Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

28 feb. 2013

Prevención de enfermedad cardiovascular: Dieta mediterránea contra baja en grasas

Ha tenido bastante repercusión el estudio publicado en New England Journal of Nutrition "Primary Prevention of Cardiovascular Disease with a Mediterranean Diet", sobre todo porque su conclusión final, que la dieta mediterránea es efectiva en la prevención de la enfermedad cardiovascular, sirve para reforzar un poco el devaluado orgullo patrio. Con paro, con deudas, con corrupción... pero en España se come como en ningún sitio. Y saludable.

Hablando en serio, expertos de todo el mundo han difundido y comentado este magnífico trabajo, algo que por desgracia no tiene pinta de tener demasiada continuidad si siguen los recortes en investigación y ciencia. Lo cierto es que la mencionada publicación, realizada por investigadores españoles, no tiene nada que envidiar a otras similares; es más, probablemente sea una de los más importantes de los últimos años en su especialidad.

Enmarcado dentro del gran estudio Predimed, se ha llevado a cabo una gran intervención de casi cinco años de duración sobre unas 7000 personas con riesgo cardiovascular, divididos en tres grupos: uno considerado de control (con una dieta baja en grasas) y dos de intervención (con un par de versiones de la dieta mediterránea, uno con más nueces y otro con más aceite de oliva). El objetivo era comprobar hasta qué punto es saludable esta dieta, especialmente en la prevención del riesgo cardiovascular, comparada con la que suele utilizarse habitualmente, la baja en calorías y grasas.

El proyecto Predimed ha tenido un coste de unos ocho millones de euros y ha sido financiado sobre todo con recursos públicos. Han participado personas de toda España, divididas en 19 sub-grupos y el estudio se finalizó antes de tiempo, a los 4,8 años (aunque estaba previsto que durase 6), ya que se decidió que no era correcto que un grupo estuviera teniendo desventajas en su salud respecto a otro (algo habitual en este tipo de investigaciones, cuando aparecen evidencias claras de que una intervención es mejor que otra).

Recomiendo leer íntegramente el apéndice con los detalles y resultados finales en este enlace (inglés) y el documento que describe los preparativos y descripción de la totalidad del estudio  (en español), accesible desde este otro enlace, por tres razones: Porque sirve para entender cómo se dirige y desarrolla un complejo estudio como este, porque pone en evidencia su seriedad y rigor y porque tiene unas cuantas líneas que merece la pena leer de primera mano.

Los resultados son muy interesantes. La mediterránea le pega una buena paliza a la baja en grasas en casi todo, como puede verse en este resumen resumen de resultados (si el cuadradito está a la izquierda de la linea puntada, gana la mediterránea):


Lo que más ha llamado la atención de los medios han sido los mejores resultados en la prevención de enfermedades cardiovasculares, como puede verse en la evolución del riesgo relativo de eventos de este tipo entre los tres grupos a lo largo de los cinco años:
La línea negra es la de la dieta baja en grasas, la naranja la mediterránea+nueces y la verde la mediterránea+aceite oliva. En concreto, la reducción del riesgo relativo es de un 30%, no muy alta pero significativa.

