reciente revisión parece que nos empuja a pensar que la teoría es una cosa y la práctica otra.