Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

30 dic. 2015

"Adicción a la comida" entre niños y adolescentes


En varios post anteriores y, sobre todo, en El Cerebro Obeso, hablo del concepto de adicción a la comida, un enfoque que propone la existencia de paralelismos entre el abuso de sustancias como el tabaco o el alcohol y la ingesta excesiva de ciertos alimentos. Según una buena cantidad de expertos, hay indicios bastante sólidos e incluso pruebas más que relevantes para aceptar que algunos alimentos y hábitos alimentarios pueden estar detrás del desajuste del circuito de recompensa de nuestro cerebro, de forma similar a lo que ocurre con las sustancias consideradas como adictivas o con comportamientos que pueden llegar a ser compulsivos como el juego. Con sus peculiaridades y especificidades, pero con puntos en común que podrían ser un interesante y útil punto de partida para diseñar nuevas terapias y tratamientos para la lucha contra la obesidad.

Lo cierto es que el debate en la comunidad científica respecto a si la adicción a los alimentos existe o no se está alargando más de lo deseable y, en mi opinión, se están perdiendo unos preciosos años para investigar de verdad y de forma práctica una perspectiva que me parece especialmente prometedora. Viendo los estudios que se van publicando, parece que los científicos siguen estancados en intentar convencerse los unos a los otros de que la idea es aceptable o no, en lugar lanzarse a diseñar y probar nuevos ensayos y terapias.



Entre tanto, la vida pasa. Y poco a poco se van consolidando algunas metodologías y herramientas desarrolladas en torno a esta perspectiva, que ayudan a seguir pensando en su plausibilidad .

Una de ellas es el cuestionario YFAS (Yale Food Adiction Scale), del que también hablé hace un tiempo. Fue dado a conocer en 2009 y es probablemente la herramienta más utilizada en el tema de la adicción a la comida. Está formado por una serie de frases que describen los síntomas y que pretenden describir las sensaciones de descontrol y el malestar. Se propuso por un equipo de científicos de la Universidad de Yale y realmente es una adaptación de la lista de síntomas que se utilizan desde hace años en el diagnóstico del abuso de sustancias del manual de referencia de los psiquiatras, el DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders). La idea es que si han sido útiles durante tanto tiempo para evaluar la adicción al tabaco o el alcohol, también podrían serlo para evaluar las mismas situaciones respecto a "sustancias" diferentes a las drogas habituales. Como por ejemplo ciertos alimentos.

Su versión para adultos más reciente está formada por 25 ítems (18+7) y posteriormente se hizo una adaptación para niños, con el mismo número de ítems pero con un lenguaje más asequible y cercano a los más jóvenes.

Aunque en los enlaces del párrafo anterior pueden descargar completa cada una de las versiones, para que se hagan una idea rápida de cómo funciona el cuestionario YFAS,voy a mostrarles una tercera versión del mismo, más reciente, para adultos y simplificada , formada por tan solo nueve ítems y diseñada para su utilización en grandes estudios epidemiológicos.

Esta sería la lista de síntomas o ítems:
  1. Me encuentro a mí mismo consumiendo ciertos alimentos a pesar de ya no tener hambre.
  2. Me preocupo por reducir la ingesta de ciertos alimentos.
  3. Me siento débil o cansado al comer en exceso.
  4. Paso tiempo tratando con sentimientos negativos por comer en exceso ciertos alimentos, en vez de pasar tiempo en actividades importantes, tales como tiempo con la familia, amigos, trabajo o diversión.
  5. Tengo síntomas físicos de abstinencia tales como agitación cuando reduzco ciertos alimentos. (NO incluir bebidas con cafeína: café, té, cola, bebidas energéticas, etc).
  6. Sigo consumiendo los mismos tipos o cantidades de alimentos a pesar de los problemas emocionales y/o físicos relacionados con mi forma de comer.
  7. Comer la misma cantidad de alimentos no reduce las emociones negativas ni aumenta las sensaciones placenteras de la manera que solía hacerlo.
  8. Mi comportamiento con respecto a los alimentos y la alimentación me causa un malestar significativo.
  9. Experimento problemas significativos en mi capacidad de funcionar eficazmente (rutina diaria, trabajo/escuela, actividades sociales, actividades familiares, dificultades de salud) debido a los alimentos y la alimentación.
Pues bien, aunque la evaluación con el cuestionario completo es más compleja, con esta versión reducida , a grandes rasgos, el diagnóstico es relativamente sencillo: análogamente a lo que ocurre con las sustancias, se considera positivo si en los últimos 12 meses se han mantenido dos condiciones: que se haya identificado con una frecuencia mínima de dos veces por semana al menos uno de los dos últimos síntomas (ítems 8 o 9) y también al menos tres de los siete primeros síntomas, con una frecuencia similar. Y, cuantos más síntomas haya, mayor se considerará la severidad de la "adicción".

Bien, volvamos al título del post y centrémonos en el colectivo infantil.

El listado YFAS se ha utilizado bastante en estudios entre adultos, pero a pesar de existir una versión específica para niños, resulta que prácticamente no existen investigaciones sobre este tema entre los más pequeños, a pesar de que están siendo víctimas preferentes de la epidemia de la obesidad. Afortunadamente, durante los últimos meses se han publicado un par de ellos, que vamos a conocer brevemente.

