Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

29 abr. 2013

Cómo medir una alimentación saludable: "Healthy Eating Index" (HEI)

Tras el post anterior, en el que hice cierta crítica de la definición de "alimentación saludable" de algunos representantes del consenso científico español en el ámbito de nutrición, es momento de conocer alguna otra aproximación a esta cuestión.

El departamento de agricultura norteamericano (USDA) y el de salud (HHS) revisan sus recomendaciones nutricionales cada 5 años, recomendaciones que son consideradas como las oficiales en EEUU. Unas recomendaciones que han sido criticadas por parte de muchos expertos y que a menudo están bajo sospecha por venir de una entidad cuya principal objetivo es defender y representar a los agricultores norteamericanos, la USDA. Supongo que tratando de minimizar estas críticas, hace un tiempo se creó A Center for Nutrition Policy and Promotion - CNPP,  que tiene la misión de "mejorar la nutrición y bienestar de los americanos".

Una de las iniciativas del CNPP es el desarrollo y actualización del llamado Healthy Eating Index (HEI) o Índice de Alimentación Saludable, un indicador diseñado para poder hacer una medición cuantitativa de lo saludable que se supone que es un tipo de alimentación o dieta. Este índice se revisa después de cada actualización de las recomendaciones nutricionales (1995, 2005 y 2010), por lo que ya está por su tercera revisión (1995, 2006 y 2012 respectivamente).


Concretamente, el HEI se basa en evaluar la cantidad que se ingiere de algunas familias de alimentos, asignando diferentes puntuaciones a diversos rangos. Si los alimentos se consideran saludables, a mayor cantidad, más puntos. Y si no, pues al contrario, más puntos con menos cantidad. De esa forma, cuanto más alta sea la puntuación final, más saludable se considerará la alimentación.

Como todo método para simplificar variables complejas, tiene importantes limitaciones, pero también algo bastante interesante: permite resumir en un solo resultado numérico "lo saludable" de unos hábitos alimentarios o una dieta.

Esta sería la primera descripción que se hizo del HEI, allá por 1995, que incluía 10 variables y hasta un máximo de diez puntos por variable:



Tras las revisión de 2006, las variables, raciones y puntuaciones se modificaron de la siguiente forma:



Y el año pasado se publicó la última revisión, para el cálculo del HEI-2010:



En la siguiente tabla he resumido la información clave para poder apreciar mejor los cambios. He listado las diferentes familias de alimentos a la izquierda (con agrupaciones y definiciones que también han cambiado), marcando en verde los que habría que fomentar y en rojo los que habría que restringir. En las columnas de la derecha muestro la puntuación máxima que se asignó a cada variable en cada revisión, en caso de seguir las recomendaciones estrechamente.

Le animo a que la analice detenidamente porque resulta especialmente interesante observar la evolución del HEI a lo largo de sus tres versiones y apreciar las variaciones en las recomendaciones y en la importancia de cada una.


Digan lo que digan algunos, los cambios que se han producido en tan solo 15 años son realmente importantes. Yo destacaría los siguientes:
  • La variedad deja de puntuarse positivamente a partir de 2005.
  • Se ha pasado de recomendar una gran cantidad de derivados de cereales, a una cantidad bastante menor y de naturaleza integral.
  • Los derivados de cereales refinados han pasado de puntuar positivamente hasta 2005, a puntuar negativamente en 2010.
  • Las grasas se dejan de puntuar negativamente en 2005 y el impacto negativo de las saturadas se va mitigando.
  • El colesterol dejó de puntuarse negativamente en 2005.
  • La carne prácticamente desaparece de la valoración de 2010, centrándose en las proteínas y dando más importancia a las vegetales y marisco.
  • En 2010 empiezan a valorarse positivamente los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados.
  • En 2005 aparecen los alimentos que aportan calorías vacías (o SoFAAS, grasas sólidas, refrescos y alcohol) como aspecto que puntúa negativamente.
No voy a entrar a comentar y valorar cada una de las variables, ya que eso daría para varios posts, pero la evolución es evidente. Y me parece que la próxima revisión (prevista para 2015) aclarará todavía más alguna de ellas, espero que utilizando definiciones más claras y comprometidas. Y, a la vista de recientes estudios, también afinando y corrigiendo alguna, espero.

Y como siempre, les traigo también algo de bibliografía. Si quieren leer algo más sobre el Ealthy Eating Index y conocer con detalle sus entrañas, les recomiendo estos tres artículos:

- The Healthy Eating Index (1995)
- Development and Evaluation of the Healthy Eating Index-2005 (2007)
Update of the Healthy Eating Index: HEI-2010 (2012)

1 comentario:

  1. Muy buena informacion y muy bien resumida, me sirvio muchisimo para comprender el IAS.

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