Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

18 ago. 2014

Indicadores sobre colesterol, un ejemplo real

Para contrarrestar el habitual enfoque teórico de este blog, hoy les traigo un caso práctico (totalmente real) sobre indicadores de lípidos en sangre.

El otro día un amigo compartió conmigo los resultados de sus recientes análisis, que representados gráficamente eran los siguientes:


Como ya podrán imaginar tras analizar los datos, mi amigo tiene tendencia a tener los valores de colesterol total (CT) y colesterol malo (LDL)  elevados, así que estaba preocupado por el aumento en ambos indicadores en los resultados del año 2014 respecto al año anterior. El CT (263) superaba por bastante el valor máximo de 200 mg/dl normalmente aconsejado y el LDL (173) también se encontraba por encima del máximo de 130 mg/dl habitual. Así que me pidió mi opinión.



Y yo le recordé dos cosas: por un lado que sus valores de HDL (colesterol bueno) y triglicéridos (TG) eran muy buenos, estando muy por debajo de los máximos. Y por otro, que conviene calcular también la evolución de indicadores compuestos, que combinan varios datos. No se trata de hacerse trampas al solitario, sino de tener en cuenta toda la información importante en la evaluación del riesgo, incluidos HDL y TG, como expliqué en este post anterior.

Me consta que rápidamente calculó el resultado de los tres indicadores de ese tipo más habituales (y que se citan en "Lo que dice la ciencia para adelgazar":
  1. Colesterol total/HDL (valor recomendado menor que 5, ideal menor a 3,5)
  2. Triglicéridos/HDL  (valor recomendado menor que 3)
  3. LDL/HDL (valor recomendado menor que 3)
Al representarlos gráficamente, obtuvo el siguiente gráfico:


Como pueden observar, el panorama había cambiado radicalmente. Desde 2011 la tendencia de los tres indicadores era a la baja y a partir de 2013 los tres estaban por debajo de los valores máximos recomendados.

Animé a mi amigo a reflexionar sobre estos datos, mejor en compañía de su médico, pero como un servidor no es profesional sanitario, no le dí ningún consejo específico. ¿Y ustedes, a la vista de todos estos datos, qué le habrían dicho?

Por cierto, a los que el análisis del gráfico les haya sugerido unas cuantas preguntas más, quizás otro día les explique qué cambios de hábitos hizo en su vida mi amigo entre 2011 y 2012, que probablemente explican las tendencias observadas. Hasta entonces, pueden intentar deducirlo y compartirlo en los comentarios.

Por otro lado, si este caso personal ha despertado su curiosidad y les apetece profundizar sobre el tema y conocer las últimas investigaciones y descubrimientos sobre el colesterol, les recomiendo leer la serie de artículos disponible en este enlace.

2 comentarios:

  1. Con tres pasos basta:

    1. Cambio de hábitos alimenticios abandonando la comida procesada en pos de comida real.
    2. Eliminación de carbohidratos de absorción rápida (cereales y azúcares) a cambio de mayor consumo de grasa.
    3. Aumento de actividad física.

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  2. Hola, supongo que tu amigo habrá eliminado de la dieta los carbohidratos refinados, habrá aumentado la ingesta de frutas y verduras, quizá haya empezado a practicar ejercicio, y lo más importante, seguro que leyó tus libros. Siempre me pregunto por qué las “autoridades sanitarias” no hablan tan claro como tú lo haces, qué distinto sería todo.

    La información que nos ofreces tanto aquí como en tus libros es un lujo, no hay palabras.

    Muchas gracias

    Puntu

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