Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

13 may. 2014

La revista Muy Interesante y la nutrición (I): El pan

La revista Muy Interesante recientemente ha publicado un par de artículos que creo que es necesario comentar. Antes de entrar en harina, quiero dejar claro que no me mueve ningún tipo de animadversión hacia esta revista, al contrario, admiro la labor de divulgación que hace y su capacidad para conseguir mantenerse durante décadas, lo cual es casi milagroso.

El primer artículo al que voy a referirme es sobre el pan. Ha sido difundido por internet por la propia Muy Interesante a traves de las redes sociales, con el titular "Las bondades del pan" y se incluye en el último número de la revista (mayo 2014) en forma de dos páginas visualmente muy atractivas, como es habitual.

Son las siguientes (también pueden verse a mayor tamaño en este enlace)





Como se observa, además de la presentación de unos cuantos estudios que, teóricamente, concluyen que el pan es beneficioso para a salud, se incluyen varios titulares resaltándolo: "Reporta múltiples beneficios para la salud",  "Que no engorda!", "Ene-migas del cáncer", "Rebanadas anti-inflamatorias".

El mensaje de estas dos páginas es clarísimo y evidente. Como decía el titular en las redes sociales, son las bondades del pan, toda una defensa de este alimento. ¿Merecida? Analicemos la evidencia para comprobarlo.

Empecemos por los estudios. He conseguido localizar, no sin dificultad, prácticamente todos los que se mencionan en la revista, en cada una de las afirmaciones:
  1. Reducción de cáncer de cólon: Dietary fibre, whole grains, and risk of colorectal cancer: systematic review and dose-response meta-analysis of prospective studies.
  2. Reducción de la inflamación: Consumption of red meat and whole-grain bread in relation to biomarkers of obesity, inflammation, glucose metabolism and oxidative stress
  3. Ayuda a controlar la glucosa en sangre: Endosperm and whole grain rye breads are characterized by low post-prandial insulin response and a beneficial blood glucose profile
  4. No engorda: “Relationship between bread consumption, body weight, and abdominal fat distribution: evidence from epidemiological studies
  5. Reducción de colesterol: Evaluación del impacto del consumo de pan, tanto integral como blanco, en una población de edad avanzada con alto riesgo cardiovascular: una aproximación metabolómica
  6. Reducción riesgo cardiovascular: Whole grain intake and cardiovascular disease: a meta-analysis.
Pues bien, tras leerlos creo que basarse en estas investigaciones para lanzar las afirmaciones concretas sobre el efecto del pan sobre la salud, da lugar a las siguientes situaciones :

- Deducción de causalidad en estudios observacionales: La mayoría de estos estudios (todos excepto el tercero) son estudios observacionales, es decir, en los que únicamente se ha identificado una relación entre el consumo de un tipo de alimento y ciertos aspectos de la salud (cáncer de colon, inflamación, obesidad...). Pero, como se explica en este artículo de Naukas, que dos factores estén relacionados no implica necesariamente que uno cause el otro, especialmente en casos como estos, en los que los estudios son escasos, entran en juego muchas mas variables y se está hablando de enfermedades complejas y con múltiples orígenes.

Alimentos integrales no es lo mismo que pan. En el primer estudio observacional que la revista utiliza como evidencia de los beneficios para reducir el riesgo de cáncer de colon, se analiza el efecto del conjunto de alimentos integrales,  una gran cantidad de ellos, no el efecto del pan de forma específica. Lo mismo ocurre en el sexto, en el que analiza el riesgo de enfermedad cardiovascular, que incluye todo tipo de alimentos integrales.

- Excesivo valor a un estudio estadísticamente poco significativo: El tercer estudio, el único ensayo de intervención y que podría tener cierto valor para deducir una causalidad, resulta que solo se ha realizado sobre 12 personas, una cantidad claramente insuficiente.

- Las evidencias son sobre pan integral. Todos los estudios citados se refieren a alimentos integrales o a pan integral. Por ejemplo, en el estudio sobre el pan y la obesidad citado (que es el mismo que analicé en profundidad este artículo anterior (y que les recomiendo encarecidamente leer si les interesa la evidencia entre el pan y la obesidad), se concluye que el pan integral no se relaciona con el sobrepeso, pero el pan blanco probablemente sí. Igualmente, en el quinto estudio sobre la relación entre el colesterol y el pan, los (limitados) resultados positivos se encuentran sobre todo entre los consumidores de pan integral.

