Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

21 ene. 2020

Horarios, alimentación y cronotipos, un interesante estudio español

Los ritmos circadianos cada vez están más presentes en la investigación sobre la salud, y la nutrición no es excepción. A este campo se le suele llamar "crononutrición, está generando bastantes expectativas y dando lugar a investigaciones bastante interesantes. Gracias a un seguidor he conocido una de ellas, con un enfoque especialmente sugerente, diseño aparentemente riguroso y además liderada por investigadores españoles. La suma de todo ello creo que la hace merecedora de un extra de atención, así que he decidido resumirla brevemente en este blog.

Se trata del estudio "Effect of a chronotype-adjusted diet on weight loss effectiveness: A randomized clinical trial" (2019), un ensayo de intervención de 3 meses de duración con más de 200 participantes, aleatorizado y doble ciego, publicado en la revista Clinical Nutrition.

Dado que los autores centran la intervención en el cronotipo de cada participante, es decir, en sus preferencias de actividad y nivel de energía o cansancio durante diferentes periodos del día, lo primero que hicieron fue determinarlo. Para ello utilizaron el cuestionario "A self-assessment questionnaire to determine morningness-eveningness in human circadian rhythms" (1976), que les facilitó la información para clasificar a las personas en dos tipos: diurnas (más activas por la mañana) o nocturnas (más activas por la tarde-noche).

Para la intervención se utilizo una dieta hipocalórica (estilo mediterránea) que aportase aproximadamente unas 1000 kcal por debajo de las necesidades energéticas particulares, con tres distribuciones diferentes: una habitual y uniforme, otra con una aportación de energía preferentemente diurna y una tercera con una aportación de energía preferentemente de tarde-nocturna, como se muestra en el siguiente gráfico:

Las personas del grupo de control siguieron la dieta con una distribución de energía habitual y las del grupo de intervención ("chrono") una de las otras dos dietas, con una distribución de energía diurna o nocturna, seleccionada de forma personalizada para que fuera coherente con su cronotipo diurno o nocturno.

Pues bien, estos fueron los resultados relacionados con las medidas antropométricas (peso corporal, IMC, grasa corporal y contorno de cintura) para cada grupo:





Como se puede observar, todos los resultados fueron de mayor magnitud (y en general mejores) en el grupo en el que la dieta se ajustó al cronotipo de cada persona. En el siguiente gráfico también se aprecia esta circunstancia:



Respecto a otros indicadores relacionados con la salud, los resultados fueron menos concluyentes. Mientras que las personas que siguieron la dieta ajustada a su cronotipo lograron mejorar más sus resultados respecto la glucosa y el índice de aterogenicidad, las del grupo de control mejoraron de forma más significativa las concentraciones de triglicéridos y HDL:



Y estas fueron las conclusiones de los autores:

"(...) nuestros resultados confirmaron que, respecto a los parámetros antropométricos, una dieta ajustada al cronotipo fue más efectiva que una dieta hipocalórica convencional para el tratamiento del sobrepeso u obesidad, ya que el porcentaje de pérdida de peso total y la disminución del IMC fue significativamente mayor. Desafortunadamente, la disminución de la masa magra también fue mayor en el grupo chrono, (..)

Ambos tratamientos lograron una pérdida de peso regular semanal, aunque el grupo Chrono mostró una mayor eficacia especialmente durante las primeras seis semanas. Teniendo en cuenta que ambos tratamientos fueron isocalóricos, este resultado puede indicar que al comienzo del tratamiento una dieta ajustada al cronotipo induce un mayor gasto de energía, probablemente porque la ingesta calórica está sincronizada con el metabolismo circadiano regulado por el cronotipo de los pacientes.
A partir de la sexta semana el efecto fue similar en ambos grupos, lo que podría indicar que la pérdida de peso producida en el grupo de control en estas primeras semanas reajusta o alinea el metabolismo al ritmo circadiano del paciente, algo que podría esperarse, ya que las principales señales capaces de regular el metabolismo, además de la luz, son las alimentarias.

Aparentemente, los sujetos con un cronotipo nocturno tienen un patrón de alimentación peor que los sujetos diurnos (...). Sin embargo, nuestros datos indicaron que la reducción de peso fue similar en ambos tipos de sujetos, siendo siempre mayor que en el grupo control. Teniendo en cuenta que en ambos grupos los tratamientos dietéticos se basaron en alimentos saludables, con un alto consumo de frutas y verduras, es lógico suponer que los sujetos nocturnos mejoraron su patrón de alimentación de la misma manera que los diurnos.

La efectividad de una dieta ajustada por cronotipo en otros indicadores no fue tan evidente como con los parámetros antropométricos. En este sentido, ambos grupos mostraron una clara mejoría de la glucosa en ayunas, triglicéridos y HDL, probablemente debido a la composición de la dieta, una dieta mediterránea. (...). "

Lo dicho, un estudio interesante por su diseño y sus resultados, que sugieren que hay que investigar más respecto a la idea de que es negativo comer demasiado por la noche, al menos entre las personas con un cronotipo nocturno.

Aunque conviene recordar que un solo ensayo no es suficiente para llegar a conclusiones definitivas y que habrá que seguir de cerca otras investigaciones similares o relacionadas, que podrían hacer hincapié en algunos aspectos concretos: aumento de las diferencias en la distribución de la energía a lo largo del día (en este ensayo son bastante similares), posible efecto de asignar el cronotipo opuesto (por ejemplo, en un estudio cruzado), resultados sin restricción calórica y excluyendo todos los alimentos procesados, etc.

De cualquier forma, me alegra mucho ver a investigadores españoles involucrados en trabajos de este tipo.
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