Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

20 sept. 2013

Adicción a la comida

El reciente estudio "Food Addiction: Its Prevalence and Significant Association with Obesity in the General Population", en el que los investigadores han analizado la prevalencia de lo que han llamado "adicción a la comida" entre un grupo de varios cientos de personas, ha despertado mi curiosidad por diferentes aspectos. En primer lugar por sus resultados, ya que  concluyen que la sufrían el 5,4% de las personas de dicho grupo y que tenía una clara correlación con el sobrepeso, identificándose que estas personas pesan casi 12 kilos más.

En segundo lugar, por el uso del término adicción a la comida. Soy lego en la materia y es probable que me equivoque, pero supongo que en el ámbito de la psicología esta denominación está orientada a la identificación de comportamientos patológicos o compulsivos relacionados con la alimentación que pueden afectar de forma importante a la estabilidad emocional y que pueden desembocar en problemas importantes de salud. Pero personalmente, más allá de la terminología psicológica y al igual que el popular doctor David Katz, yo pienso que todos somos adictos a la comida. Unos días sin comer son más que suficientes para apreciar lo que las personas somos capaces de hacer por alimentarnos y sobrevivir.

De cualquier forma, he buceado un poco en el estudio para saber cómo los expertos han evaluado el tema. Parece ser que han utilizado el cuestionario "Yale Food Adiction Scale", cuyos principios se presentaron en la publicación de 2009 "Preliminary validation of the Yale Food Addiction Scale". El documento contiene 25 frases que describen situaciones o comportamientos que pueden considerase negativos o patológicos, en relación con el siguiente tipo de alimentos:

- Dulces como el helado, el chocolate, donuts, galletas, pasteles, caramelos...
- Almidones como pan blanco, bollos, pasta y arroz...
- Aperitivos salados como patatas fritas,  pretzels, galletitas...
- Alimentos grasos como filete, beicon, hambruguesas, pizza, patatas fritas...
- Refrescos y bebidas azucaradas.

Estos son los comportamientos en cuestión:
  1. Cuando empiezo a comer ciertos alimentos, termino comiendo mucho más de lo previsto
  2. A veces sigo comiendo algunos alimentos incluso aunque no tenga hambre.
  3. Como hasta el punto de sentirme físicamente enfermo.
  4. No comer o reducir algunos tipos de alimentos es algo que me preocupa.
  5. Me paso mucho tiempo sintiéndome perezoso o fatigado por haber comido mucho.
  6. Suelo comer constantemente a lo largo del día algunos tipos de alimentos.
  7. Cuando no tengo disponibles algunos tipos de alimentos, salgo a conseguirlos. Por ejemplo, voy hasta la tienda a comprarlos aunque tenga otras opciones en casa.
  8. Ha habido momentos en los que he consumido ciertos alimentos con tanta frecuencia o en cantidades tan grandes que he empezado a comer en lugar de trabajar, pasar tiempo con mi familia o amigos, o participar en otras actividades importantes o actividades recreativas que me gustan.
  9. Ha habido momentos en los que he consumido ciertos alimentos con tanta frecuencia o en cantidades tan grandes que he pasado tiempo tratando con los sentimientos negativos del exceso de comida en vez de trabajar, pasar tiempo con mi familia o amigos, o participar en otras actividades importantes o actividades recreativas que me gustan.
  10. Ha habido momentos en que he evitado situaciones profesionales o sociales en las que había ciertos alimentos disponibles, porque tenía miedo de comer en exceso.
  11. Ha habido momentos en que he evitado situaciones profesionales o sociales porque yo no era capaz de consumir ciertos alimentos no
  12. He tenido síntomas de abstinencia como agitación, ansiedad u otros síntomas físicos cuando corté o dejé de comer ciertos alimentos. (Por favor no incluya los síntomas de abstinencia causados ​​por la tala de las bebidas con cafeína, como refrescos, café, té, bebidas energéticas, etc)
  13. He consumido ciertos alimentos para evitar sentimientos de ansiedad, agitación y otros síntomas físicos que se estaban desarrollando. (Por favor no incluya el consumo de bebidas con cafeína, como refrescos, café, té, bebidas energéticas, etc)
  14. He descubierto que tengo elevada deseo o impulso por consumir ciertos alimentos cuando menos o dejar de comerlos.
  15. Mi comportamiento con respecto a los alimentos y la alimentación me provoca malestar significativo.
  16. Tengo problemas significativos en mi capacidad para funcionar eficazmente (la rutina diaria, trabajo / escuela, actividades sociales, actividades familiares, problemas de salud) a causa de los alimentos y la alimentación.
  17. Mi consumo de alimentos me ha causado importantes problemas psicológicos como depresión, ansiedad, odio a sí mismo, o culpa.
  18. Mi consumo de alimentos ha causado importantes problemas físicos o ha hecho que un problema físico empeore.
  19. He seguido consumiendo los mismos tipos o la misma cantidad de alimentos a pesar de que estaba teniendo problemas emocionales y / o físicas.
  20. Con el tiempo, me he dado cuenta que tengo que comer más y más para conseguir la sensación que quiero, como la reducción de las emociones negativas o mayor placer.
  21. He encontrado que el consumo de la misma cantidad de alimentos no reduce mis emociones negativas o no aumenta las sensaciones placenteras de la manera que solía hacerlo.
  22. Quiero reducir o dejar de comer ciertos tipos de alimentos.
  23. He tratado de reducir o dejar de comer ciertos tipos de alimentos.
  24. He tenido éxito en reducir o dejar de comer este tipo de alimentos
Posteriormente, esta batería se ítems se valora de acuerdo a cierta metodología, que dará un resultado final.