Y estas son mi reflexiones:

Un lector normal, tras leer ambas páginas, probablemente pensará que el pan en general (incluido el blanco), es estupendo para la salud. Sin embargo, las recomendaciones dietéticas oficiales de prácticamente todo el mundo que hayan sido actualizadas recientemente (por ejemplo Brasil, EEUU, Alemania) aconsejan minimizar el consumo de alimentos derivados de cereales refinados, entre los que se encuentra el pan blanco. Las evidencias contra este tipo de alimentos es cada vez mayor, como puede comprobarse en los posts que he ido publicando sobre el tema. También empieza a haber estudios recientes y específicos que analizan el efecto del pan blanco, como Changes in bread consumption and 4-year changes in adiposity in Spanish subjects at high cardiovascular risk, y que incluyen en sus conclusiones una correlación entre su consumo con aspectos más bien negativos. Pero estos no se mencionan en el artículo.

En el mundo se han realizado pocas investigaciones específicas sobre el pan y las (también pocas) evidencias que se presentan en este articulo son todas sobre alimentos integrales. Así que puestos a hacer halagos, debería haberse destacado más claramente que dichos halagos estaban dirigidos a este tipo de alimentos. Sobre todo considerando que según las estadísticas (como esta) el consumo de pan integral tan solo supone el 5% del total, frente al 80% del pan blanco. Y, de cualquier forma, no hay que olvidar que a pesar de que hay una cantidad significativa de estudios observacionales con resultados favorables para los alimentos integrales, también la evidencia es floja. Lo dicen dos recientes y relevantes investigaciones, por un lado una revisión promovida por la American Society of Nutrition y que analiza su relación con la salud y por otro un meta-análisis de estudios de intervención, concluyen que las evidencias son poco sólidas para hacer recomendaciones fiables.

Pero no se vayan todavía, aún hay más

En el siguiente artículo hablaremos de otro reciente artículo de Muy Interesante sobre nutrición. Les espero.

11 comentarios:

  1. Espero que sea sobre el azúcar!! Últimamente la Muy Interesante me tiene contenta... :@

    Cuánta falta hace este blog... Gracias.

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  2. Hola y enhorabuena por el blog, y por el libro también.
    No se si ya lo has tratado, aunque muchos, no he leído todos tus artículos, pero según lo que yo se, también hay mucha o muchísima diferencia entre pan integral comercial o incluso de panadería y pan integral con harina molida sin haberse separado el salvado, más fina, ecológica, etc.
    Por cierto, hace un tiempo que yo no consumo nada de pan, para que no se intérprete este comentario cómo una defensa.
    Gracias.

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  3. Estoy con Carlos en que hay mucha mentira en relación con el pan integral, muchas empresas etiquetan su pan INTEGRAL con grandes letras; pero luego vas al apartado de ingredientes y ves que pone: harina integral de trigo mas harina de trigo...ni siquiera especifican la cantidad de cada una y en otras ocasiones ponen: harina de trigo mas salvado.
    ¿Supongo que no será lo mismo un pan hecho con una harina verdaderamente integral, osea molida con el grano integro, que un pan hecho con harina refinada de trigo a la que con posterioridad le han añadido el salvado?.

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    1. A ver si esto os ayuda algo
      http://loquedicelacienciaparadelgazar.blogspot.com/2013/01/como-identificar-integrales-de-verdad.html

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    2. Perfectamente aclarado en el post.
      Gracias.

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  4. Una pena que hayas dejado de comer pan. Un error más de sentar cátedra en lugar de enseñar a diferenciar lo bueno de lo malo.

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  5. Muy interesante (tu post). Documentado, serio. Enhorabuena

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  6. No tengo mucho conocimiento acerca de epidemilogía, la "ciencia" en la que se basan muchas de las "afirmaciones" de este, por otro lado, frecuentadísimo por mi parte blog. Así de primera vista me parece que siempre está sujeta a multitud de variables de confusión, que entiendo que son variables que interfieren en la causa y el efecto que se tratan de analizar. Por eso me parecería importante (no digo que no se esté haciendo en este sitio) buscar constantemente justificaciones de índole bioquímico, neurológico, etc, a todas estas conclusiones que se extraen de los estudios epidemiológicos.

