Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

6 feb. 2014

¿Pasar hambre alarga la vida? Restricción calórica y longevidad


Uno de los siete pecados capitales es la gula. Y, por contrapartida, la moderación e incluso la frugalidad son consideradas virtudes poco practicadas en una sociedad excesiva en casi todo como la actual. Yo diría que incluso son sospechosamente promocionadas desde algunos ámbitos del poder, por intereses y convicciones que van mucho más allá que lo meramente sanitario. Una de las ideas más arraigadas y relacionada con esta mentalidad es que la restricción calórica alarga la vida. Es muy habitual asociar la longevidad a una alimentación muy contenida (sin llegar a la desnutrición, claro).

¿Tienen algún tipo de fundamento esta presunción? ¿Comer poco, además de loable según la escala moral de algunos, podría ser beneficioso para la salud y aumentar la longevidad? Hagamos un repaso de lo que dice la ciencia al respecto, en un post que participa en la VI Edición del Carnaval de Nutrición, organizada por el Blog de Nutrición a las 6.

Los testimonios puntuales y estudios observacionales

La histórica convicción de que la restricción calórica aporta ventajas para la salud se apoya sobre todo en dos justificaciones. La primera de ellas se crea en torno a los testimonios puntuales de personas extraordinariamente  longevas o como consecuencia de los casos de algunos pueblos con una esperanza de vida muy superior a la media y con la moderación en la alimentación como una práctica común. Probablemente el caso más conocido es del de la isla japonesa de Okinawa (popularizado por una dieta de moda con ese mismo nombre), que durante muchos años despertó la curiosidad de los científicos, ya que siendo un pueblo pobre y sin demasiados recursos presentaba la esperanza de vida más elevada de Japón. Además, la incidencia de enfermedades como el cáncer era también inusualmente baja.

Así que los expertos se lanzaron a investigar el caso, publicando estudios como "Caloric restriction, the traditional Okinawan diet, and healthy aging: the diet of the world's longest-lived people and its potential impact on morbidity and life span" (2007) y analizando estadísticamente las diferentes variables que podrían influir en dicha excepcionalidad. Como era esperable, encontraron una clara correlación entre aquella longevidad y la restricción calórica. Y los simpatizantes de esta práctica encontraron el testimonio que necesitaban.

Pero no olvidemos que este tipo de estudios son observacionales y que normalmente hacer deducciones de causalidad basadas en pruebas anecdóticas y aisladas es poco riguroso, ya que la influencia puede estar repartida entre gran cantidad de variables: hábitos de vida (ejercicio, no fumar...), tipo de dieta, entorno (seguro, sin contaminación), factores genéticos.... Además, Okinawa realmente era una excepción, una rareza. Lo normal es encontrar lo contrario, pueblos en los que la escasez obliga a comer poco y cuya esperanza de vida es inferior a la habitual.

Según las investigaciones han ido avanzando, el milagro de Okinawa se ha ido desinflando. La investigación más completa sobre este pueblo es el Okinawa Centenarian Study, en el que se estudió a casi un millar de habitantes centenarios de esta isla buscando las claves de su longevidad. Y, como describen en su web,  los factores identificados fueron unos cuantos, siendo los genéticos los más claramente reconocidos. Buena parte de la investigación, sobre todo la referida a la alimentación y otros hábitos de vida, todavía no ha dado resultados concluyentes. Además, al ir occidentalizándose, Okinawa fue perdiendo su ventaja en longevidad respecto al resto de pueblos japoneses. Como se detalló en el artículo de 2008 "Declining longevity advantage and low birthweight in Okinawa", ya en el año 2000 perdió su liderazgo en este tema y posteriormente se ha convertido en un lugar que no destaca en ese sentido.

Dejando a un lado el caso de Okinawa, otros trabajos de esta naturaleza tampoco han aportado demasiado luz sobre el tema. Por ejemplo, tal y como se explicaba en la revisión "Genetic Studies Reveal the Role of the Endocrine and Metabolic Systems in Aging" (2010), en el gran estudio realizado por el Albert Einstein College of Medicine sobre el tema, las personas centenarias que participaron presentaron perfiles muy diversos y contradictorios: Bastante obesidad, fumadores, poco ejercicio, no eran vegetarianos... Vamos, que no se pudieron identificar con un mínimo de seguridad comportamientos o hábitos de vida concretos que pudieran ayudar a lograr una longevidad excepcional y muy por encima de lo normal.