El primero fue realizado por psiquiatras alemanes, "Food addiction in overweight and obese adolescents seeking weight-loss treatment" (2015) y fue liderado por Adrian Meule, un experto que lleva años publicando sobre el tema. Su equipo analizó los siguientes aspectos en un grupo de 50 adolescentes que sufría sobrepeso y obesidad utilizando diversas herramientas especializadas: Grado de adicción, deseo intenso por alimentos, presencia de trastornos alimentarios, impulsividad y depresión. Y encontraron que algo más de un tercio de los niños (38%) presentaban un diagnóstico positivo de "adicción a la comida" según la escala YFAS. Este colectivo además presentaba mayor preocupación por el peso y la comida y mayor impulsividad, y además reportaron más cantidad de días con alimentación compulsiva o atracones, más experiencias de deseo intenso de alimentos y más síntomas de depresión.

Los autores lo resumieron así:

" (...) se ha comprobado que la conducta alimentaria de tipo adictivo ya se produce en los adolescentes y que un subconjunto importante de adolescentes con sobrepeso que buscan tratamiento reciben un diagnóstico positivo con YFAS. Estos pueden diferenciarse de sus equivalentes "no adictos" por una patología y psicopatología de elevada ingesta, así como por resultados elevados en aspectos específicos de impulsividad (...)".

El segundo estudio sobre adicción a la comida en niños se publicó el año pasado, "A new insight into food addiction in childhood obesity" (2014). Fue realizado por expertos turcos, con un grupo de 100 niños y adolescentes de entre 10 y 18 años y con sobrepeso. También se utilizó el cuestionario YFAS y en este caso la prevalencia de adictos a la comida fue mayor, ya que se estimó en un 71%.

En concreto, los autores concluyeron lo siguiente:

"Este estudio muestra que la tasa de adicción a la comida entre los niños obesos y adolescentes es alta. Sin embargo, se necesitan estudios controlados a gran escala antes concluir definitivamente que la adicción a la comida es una de las causas principales de la obesidad. Creemos que nuevos estudios sobre la adicción a la comida darán luz a la patogénesis de la obesidad y ofrecerán nuevas perspectivas sobre su tratamiento."

De este estudio también cabe destacar otro tema que se investigó y que resulta especialmente interesante; los expertos aprovecharon para preguntar por los alimentos que más deseos provocaron entre los niños, obteniendo este top 5:
  1. Chocolate (70%)
  2. Helado (58%),
  3. Bebidas azucaradas (59%)
  4. Patatas fritas (57%)
  5. Pan blanco (55%)
Todos ellos tradicionalmente omnipresentes en este tipo de problemas, como ya he contado en algún post anterior.

En definitiva, aunque la controversia sigue viva, los comportamientos asociados a la adicción a ciertos alimentos parecen ser algo bastante habitual no solo entre adultos, sino también entre los niños y adolescentes. Considerando que en estudios y revisiones recientes la prevalencia de este fenómeno entre adultos con sobrepeso es cercana al 20 % (como por ejemplo en "The Prevalence of Food Addiction as Assessed by the Yale Food Addiction Scale: A Systematic Review" y "Food-addiction scale measurement in 2 cohorts of middle-aged and older women" ), puede deducirse que, lamentablemente, entre los más pequeños se da aún con bastante más frecuencia.

Es cierto que la investigación sigue siendo escasa, así que habrá que seguir esperando para ver lo que ocurre con todas estas ideas. Pero insisto, me parece que no andamos sobrados de tiempo, que el panorama no es nada tranquilizador y que hay suficientes datos para ser más innovadores y resolutivos a la hora de diseñar futuros ensayos y estudios. Hacen falta más intervenciones y propuestas de tratamientos para intentar evitar que nuestros hijos no tengan su salud hipotecada de por vida a causa del sobrepeso.

17 comentarios:

  1. hola soy Iñigo.
    tengo que saltar al ver esta frase "desajuste del circuito de recompensa de nuestro cerebro"

    No, el circuito funciona de maravilla; lo que ocurre es que nos auto engañamos al creer que es ese alimento(generalmente con azúcar, sal o grasas) es el que necesitamos porque nos hace sentir bien.
    La realidad es que nos crean un depósito de esas sustancias que tenemos que llenar, ese depósito crece sin límite y pide más (tolerancia).
    Solución: eliminar esas sustancias artificialmente añadidas, no naturales, a sabiendas de que no nos privamos de nada sino todo lo contrario : NOS LIBRAMOS DE UNA INÚTIL ADICCION

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    1. Bueno, con el tiempo la sensación hedónica al comer va disminuyendo y la respuesta de deseo ante señales externas, aumentando. Quizás el término desajuste no sea el más riguroso, pero creo que puede servir para describir globalmente la situación.

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  2. la toma de decisión razonada NO LA INÚTIL FUERZA DE VOLUNTAD, es lo que hace que se pueda salir de la adición que es un circulo vicioso: PLACER-ENGORDE-REPRESION-PENA-PREMIO y vuelta al PLACER....

