Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

17 may. 2013

Más leña al fuego de la controversia sobre la reducción extrema de sal


Hace unos días publiqué un post comentando los resultados de la última revisión Cochrane sobre el consumo de sal, "Effect of longer term modest salt reduction on blood pressure: Cochrane systematic review and meta-analysis of randomised trials", en la que los autores  encontraron claras evidencias de beneficios a la reducción de este compuesto, y en sus recomendaciones finales sugerían que "cuanto menos, mejor". Recomiendo leerlo antes de seguir avanzando en este post.

Sin embargo, anteriores revisiones promovidas también por la iniciativa Cochrane y realizadas por otros expertos, no llegaron a conclusiones tan tajantes, identificando el posible empeoramiento de algunos indicadores (por ejemplo, los triglicéridos y el colesterol), especialmente si la reducción era acusada. Puede comprobarlo leyendo los trabajos correspondientes (desarrollados por diferentes equipos), ambos de 2011, "Reduced dietary salt for the prevention of cardiovascular disease: a meta-analysis of randomized controlled trials" y "Effects of low sodium diet versus high sodium diet on blood pressure, renin, aldosterone, catecholamines, cholesterol, and triglycerides". Y puede ser testigo de cómo el autor de uno de ellos mantuvo un tenso y enfrentado debate con otro de los de la última revisión, en el apartado de comentarios del British medical Journal, accesible desde este enlace.

Pues bien, un nuevo consenso científico parece añadir más leña al fuego de esta controversia, ya que, según publicó el New York Times, un panel de expertos del Institute of Medicine of the National Academies (aprobado por el gobierno norteamericano) ha publicado el informe "Sodium intake in populations: Assessment of evidence" analizando de nuevo la evidencia científica existente para hacer recomendaciones sobre el consumo de sal, cuyo resumen puede descargarse desde este enlace. Y en este caso tampoco se ve el tema tan claro.

Una vez más que se sugiere moderación, pero no la eliminación ni reducción extrema. Este equipo de científicos ha concluido que son sólidas las evidencias que demuestran los beneficios de restringir su consumo hasta los 2.300 miligramos de sodio diarios (equivalente a 5,75 gramos de sal) y que es una buena estrategia promover políticas en este sentido, ya que el consumo medio está bastante por encima de este valor (en España se acerca a los 10 gramos diarios).

Sin embargo, el panel de expertos también cree que no hay datos que respalden las ventajas de una reducción más drástica, menor que esa cantidad de 5,75 gramos, porque no hay estudios que demuestren con solidez su utilidad para prevenir enfermedades cardiovasculares o reducir la mortalidad. Incluso, aunque se reconoce que tampoco se sabe con total seguridad, se afirma que hay algunas evidencias que sugieren efectos negativos.

Así que parece que los científicos deberán seguir trabajando para aclararnos cual es la directriz más oportuna. Y, una vez más, uno se pregunta en base a qué evidencias se han hecho las recomendaciones que se difunden desde algunos organismos oficiales de algunos países, animando a reducir el consumo de sal a niveles inferiores a los comentados.

2 comentarios:

  1. Siempre es la moderación la virtud , en casi todo ,evitar mas nunca eliminar...

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  2. Investigaciones realizadas por cientificos en estados unidos, arrojaron como resultado que el consumo de sodio (sal) podría prevenirnos de enfermedades cardiovasculares.
    Es bien sabido consumir cantidades pequeñas de sal, reduce la presión arterial.
    Entonces como se recalca en el articulo, con respecto a este tema nadie ha dicho la ultima palabra, y como dice luis, "NI TANTO QUE QUEME AL SANTO, NI TAN POQUITO QUE NO LO ALUMBRE"
    Moderar el consumo y tenerlo controlado

    Gracias

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