Y bien, ¿es usted "adicto a la comida"?

9 comentarios:

  1. No le veo mucho sentido a que tener éxito en dejar ciertos alimentos también cuente.

    A no ser que cumplir el último punto anule los dos precedentes, cumplo los tres últimos, por lo que sería adicto.

    Falta uno muy importante: "Cuando no dispongo de alimentos durante un periodo prolongado entro en un estado de ira asesina que ni El Increíble Hulk".

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  2. Creo que los dos primeros puntos (acotando bien el "mucho" del punto 1) son aplicables a todo el mundo.

    Entiendo que el último punto implica reconocer que has llegado a tener un problema con algún tipo de alimento. Habría que ver si ser adicto a un alimento significa ser adicto a la comida. Hay quien come pipas en cantidades industriales y luego no es un "glotón" con el resto de la comida.

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  3. Sí, los dos primeros puntos creo que son universales. Casi todo el mundo ha abierto una bolsa grande de patatas fritas, o un recipiente grande de helado, y ha tomado de más por el simple placer de comer.

    Y los tres últimos puntos también los cumple cualquiera que se haya propuesto una dieta.

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  4. Os recuerdo la segunda condición que ponen para considerarlo un problema: "...y además se identifica una discapacidad o angustia significativa"

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  5. "Por favor, no incluya bebidas con CAFEÍNA...". Claro, como es una sustancia reconocida como adictiva, pues no se la incluye. ¿Y qué pasa con los alimentos llenos de aditivos que enganchan? Sin ir más lejos, el AZÚCAR. ¿Si uno no puede pensar en vivir sin pan o pasta, es que tiene un problema psicológico, pero si ocurre lo mismo con el café, es que tiene dependencia orgánica? Amos, no me jodas. Qué mal anda la medicina...

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  6. Os dejo un par de videos y un enlace a ver qué os parecen:
    http://www.cbsnews.com/8301-204_162-57591389/processed-carbohydrates-are-addictive-brain-study-suggests/
    http://actualidad.rt.com/ciencias/view/106041-azucar-droga-peligrosa-hambre-comida
    http://www.youtube.com/watch?v=TsQDBSfgE6k
    En este último que es algo largo mirar a partir del minuto 2:20 y comentarme si algunos tipos de comida pueden ser o no una droga hasta para los más pequeños. Viendo el video a mi no me quedan muchas dudas.
    Un saludo.

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    Respuestas
    1. Recomiendo a todo el mundo que vea este video sobre el azucar,
      "Tóxico adictivo blanco":
      http://www.youtube.com/watch?v=jUxt2XFJ4JU

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  7. Soy hombre, tengo 39 años, y desde pequeño siempre he sido un ávido comedor de galletas, helados, yogures, patatillas,...
    A lo largo del tiempo me ha interesado el tema de nutrición y adquirir hábitos saludables como ingerir productos más sanos y menos procesados.
    He pasado por etapas buenas donde era capaz y feliz y me sentía saludable, pero otras veces por problemas puntuales que nos trae la vida volvía a recurrir a la comida precocinada como pizzas congeladas y demás.
    Cuando volvía a los malos hábitos ganaba muchos kilos, he pesado 115 kilos, y me encontraba de mal humor, no me gustaba hablar con la gente, sentía más calor, sudaba más,me dolían las rodillas,... pero la comida me hacía olvidar los probemas. Me gastaba el doble de dinero en esas comidas prefabricadas pero me daban mucho placer inmediato.