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  3. Buenos días Centinel, primero felicitarte por tus magníficos libros, han hecho que me empiece a interesar mucho la nutrición y a investigar por mi cuenta y eso te lo debo a ti, así que gracias.

    No sabía muy bien dónde poner esto porque no he encontrado algún tipo de espacio dedicado a la cetosis, que aunque la hablas en tu tercer libro tímidamente creo que es un tema que merece la pena dedicarle algo de tiempo.

    ¿Qué opinión tienes acerca de llevar a cabo está dieta en periodos?

    Los estudios más recientes destapan ciertos mitos que había acerca de este estado fisiológico natural que adopta el cuerpo en ausencia de carbohidratos.

    http://ispub.com/IJNW/4/2/8738

    ¿Cuál es tu opinión al respecto?

    Gracias.

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    1. Gracias por tus amables comentarios, Pablo.

      En efecto, en "Lo que dice la ciencia sobre dietas, alimentación y salud" dedico media docena de páginas a este tipo de dietas. Y creo que mi opinión global está bastante clara en el último párrafo:

      "Así que si se decide por seguir una dieta cetogénica, si es completa e incluye todo tipo de nutrientes y lo hace durante un periodo de tiempo relativamente corto, no hay evidencias de que le vaya a hacer ningún mal. Si es para un plazo más largo, lo cierto es que no hay demasiados datos científicos para hacer afirmaciones concluyentes, pero tampoco es para asustarse. Y, de cualquier forma, es probable que no le sea muy fácil, ya que es una estrategia que restringe muchos alimentos muy deseados y habituales."

      En definitiva, creo que puede ser útil en algunas personas y circunstancias.

      Un saludo y gracias por el enlace, interesante y completa revisión.

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  4. Ojala algún día tengas las agallas para publicar un al menos un comentario critico constructivo

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    1. No sé a qué viene eso, pero publico TODOS los comentarios críticos constructivos. Un ejemplo:
      http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com/2013/01/son-la-leche-y-los-lacteos-saludables.html
      Ojalá la gente como tú que escribe comentarios para despreciar al autor del blog tuviera agallas para identificarse.

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    2. Es falso eso, el otro día escribí una critica a tu ultimo libro(que por cierto esta mal escrito) y no la publicaste. por otro lado entiendo que estés cómodo con la obsecuencia

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    3. Lo repito: publico todos los comentarios constructivos, sean críticos o no. No hay ningún comentario pendiente de moderar que critique mi libro, así que o ha habido algún problema técnico o no es cierto lo que dices. De cualquier forma, me hacéis mucha gracia (por decir algo) los que llegáis a casa ajena, sin identificaros, faltando el respeto y escribiendo afirmaciones como "está mal escrito", en tres líneas llenas de faltas de ortografía.

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    4. Primero nunca te falte el respeto ni te desprecie, salvo si marcar errores sea sinónimo de desprecio para ti(si así fuera nuestros maestros de primaria serian grandes "faltadores de respeto")
      Segundo si no te importa volveré a escribir mi critica, pero tu mejor que nadie sabes que es falso eso de que publicas todos los comentarios
      Tercero dile al "Centinelieber" de ormaza que se compre una vida y deje de opinar de los comentarios de terceros

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    5. Primero, decirme que no tengo agallas sin conocerme de nada y sin identificarse, es faltarme el respeto, al menos para mí.
      Segundo, no he dicho que "publico todos los comentarios", mejor vuelve a leer lo que he escrito.
      Tercero, no tengo que decirle nada a Ormaza. Tú, escondido tras una identidad anónima, exiges poder entrar al blog de alguien y criticar su trabajo y a la vez pides que nadie hable de tus opiniones. Claro, muy justo y democrático.
      Y doy por finalizada esta discusión absurda e improductiva.

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  5. tú comentario anónimo es claramente destructivo

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  6. Vamos a ver, señor o señora (no se) Anónimo. Ya conozco el tipo de escribidor que aparece en todos los blogs para que le dediquemos más tiempo a él que al tema en cuestión. Solo hay ganas de protagonismo y provocación. Por favor, NO RESPONDER A ESTE TIPO DE "desconocido e ignorado"

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  7. Pronostico, en mi humilde opinión, que el azúcar será el próximo tabaco. Los alimentos tendrán que llevar advertencias al respecto. Probablemente queda mucho, pero creo que lo veré.

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  8. por cierto y creo que muy importante llamar a cada cosa por su nombre:
    No es abuso el que se hace del alcohol o el tabaco porque son sustancias totalmente prescindibles.
    SI es abuso el de la comida porque hay que comer algo y todo es comida, excepto el alcohol y el tabaco y otras sustancias superfluas ( y dañinas)

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    1. No es eso lo que piensan los expertos en adicciones, el DSM5 habla de abuso y dependencia de sustancias. Y, salvando las distancias, hay comida totalmente prescindible

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    2. No es eso lo que piensan los expertos en adicciones, el DSM5 habla de abuso y dependencia de sustancias. Y, salvando las distancias, hay comida totalmente prescindible

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