Experimentos con animales

El segundo argumento entre los defensores de la restricción calórica son los estudios que se llevan haciendo sobre seres vivos desde hace décadas y que han obtenido resultados bastante convincentes. El primer ensayo sobre este tema, "The effect of retarded growth upon the length of life span and upon the ultimate body size", se realizó en 1935 con ratas y desde entonces, otros ensayos realizados con organismos de todo tipo, desde los evolutivamente más alejados de nosotros hasta los más cercanos, muestran que con una restricción calorica moderada (insisto, sin llegar a la desnutrición) suele aumentar la esperanza de vida.  Por ejemplo, en el trabajo "Female fitness in Drosophila melanogaster: an interaction between the effect of nutrition and of encounter rate with males" (1996) las moscas con un nivel calórico intermedio fueron las que más tiempo vivieron, situación similar a la de los gusanos estudiados en "Different dietary restriction regimens extend lifespan by both independent and overlapping genetic pathways in C. elegans" (2009).

Si lo pensamos detenidamente y dejamos a un lado los prejuicios y presunciones relacionados con la virtud de la escasez mencionados al principio  del post, la primera pregunta que probablemente se nos ocurra estará relacionada con las razones de este fenómeno. ¿Por qué a estos animales el comer lo que les pide el cuerpo les acorta la esperanza de vida comparando con pasar un poco de hambre? ¿Por qué la naturaleza parece premiar el no comer hasta sentirse saciado?

Las posibles razones no son en absoluto obvias y las hipótesis son varias. Algunos opinan que dado que el proceso de metabolizar alimentos genera radicales libres, asociados al envejecimiento, el comer poco podría reducir la concentración de estos y retrasar este proceso. Otros, como se explica en la revisión "Stress responses, vitagenes and hormesis as critical determinants in aging and longevity: Mitochondria as a “chi” recurren a conceptos menos conocidos y estudiados como la hormesis. Lo cierto es que todavía  no se conoce la respuesta definitiva. Si quieren profundizar en el tema, les sugiero leer la revisión "Caloric restriction-induced life extension of rats and mice: a critique of proposed mechanisms" (2009), en la que se analizan los estudios con ratas que se realizan desde hace décadas sobre el tema y en el que se reconoce la gran cantidad de incógnitas todavía pendientes. Para que se hagan una idea, esta es una lista con posibles mecanismos que se han ido planteando a lo largo de la historia:


Y este es una propuesta de modelo para explicar todas las posibles y complejas interacciones:


De cualquier forma y avanzando un poco más en la complejidad de los ensayos clínicos con otros seres vivos, sin duda los más interesantes y útiles para sacar conclusiones extrapolables a los seres humanos son los realizados con monos, ya que los macacos que suelen utilizarse comparten un 93% de código genético con nosotros. Así que vamos a conocerlos con detalle, ya que son pocos y nos han dado resultados muy sugerentes.

Dado que la esperanza de vida media de este tipo de primates suele rondar los treinta años, un ensayo sobre su longevidad está abocado a tener gran duración. Afortunadamente, los primeros estudios dieron comienzo a finales de los años 80, por lo que recientemente hemos empezado a tener resultados con información muy valiosa.

Los dos principales investigaciones sobre la longevidad y la restricción calórica de macacos se han liderado desde la Universidad de Wisconsin y el National Institute of Aging (NIA). El primero de ellos, como se cuenta en "Dietary restriction in aging nonhuman primates"(2007), empezó en 1987 en el NIA y utilizó 120 ejemplares. El segundo, el de la Universidad de Wisconsin, dio comienzo en 1989 e incluyó a 70 ejemplares, cuyos primeros resultados se publicaron en el trabajo "Dietary restriction and aging in rhesus monkeys: the University of Wisconsin study" (2000).  En ambos casos se dividió aleatoriamente el grupo de monos en dos grupos de igual tamaño, sometiendo uno de ellos a una restricción calórica de aproximadamente el 30%, mientras que el otro se utilizó de control, dejando alimentarse a sus componentes "ad-libitum" (a voluntad).

