Hace un tiempo hice una revisión de la evidencia existente sobre los edulcorantes no calóricos, hablando de su seguridad y su utilidad para la pérdida de peso. En la última parte de la misma, les conté que las pruebas parecen mostrar que son útiles en cantidades moderadas para aquellas personas que les apetece tomar dulce de vez en cuando y prefieren evitar el azúcar. Sin embargo, también quedó patente que todavía quedan por conocer con detalle sus efectos a largo plazo, ya que los estudios observacionales con largos periodos de tiempo suelen asociar su consumo con una mayor obesidad. Aunque es algo que podría explicarse fácilmente con la causalidad inversa, claro.Para seguir recopilando datos sobre el tema de los edulcorantes y así poder sacar conclusiones más fundamentadas, les traigo alguna investigación bastante relevante que se ha publicado recientemente.