    Cuando algunas veces he conseguido salir de ese círculo vicioso, como ahora, me siento mejor de salud y de estado anímico, más equilibrado.
    Lo que he aprendido es que voy a ser adicto a la comida basura toda mi vida,
    si bajo la guardia y caigo en la tentación de comer un helado o un donut, será más que probable que al día siguiente mi cuerpo pida un poco más de eso.

    He renunciado al azucar totalmente, lo he sustituido por sirope de agave o miel, y tampoco tomo productos confeccionados con harinas blancas, sólo tomo pasta o pan integral.
    Muchas veces tengo un hambre que considero normal, sin ansiedad y recurro a comida sana, como fruta, infusiones como té o rooibos, comidas de facil preparación pero sana como arroz integral con algas o unos tomates picados, cosas sencillas pero nunca comida comida prefabricada.

    Ahora cuando voy a un supermercado, el 90 por ciento de los productos que venden me parecen veneno, la mayoría de lo que venden es comida basura.

    Otra conclusión que he sacado de mi propia experiencia es que recurría a la comida basura para llenar carencias afectivas y problemas de relacionarme con otras personas. Incluso como un acto de autodestrucción, porque sabía que esa comida era nociva, pero la comía igualmente.
    Muchas veces compraba, me arrepentía y tirba la comida, pero a los dos días volvía a comprar lo mismo, incluso he tirado algo al cubo dela basura de mi casa y las pocas horas volver al cubo y rescatarlo si era posible, para comerlo.

    Soy sociable, he tenido una relación de 12 años con una chica, la mitad casados, y puedo relacionarme y ser hablador,
    pero soy solitario y reservado por naturaleza,
    nunca he tenido amigos.

    También he tenido un problema de adicción a compras por internet,
    con la consecuencia de tener que pedir un préstamo y endeudarme actualmente.
    compraba y lo que más me llenaba era el acto de comprar y recibir el pedido,
    era excitante recibirlo, pero a los pocos días perdía el interés y lo dejaba apartado en una estantería, y volvía a comprar cosas que muchas veces no necesitaba.

    Estoy en proceso de cambio aceptando mis errores y aprendiendo de mis malas conductas para tratar de no caer en lo mismo.
    Yo creo que el alimentarme de mala manera también me indujo a no pensar bién mis actos.

    Actualmente estoy en paz,
    solo pero tranquilo,
    he aprendido a quererme como soy, con mis defectos y mis virtudes.
    Tengo unos gatos y un perro que me dan compañía,
    una familia que no veo casi nunca porque están algo lejos,
    y una madre a la que visito todos los fines de semana.

    Mi trabajo de 8 horas diarias y mis aficiones me mantienen ocupado,
    y el comer sano y tener buenos hábitos me ha traido beneficios.

    Mucho ánimo para todos los que pasen malas rachas con cualquier tipo de adicción, quereros mucho e id por otros caminos mejores.
    No os vengais abajo si recaeis, volved a levantaros cuando podais,
    no os sintais mal, aprended de vuestros errores,
    se puede cambiar, es todo cuestión de hábitos.

    Un saludo.


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  8. Nadie que no lo haya pasado lo puede entender del todo.
    A mi misma hace un tiempo me parecería ridículo que alguien me contara que es adicto a la comida, se ve tan fácil la solución... "para de comer y ya está!". Si me pagaran por cada vez que me han dicho eso os escribiría desde mi yate.
    Enfin, es una esclavitud autoimpuesta que te acaba jodiendo la vida. Independientemente de la parte física (yo, de momento, no tengo sobrepeso) nadie se imagina lo que es llevar contigo, el 98% del tiempo, los mismos pensamiento que se pasean entre la angustia, el ansia, la desesperanza y una interminable lista de emociones que no te dejan vivir en paz.
    Yo sigo buscando la solución, pero la verdad que no llego a encontrarla del todo. Saludos y ánimo a quien me entienda por propia vivencia.

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