20 años después de su inicio, en 2008 y 2009 se publicaron los trabajos "Caloric restriction delays disease onset and mortality in rhesus monkeys" y "Attenuation of Sarcopenia by Dietary Restriction in Rhesus Monkeys", ambos de la investigación de Winsconsin. El primero vio la luz en la prestigiosa y popular revista Science, por lo que el impacto mediático fue notable. Los investigadores informaron que mientras en el grupo que comía libremente contaba con el 50% de supervivientes, en el grupo con restricción calórica la supervivencia era mucho mayor, con un 80% de ejemplares todavía con vida. Además, este grupo presentó mejores indicadores cardiovasculares y carencia de sarcopenia (pérdida de masa muscular). Y como una imagen vale más que mil palabras, los autores incluyeron la foto de dos ejemplares que se hizo enormemente famosa, comparando un mono de cada grupo (sin restricción, a la izquierda; con restricción, a la derecha):



La imagen de ambos monos dio la vuelta al mundo y los defensores del ayuno y la restricción calórica se lanzaron a reproducirla una y otra vez. ¡Viendo el buen estado del ejemplar de la derecha, estaba claro que comer poco alargaba la vida y la salud! ¡El ensayo lo había demostrado!

Pero no vayamos tan rápido... ¿Y qué ocurrió en el otro estudio, el del NIA? Su equipo investigador se hizo de rogar un poco y tuvimos que esperar hasta el año 2012 para ver publicados sus resultados. Tampoco tuvieron mal soporte mediático, ya que en este caso fue la prestigiosa revista Nature la que publicó el artículo "Impact of caloric restriction on health and survival in rhesus monkeys: the NIA study". Pero, como podrán comprobar, la espera había merecido la pena.

En este caso también en el grupo con restricción calórica el peso corporal medio era menor y en general los niveles de los indicadores más habituales tales como la glucosa, triglicéridos y colesterol eran un poco mejores. Pero las diferencias tampoco fueron demasiado elevadas, eran bastante irregulares al comparar los resultados de machos y hembras y, sobre todo, bastante menos significativas que en el estudio de Wisconsin. Solamente se observaron desigualdades importantes a favor del grupo con restricción calórica en la incidencia del cáncer.

Sin embargo, el resultado más sorprendente fue el de la longevidad de los animales. Pueden interpretarlo ustedes mismos viendo el gráfico de supervivencia que los autores incluyeron en la publicación (las líneas rojas representan el grupo con restricción y las azules el grupo sin restricción; y las continuas son machos y las discontinuas las hembras):



Como pueden observar no hubo diferencias significativas de supervivencia entre ambos grupos. Es decir, en este caso, tras 25 años de experimentación, la restricción calórica no sirvió para aumentar la longevidad de los animales, al contrario de lo que había ocurrido en el estudio de Wisconsin

Cabe mencionar que aproximadamente por las mismas fechas empezó un tercer estudio con monos, realizado por la Universidad de Maryland, pero en este caso la configuración de los grupos fue muy diferente, con 109 monos a los que se les permitía comer libremente contra solamente 8 ejemplares sometidos a un 30% de reducción calórica. Por ello no es tan significativo como los dos anteriores, pero puede leer el primer balance del mismo en 2003 en el paper "Mortality and morbidity in laboratory-maintained Rhesus monkeys and effects of long-term dietary restriction". También encontraron una mayor longevidad en los monos sometidos a restricción, pero al ser en este caso un número de animales tan pequeño comparado con el no restringido, los resultados estadísticamente fueron bastante menos relevantes.

Lo que no se tuvo en cuenta

Como podrá imaginar, el debate que generó el estudio del NIA fue apasionante y encendido. Su protocolo y el de Wisconsin eran semejantes (quizás la restricción calórica fue algo menor en el del NIA, más cercana al 20%), las muestras no fueron muy diferentes (más cantidad de ejemplares, lo cual le daba aún más rigor), los animales parecidos... ¿Cómo dos estudios tan similares obtuvieron resultados tan diferentes? Este es el resumen de las características de ambos:



Les invito a repasar la tabla e incluso a leer los documentos completos originales (disponibles completos en los enlaces incluidos anteriormente) e intentar sacar sus propias conclusiones. Si lo han hecho, supongo que les habrá pasado como a mí y rápidamente les habrá llamado algo la atención de forma especial: Las diferencias en la dieta.