Personalmente, me gustaría comentar los siguientes aspectos:
  • Los grupos que seguían la dieta mediterránea no tenían límite de cantidades, es decir, podían comer a voluntad o ad-libitum. El grupo con dieta baja en grasas sí tenía limitación.
  • A pesar de que las personas asignadas a la dieta mediterránea ingirieron al final bastantes más calorías totales que las asignadas a la dieta baja en grasas (entre 140 y 180 más diarias), ninguno de los tres grupos tuvo variaciones significativas de peso y, en cualquier caso, el resultado final fue de un mayor peso entre los que siguieron la baja en grasas.
  • En los tres grupos el porcentaje de calorías procedente de carbohidratos era bastante menor del que suele recomendarse, especialmente en los de la dieta mediterránea, que estuvo por debajo del 40%,
  • Ha habido mayor adherencia a las recomendaciones entre los integrantes de los grupos de dieta mediterránea (aunque la diferencia no es muy grande).
  • Esta frase es de los autores y da que pensar: "Se dedicara especial atención a evitar que los participantes con diabetes, sobrepeso/obesidad, y/o hiperlipidemia no reciban consejos dietéticos contradictorios por otros profesionales de la salud ajenos al estudio PREDIMED. Como todavía algunos profesiones de salud e incluso expertos en nutrición consideran que la grasa insaturada, como la contenida en el aceite de oliva o en los frutos secos, puede engordar, es importante que los participantes incluidos en dos grupos de Diet Med no tengan miedo a un eventual aumento de peso. Ello puede hacerse explicando las últimas evidencias científicas disponibles (...)"
  • Aunque los resultados respecto a la enfermedad cardiovascular son mejores en la dieta mediterránea, la diferencia en el riesgo absoluto es pequeña. Por ejemplo, en el caso del ictus, cuatro de cada mil personas tuvieron un incidente con la dieta mediterránea, contra seis de cada mil con la dieta baja en grasas (4/1000 vs 6/1000).
  • No se encontraron diferencias en la mortalidad global.
  • Casi todas las personas que participaron en el estudio sufrían dolencias relacionadas con el síndrome metabólico: diabetes, obesidad, hipertensión, perfiles de lípidos anormales. Muchos de ellos tomaban medicación para tratarlas.
Por todo ello, creo que es un estudio muy bueno, con resultados muy interesantes, aunque algo limitado para poder sacar conclusiones generales, por lo pequeño de los valores del riesgo identificado y el perfil y realidad de sus participantes. Sin embargo, lo que está bastante claro es que aporta una nueva prueba de que la dieta baja en grasas no es la mejor opción, ni siquiera cuando se habla de mejorar la salud. Así que, considerando lo que ofrecen y que una limita cantidades y la otra no, puestos a elegir, yo lo tendría claro.

Por cierto, no sé si recuerdan este artículo anterior en el que también hablé de otro enfrentamiento entre estas dos dietas en otro interesantisimo estudio epidemilógico a largo plazo, con similares resultados. Y hace poco, como expliqué en este otro artículo, un meta-análisis reveló que nuestra querida dieta también es más eficaz para tratar la diabetes. Así que, por el momento, mediterránea 3, baja en grasas 0

Y ahora, paso a la parte de las preguntas. ¿Alguno de ustedes sabe exactamente qué es la dieta mediterránea? Es que me parece que está pasando como con los alimentos integrales, que todo el mundo los recomienda, pero nadie sabe exactamente dónde y cómo encontrarlos. Cada vez escucho más parabienes sobre la dieta mediterránea, pero tras su planteamiento ideal-teórico por parte de Ancel Keys hace décadas, no consigo saber exactamente qué es. Hay diversas propuestas particulares que se han utilizado como modelo (por ejemplo, esta de Harvard o esta otra de la fundación del mismo nombre), pero que yo sepa no hay una definición "oficial" y consensuada. En este estudio, en concreto, los investigadores utilizaron los siguientes criterios:
  1. Uso del aceite de oliva como principal fuente de grasas en la cocina
  2. Cuatro o más cucharadas diarias de aceite de oliva
  3. Dos o más raciones diarias de vegetales
  4. Tres o más unidades diarias de frutas o zumo natural
  5. Menos de una ración diaria de carne roja y procesada
  6. Menos de una ración diaria de nata, mantequilla o margarina
  7. Menos de un refresco al día
  8. Siete o más vasos de vino a la semana
  9. Tres o más raciones de legumbres a la semana
  10. Tres o más raciones semanales de pescado o marisco
  11. Menos de tres raciones semanales de galletas, bollería o dulces
  12. Tres o más raciones de nueces a la semana
  13. Carnes blancas preferentemente sobre las rojas
  14. Dos o más veces por semana se usa sofrito 
¿Qué les parece? En mi caso, ¡no saben cómo me alegra empezar a ver tan reducidos los carbohidratos refinados! Y me parece acertado que no haya límites para la carne blanca y el pescado ni para los huevos, y que para la carne roja no sean muy estrictos.

Por cierto, parece que a está en marcha el Predimed 2, que seguirá analizando las posibles ventajas de esta dieta y su relación con otras enfermedades. Esperamos desde ya con gran interés sus resultados.

