Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

1 jul. 2013

El estudio de Harvard que "demostró" la relación entre el aspartamo y el cáncer

Voy a contarles un curioso sucedido de hace unos meses y que probablemente no conozcan, protagonizado por una investigación relacionada con Harvard que demostró que el aspartamo y las bebidas light podrían estar asociadas a algunos tipos de cáncer.

A finales del año pasado se publicó "Consumption of artificial sweetener– and sugar-containing soda and risk of lymphoma and leukemia in men and women" (2012), un estudio observacional sobre decenas de miles de personas durante más de 20 años que analizó la relación entre el consumo de refrescos edulcorados, el aspartamo y el riesgo de desarrollo de linfomas y leucemia. Y concluyó encontrando una asociación significativa entre ambos factores: Un aumento del riesgo relativo del 42% para hombres (pero no mujeres) que consumían más de un refresco diario.



Como ya he comentado en muchas ocasiones, las asociaciones que se encuentran en los estudios observacionales hay que tratarlas con mucha precaución, porque en este tipo de investigaciones la correlación no implica necesariamente causalidad. Además, como ya expliqué en este post anterior, el aspartamo es un edulcorante muy simple, que se descompone en tres componentes que están también presentes en muchos otros alimentos "naturales" y que se ha estudiado en profundidad y con centenares de estudios. Sin que de momento se hayan encontrado evidencias de algún efecto negativo sobre la salud.

Pero el estudio citado no era un estudio cualquiera y los investigadores no eran unos investigadores de baratillo, ni mucho menos. Ni tampoco la revista en la que se publicó, American Journal of Clinical Nutrition. Los autores fueron expertos del Brigham and Women’s Hospital, una especie de filial de Harvard Medical School, que colaboraron con otros especialistas de la propia Harvard School of Public Health para este caso. Entre los que se hallaba el insigne Walter Willett, que también firma el estudio, probablemente el epidemiólogo sobre nutrición con más prestigio y conocido de la reputada universidad.

Evidentemente, la noticia tuvo su repercusión, no hace falta ser un visionario para prever una mezcla explosiva: Científicos de prestigio, edulcorante artificial, empresas de refrescos, cáncer... sin duda son los ingredientes perfectos para un bombazo informativo. Y especialmente útil para los que utilizan el marketing del miedo, que se lanzaron como buitres y lo tomaron como evidencia irrebatible de sus estrategias, como se puede ver en este artículo del conocido y populista médico alternativo Mercola.

El revuelo posterior fue también bastante lamentable. Por un lado,  Willett afirmando a algunos medios que "el resultado es suficientemente sólido como para justificar más investigación sobre el cáncer y el aspartamo". Por otra, la investigadora principal del estudio Eva S. Schernhammer, diciendo que el estudio no demuestra para nada que el aspartamo sea peligroso. Y por su parte, los directores científicos del centro, mandando un mensaje urgente a muchos medios, media hora antes de la publicación, justificando que no habían tenido oportunidad de revisar el trabajo anteriormente, pero que tras hacerlo, pensaban que la evidencia era débil y que la difusión que se había dado al trabajo por parte de su personal de comunicación había sido prematura.

También otros expertos consideraron que los resultados no tenían el suficiente peso como para tenerlos demasiado en cuenta, algo coherente con el hecho de que otras prestigiosas revistas habían descartado su publicación, precisamente por considerar que las conclusiones eran poco sólidas.

En definitiva, un estudio observacional nada concluyente, un resultado inesperado y un pequeño lío de comunicación y de opiniones. La receta perfecta para crear más confusión entre la gente de la calle y desorientar a todo el mundo con mensajes contradictorios.

Supongo que ahora entenderán por qué he utilizado el término "sucedido" al principio del post...

Les dejo también un par de artículos con opiniones y detalles al respecto:
Data Linking Aspartame To Cancer Risk Are Too Weak To Defend, Hospital Says
Harvard hospital retracts statement about data on aspartame and cancer

Actualización:

Me informa Andrés que poco después de escribir este artículo, se publicó "Artificially and Sugar-Sweetened Carbonated Beverage Consumption Is Not Associated with Risk of Lymphoid Neoplasms in Older Men and Women" (2014). Como dice el propio título del estudio, no se encontró asociación entre el consumo de refrescos edulcorados y el riesgo de neoplasias linfoides.

4 comentarios:

  1. Disiento: la hipótesis de toxicidad con exposición crónica a dosis bajas del aspartamo no ha sido falsada.

    Un saludo.

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    1. Serdna, es quien hace la afirmación quien debe probarla. No quien la niega.

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    2. Son el grupo de la EFSA los que deberían de forma convincente demostrar la inocuidad del aspartamo, tal y como refiero en la entrada de mi blog (lo siento, pero es bastante larga). No abordar los argumentos de los críticos dista mucho de ser "demostración" de nada, y más cuando la propia argumentación de la EFSA hace aguas (no, el metanol no es una sustancia necesaria para ningún proceso fisiológico de los mamíferos). A quien sí le parezca suficiente, pues que siga disfrutando de las ventajas del consumo del aspartamo tales como... sí, esa... ¿cómo era?... voy a buscarlas y ahora vuelvo.

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    3. Pregúntaselo a los millones de personas que pueden endulzar alimentos sin utilizar azúcar y a un precio más que razonable.

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