En el estudio de Wisconsin los animales comían alimento procesado, un pienso específico en forma de "pellets", con una proporción de 65, 15 y 10% de carbohidratos refinados, proteínas y grasas, respectivamente y con una cantidad de azúcar elevada (28,5%). Por contra, los del estudio del NIA se nutrieron mediante una variedad de alimentos naturales completos (vegetales sobre todo), con una proporción de 57,17, 5 y 6%. de carbohidratos, proteínas, grasas y fibra.  El porcentaje de azúcar en ese caso fue solamente del 4%.

Sí, lo ha entendido bien. Comida procesada y con mucho azúcar versus comida natural con poco azúcar. A mí me parece que sobran las elucubraciones, no cree?

La restricción calórica en humanos

Los ensayos a corto-medio plazo con restricción calórica son muy habituales, ya que las dietas de pérdida de peso tradicionales suelen seguir esta estrategia. Sin embargo, el mayor problema de este tipo de intervenciones es que a largo plazo no son sostenibles y terminan abandonándose. En muy ilustrativo el estudio de 2006 sobre personas no obesas y de un año de duración "One year of caloric restriction in humans: feasibility and effects on body composition and abdominal adipose tissue", ya que aunque la restricción calórica programada era del 20%, los participantes solo fueron capaces de alcanzar una reducción del 10% a la finalización del ensayo (un año).

Algo parecido ocurrió en el estudio sobre restricción calórica y longevidad con personas no obesas "A 2-Year Randomized Controlled Trial of Human Caloric Restriction: Feasibility and Effects on Predictors of Health Span and Longevity" (2015). Aunque estaba prevista una restricción calórica del 25% durante dos años, los más de 200 participantes solo consiguieron mantenerla algo por encima del  10%. Y tras los dos años planificados, los cambios en las dos variables metabólicas principales del estudio (temperatura corporal y tasa metabólica en reposo) fueron bastante menores de lo esperado (aunque se observaron importantes pérdidas de peso y mejoras en otros indicadores de salud secundarios).

De cualquier forma, es cierto que una reducción calórica moderada suele mejorar diversos indicadores relacionados con la salud como el peso corporal, el colesterol total y LDL así como algunos indicadores de inflamación, al menos si la dieta previa es del tipo occidental, con gran cantidad de carbohidratos refinados y alimentos altamente procesados. Sin embargo, visto lo visto en el caso de los macacos, parece que la única forma de comprobar de forma fiable si podría alargar la vida de los seres humanos sería mediante un ensayo de intervención a muy largo plazo y siguiendo una dieta saludable por parte de ambos grupos, el de control y el de restricción. Que yo sepa, ese ensayo no se ha hecho nunca y es muy difícil que se haga, por su evidente complejidad y los problemas éticos que generaría.

Conclusiones

Por el momento, afirmar que el comer poco alarga la vida de los seres humanos es cuando menos poco preciso y riguroso. Si nos guiamos por lo que nos dicen los experimentos de Wisconsin y del NIA, parece igualmente efectivo para maximizar la longevidad pasar hambre comiendo alimentos de baja calidad que comer la cantidad que se desee de alimentos saludables.

Si desean profundizar más en el tema, les recomiendo hacerse con las siguientes recientes revisiones:
- Will calorie restriction work in humans? (2013)
Fasting or caloric restriction for ealthy aging (2013)
- Can we live longer by eating less? A review of caloric restriction and longevity (2012)

Y para finalizar, la valoración de si la frugalidad es una virtud o no, la dejaremos para aquellos que se sientan autorizados para hacer juicios éticos. Yo no me veo...

28 comentarios:

  1. Muy buena entrada y repaso a la literatura, como de costumbre =).

    La verdad es que es un tema espinoso, ya que el envejecimiento es por definición la expresión de todos los factores que nos afectan acumulados a lo largo de la vida, y aislar uno sólo de esos factores y otorgarle tanto peso siempre trae debate. Creo que es un tema muy interesante y que sin duda seguirá generando buenas hipótesis a estudiar.

    Dicho esto, desde luego llama la atención la comparativa entre las tablas y, sí, el tipo de dieta. Todo apunta hacia lo mismo, al parecer: exceso de azúcar refinado = el maligno.

    ¡Un saludo!

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  2. La alimentación, los posibles hábitos de higiene y productos que usaran para limpiar la jaula, si disponían de iluminación natural o no, de cuántas horas de oscuridad disponían para poder dormir, si les sacaban a pasear para que se ejercitaran o no... Aunque el principio KISS nos dice que lo más probable sea que al comer menos comida basura, envejecieran menos... no sería algo tan malo de investigar.