12 comentarios:

  1. Hace unos meses escribí un artículo acerca del verdadero significado de dieta mediterránea. Quizás no sea la versión oficial pero me pareció interesante y bastante coherente: http://estonoescomida.com/la-verdadera-dieta-mediterranea-no-consiste-en-comer-pasta-todos-los-dias/

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Una gran noticia, sin duda. Que se eliminen o reduzcan los carbohidratos refinados solo respondería al patrón de la coherencia (por fin)

    Por supuesto, siempre queda discutir qué es realmente una dieta mediterránea. Si cogemos el concepto original de Creta, vale; pero hoy en día llamamos dieta mediterránea a una versión totalmente distorsionada o pervertida de la misma. Consumimos aceites y carbohidratos refinados a diario y en gran cantidad, grasas trans, azúcares a tope...un desastre que está lejos de la propuesta que se hace en este estudio -con algunas reservas-

    Me alegra su publicación. Poco a poco tendremos que ir quitándonos la venda de los ojos.

    ResponderEliminar
  3. Bestial como has resumido el artículo! Para los que nos gustan los artículos y nos cuesta el inglés es una pasada tu blog!

    ResponderEliminar
  4. Gracias, Saul, un artículo muy interesante.
    Daniel, me parece que todavía nos queda trabajo por delante,pero creo que vamos por buen camino. Despacio, por desgracia.
    Gracias, Oriol, ¡así da gusto escribir!

    ResponderEliminar
  5. Cuando he leído que la dieta "mediterránea" analizada consistía en menos de un 40% de hidratos, he pensado: ¡esta no es una dieta mediterránea! O, al menos, no es la dieta mediterránea de la que habitualmente se habla cuya base energética son los hidratos (55-65% del total de las calorías). En fin, o se ponen de acuerdo en qué es una dieta mediterránea o, mejor, que no pongan etiquetas a las dietas y describan con precisión de qué están hablando.

    ResponderEliminar
  6. Excelente resumen Centinel. Lo veo bien que mencionas las limitaciones de sacar conclusiones generales (sujetos mayores y ya con factores de riesgo), las mismas que pensé cuando salió el otro día.

    Lo que más me gusta de este estudio es la definición que han utilizado para la dieta mediterránea.

    ResponderEliminar
  7. Ya que eres un esceptico por naturaleza te recomiendo que leas el articulo de Peter Attia acerca de este estudio --->http://goo.gl/Sxb1F

    ResponderEliminar
  8. Gracias, Rafael, sigo a Attia desde hace tiempo. Coincido bastante con sus apreciaciones sobre el estudio.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  9. Cuando hablas de nueces me imagino que te refieres a frutos secos en general.
    He consultado el documento en inglés y menciona diferentes variedades.
    No obstante, ¿hay alguna de ellas que sea más recomendable que las otras?

    ResponderEliminar
  10. Tienes razón, los autores incluyeron varios frutos secos, pero fueron las nueces los que se dieron en mayor cantidad. Son las que tienen mejor composición lipídica, con una buena cantidad de omega-3, y más estudios a su favor.

    ResponderEliminar
  11. Hola, muy interesante artículo. La dieta mediterránea es una forma de alimentación basada en los países del mediterráneo, que además de ser variada y de aportes nutricionales equilibrados; es rica en fibra, en ácidos grasos insaturados y en antioxidantes. Más que una dieta, se dice que es una forma de vida, la cual para generar un efecto positivo se debe combinar con ejercicio moderado a diario.
    Los invito a conocer más sobre la dieta mediterránea: goo.gl/ZfYU3
    Además, hay muchos estudios que demuestran los beneficios de la dieta mediterránea no sólo sobre la salud cardiovascular sino también sobre el control del peso, la prevención del cáncer de mama, de los accidentes cerebro-vasculares, de la anemia, entre otras patologías. Los invito a que también puedan conocer sus beneficios para la salud: http://goo.gl/2OZUy
    Gracias y saludos!

    ResponderEliminar
  12. Hola,

    Felicidades por el blog, y por el post. No lo había leído hasta hoy.

    En el blog citas que las personas que siguieron la dieta baja en grasa no tuvieron la oportunidad de comer ad libitum. Yo después de leer el artículo y los apéndices, no estoy muy de acuerdo. Yo creo, si no voy errado, que ninguno de los dos grupos reciben limitación en la ingesta total. La limitación en la dieta baja en grasa es en el consumo de grasa (que en la mediterránea es ad libitum). Mientras que en la dieta Mediterránea también reciben recomendaciones de eliminar ciertos alimentos y limitar el consumo de carnes rojas y quesos grasos, por ejemplo.

    Qué opinas? Tengo curiosidad por conocer tu opinión, ya que no he sabido encontrar como limitaron el consumo calórico total en el grupo control.

    Un saludo!

    ResponderEliminar