    Supongo que el ser humano como especie se desarrolló evolutivamente en un entorno de escasez de comida. Evolucionó por tanto de forma en que pudiera almacenar eficientemente, y comer sin preocupación por la cantidad, únicamente tomando consciencia de su sensación de "plenitud" estomacal. Así que genéticamente nuestra especie sería así, no ha habido tiempo de cambiar nuestro ADN a otra cosa muy diferente.

    Ahora, por supuesto en los países "desarrollados", el escenario es completamente diferente, por lo que la adquisición de una consciencia y una conciencia de "qué y cuánto comemos" se hace necesaria si no queremos adquirir diferentes (o no tan diferentes) enfermedades. Para mí la clave está aquí, en la consciencia. Una persona consciente de su alimentación tendrá menos posibilidades de acabar siendo obesa.

    Por eso es tan difícil poder aislar el efecto de un alimento en concreto, o de un grupo de ellos, en la obesidad de la persona que lo come. El pan, en mi opinión, es un ejemplo excelente. ¿El pan integral es saludable? No creo encontrar ninguna razón basada en la química para pensar así a priori. Tú, Centinel, podrías responderme, seguro que sabes más. De aquí, si nos vamos a analizar estudios epidemiológicos, la confusión puede ser tremenda si uno quiere saber realmente qué pasa. La persona que come pan integral ha adquirido por lo general una consciencia (y un compromiso) de su alimentación. La persona que come pan integral ecológico más aún. ¿De aquí podemos inferir que comer pan integral sea sano? En mi opinión, en absoluto. El hecho de que alguien se preocupe (de verdad, se intente documentar, al menos a su manera) por lo que come ya es un primer e importante paso.

    Otro ejemplo muy claro es el de la carne. ¿Quién come más carne? Socialmente, tradicionalmente, la gente que menos se preocupa por su alimentación. Seguramente, y tú ya conocerás muchos estudios, aunque cada vez está menos claro el efecto de la carne, habrá estadísticas en las que el consumo de carne se asocie con una mayor incidencia en obesidad, diversos tipos de cánceres, etc. De nuevo nos podemos preguntar, ¿es malo comer carne? No, es que lo que comen carne no se preocupan de todo lo demás que comen.

    En fin, todo este "ladrillo" simplemente era para mostrar mi inquietud acerca de los estudios epidemiólogicos, de toda la confusión en la que se mueven, y para insistir (ya sé que es fácil decir) en que siempre se deben buscar razones más profundas en la anatomía, bioquímica, etc.

    Por cierto, creo que ya lo he hecho notar, pero enhorabuena por el blog, es una referencia.

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    1. Otro punto de vista a tener MUY EN CUENTA, pero supongo que los estudios epidemiológicos no dejan comer a los "elegidos" a su libre alvedrío, si no con unas pautas determinadas y unos valores concretos para poder establecer matemáticamente una relación causa efecto.

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  7. No se si será un error o no. Lo que si es cierto es que, aunque siempre me he estado informado sobre temas de salud en general y de nutrición en particular, nunca había profundizado tanto como ahora. Y es ahora cuando me he aventurado a dejar el pan, ocasionalmente lo pruebo, y es ahora, puede ser casualidad o pueden interferir muchos otros aspectos, por supuesto, es ahora cuando estoy notando una mejoría general en la salud. Siguiendo una dieta de estilo paleolítico alternado días de pocos hidratos con alguno con más hidratos, y otros que me la salto. Y sinceramente, no se en que medida, pero creo que comer muy poco pan ha influido positivamente.
    Un saludo.

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  8. Es una lastima que los diversos medios masivos de comunicación utilicen en multitud de ocasiones estudios aislados, de evidencia insuficiente y/o sin el entendimiento completo de los mismos para publicar artículos engañosos (con malicia o no), generalmente, como bien mencionas, por extraer conclusiones poco o incluso nada sostenibles y/o por omitir información clave.
    Por eso lo mejor es siempre ir a la fuente primaria, como has hecho en esta entrada, aunque hay que aceptar que poca gente tiene la costumbre y/o el interés para buscar las fuentes originales de la información que recibe de distintos medios.

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