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    1. Se utilizan dos grupos justamente para descartar estos factores. Tanto los que comían lo que querían como los restrictivos tenían los mismos hábitos de higiene, usaban los mismos productos para limpiar las jaulas, tenían la misma iluminación, disponían de la la misma oscuridad para poder dormir, se los sacaba a pasear o no. Por lo tanto la influencia de estos factores que nombras influye en ambos grupos por igual.


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  3. esta claro, la opinion contraria, que comer demasiado y calorias de más, acorta la vida...no solo por el sobrepeso sino por un sin fin de contraindicaciones y enfermedades que te pueden sobrevenir..he estado un año y sigo con el, con habitos cambiados, he pasado de comer de todo a una dieta latovegetariana y hacienod un par de dias de ayuno en cada estación, que me sienta muy bien, he mejorado en analítica en todos los valores, he perdido 27 kilos y muchos dolores que tenia por artrosis y demás me han mejorado..creo esta todo dicho....

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    1. Hay que tener en cuenta (si lo que se busca es la verdad) que los casos particulares, y con mayor incidencia los propios, NO son prueba de absolutamente nada.

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  4. Gabriel: Muy buena entrada , la he leído con mucho interés .Impactantes desde luego las fotos de los Macacos de cada grupo ( espero que no los buscarán adrede ) , me fio no obstante mas de las gráficas que de las fotos.
    demostenes tiene mucha razón , habría tantas variables que controlar que a priori pueden estar relacionadas con la salud y por ende con la longevidad. A mi personalmente el consumo de azúcar elevado durante tanto tiempo , ya me da mucho que pensar.
    Salu2

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  5. ¿Y si lo anómalo es tener una larga vida?
    En el resto de especies lo normal es un ciclo de vida que acaba cuando procreas y tu proginie se vale por si misma. El cerebro nos recompensa comiendo mucho dándonos sensación de placer. Así cuando somos jóvenes lo aprovechamos y cuando alcanzamos cierta edad sólo nos perjudica haciendo más rápida nuestra desaparición. No sé, quizás es una barbaridad lo que digo pero tiene cierto sentido.

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    1. Jesus, simplemente me parece una reflexión genial, gracias.

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  6. A partir de periodos de ayuno el organismo en lugar de producir nuevas células activa el proceso de reparación de células. La técnica que alterna un día de dieta normeal, con un día con una única ingesta parace ser la mejor opción para prolongar la vida.

    Este proceso se detalla ámpliamente en el siguiente documental:

    http://www.dailymotion.com/video/xvdbtt_eat-fast-live-longer-hd_shortfilms

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    1. De estudios científicos publicados en revistas científicas que avalen el "documental" sobre lo que decís nada?

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  7. Si pasar hambre alarga la vida yo quiero que los del PP vivan muchos años. No, muchos no, muchísimos.

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  8. Excelente artículo, es algo tan impredecible, pues lo cierto es que son muchos los factores que influyen, por ejemplo la persona que tiene el récord de ser la persona más anciana oficialmente Jeanne Calment, se fumaba dos cigarrillos diarios y no era vegetariana. http://es.wikipedia.org/wiki/Jeanne_Calment
    Ciertamente son muchos los factores que pueden verse involucrados en la longevidad, tanto genéticos como ambientales, y variaran en casos aislados o grupales, etc.
    Sin duda, pienso que no esta demás llevar un estilo de vida lo más saludable que se pueda y pues si no apoyo el fumar, ni comer en exceso, pienso que en el punto de la exageración puede estar el error.

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  9. No se puede confundir "comer poco" con "pasar hambre".

    Lo primero es comer lo necesario y no más. Esto es muy fácil de medir empíricamente y de hacer. A la larga aprendes a escuchar a tu cuerpo. No hace falta ninguna tabla de calorías, lípidos, azúcares...

    Lo segundo es no tener un mínimo para comer. Porque el que come poco no pasa hambre, pero el que pasa hambre no come ni siquiera poco.

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  10. Muy buena investigacion. sigue asi

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  11. Aquí dejo mis dos análisis respecto al tema de los monos:
    https://medium.com/p/1afc875cf429 Primera parte.
    https://medium.com/p/484d83f689c2 Segunda parte.

    Más que defender la RC en general, cosa que me costaría mucho tiempo y que tiene aún pocas bases experimentales pero muchas teóricas, simplemente discuto la calidad del artículo de los monos. Un saludo

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    1. Muuuuuchas gracias me viene genial para un trabajo y además en español!

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  12. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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    1. "Si creo que un ayuno interdiario libera recursos para que el cuerpo pueda curarse y depurarse a si mismo". <--- Y eso lo CREES en base a algún estudio científico o lo crees porque te lo dijo el viento?

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  13. Felicidades por la entrada, es interesante y bien documentada. Yo sí creo que la frugalidad y la moderación (no aplicadas necesariamente a la alimentación, sino en general) son virtudes y se puede defender racionalmente su conveniencia. Aunque, claro, que cada uno piense lo que quiera... Ahora bien, no entiendo por qué dices que son actitudes promocionadas por el poder; más bien me parece lo contrario: interesa que consumamos (también alimentos) al máximo, de manera totalmente acrítica e irracional. Se me escapa, pues, tu apreciación...

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    1. Laura, una cosa es lo que quiere actualmente el poder empresarial-industrial, que en efecto, quiere que consumamos, y otro lo que ha querido el poder político en la historia de la humanidad, que vivía en la abundancia mientras convencía a "la plebe" de que la escasez era una virtud.

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    2. Ah, ok! Ahora entiendo tu apreciación. De todos modos, la escasez no es lo mismo que la moderación (ésta última me parece, en general, recomendable, independientemente de quién la defienda). Si lo que el poder político ha defendido ha sido la escasez o la carencia para la plebe, entonces comparto tu desprecio por ello.

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  14. Hola. Este blog me parece sumamente interesante y antes de hacer mi comentario quiero recalcar que NO soy científica de ningún tipo para que no me pregunten que de qué artículo científico saqué mi información. En algún libro leí (no recuerdo el nombre) respecto al ayuno que la digestión era un proceso que consumía bastante energía y nutrientes a su vez y que, (según aquel autor) por eso durante el tiempo de ayuno el cuerpo puede utilizar esa energía y nutrientes para curarse a sí mismo. Como les comento ni recuerdo el nombre del autor pero hago el comentario por si alguno de ustedes conoce más información acerca de este tema. Espero haberme explicaro
    Saludos

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    1. No sé dónde habrás leído eso, pero no tiene ningún sentido. Con el mismo argumento, tampoco habría que practicar ejercicio, ya que consume mucha energía. Ni leer. Ni practicar sexo. Vamos, que mejor estar sin hacer nada todo el día.

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  15. Me encanta el rigor cientifico y lo imparcial de esta entrada. Espero que se mantenga siempre fiel a esos principios.

    Cualquier hipotesis que se haga sin un estudio rigoroso y a largo plazo carece de valor.

    Personalmente creo que la longevidad esta mas influenciada por factores genetico que de habitos.

    Pero eso no descarta que existan cosas que puedan influenciar eso que traemos en nuestro adn.

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  16. El autor del post solo especula. Usted ha probado un ayuno alguna vez? claro q no. Todas las religiones del mundo hablan de el como metodo de curacion y longevidad pero usted no. Por supuesto que la restriccion calorica alarga al vida, mas hoy en dia evitar los alimentos que nos dan que llevan veneno. El q come y bebe del supermercado vivirá menos años, independientemente de otros factores

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  17. hace algunos años yo tenía en una finca en Colombia un galpon con 1000 gallinas y conoci lo que se llama la muda forzada. Se trata de lo siguiente : las gallinas después de un año de producción de huevos bajan drasticamente el nivel de producción entonces ya no es rentable el negocio, se venden las gallinas y se compran nuevas pollitas. Pero si en lugar de vender las gallinas las llevamos a una restricción fuerte de comida un ayuno casi total durante dos semanas las gallinas pierden mucho peso se les caen las plumas se debilitan pero después este proceso las gallinas se rejuvenecen aumenta la producción de huevos y vuelve a ser rentable el negocio. Este proceso es bien conocido entre los avicultores pero nunca lo han relacionado los investigadores en el tema de la restricción calorica. Hace poco leí un artículo donde quieren hacer un experimento con personas para que cada cinco años ayunen durante 8 días puede ser algo parecido y con lógica. Parece que la restricción calórica activa hormonas para defender al organismo de la muerte.

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