Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable

25 jul. 2012

Los hombres que comen más grasas... ¿viven más?

Hace unos meses hablé de probablemente la review más exhaustiva que se ha realizado hasta la fecha analizando el riesgo de comer grasas, en la que se concluía que era muy difícil encontrar pruebas para culparlas de nada malo. No es la primera ni será la última, me temo, ya que por desgracia y como comenté en este otro artículo, por alguna extraña razón algunas autoridades y algunos expertos se empeñan en intentar seguir convenciéndonos de que las grasas son muy malas.

Algunos pensamos que las grasas, en general, tienen poca culpa de nuestros males. No por nada personal, sino porque cada vez más estudios lo están demostrando. Hay que reconocer que hace unos años pensábamos otra cosa, pero los mayores expertos mundiales han evolucionado, han mejorado en sus estudios y han precisado sus conclusiones. Es la grandeza de la ciencia, el mejor método que tenemos para conocer esta verdad, que aunque no es perfecta, ella misma evoluciona y mejora sus resultados con el tiempo.

El último estudio que confirma la idea de que las grasas no son malas nos llega de Japón, publicado esta misma semana en The Journal of Nutrition. Y no es moco de pavo. Se trata de "Total Fat Intake Is Associated with Decreased Mortality in Japanese Men but Not in Women", en el que se hizo seguimiento a casi 30.000 personas durante 16 años. Aunque por el título y el resumen de Pubmed pueda parecer un poco machista ("La ingesta total de grasas está asociada con un descenso de la mortalidad en hombres japoneses, pero no en mujeres"), al leer el estudio completo en la fuente original vemos que muchas de las grasas no son malas para las mujeres. Aunque es verdad que los hombres salen beneficiados en todos los casos.

Incluyo las dos tablas con los indicadores de riesgo, para que pueda hacer usted mismo su valoración, primero la de los hombres y después la de las mujeres:





Como se puede observar, en el caso de los hombres, el riesgo de mortalidad disminuye al aumentar la ingesta de todos los tipos de grasa (El primer grupo Q1 es el de menor grasa y Q5 el de mayor): Total, saturada, monoinsaturada (MUFA), poliinsaturada (PUFA) y poliinsaturada omega-3 (n-3 PUFA). Curiosamente, en la que menos se reduce el riesgo es en la que mejor fama tiene, la última de la lista, lo cual confirma mis reservas respecto a lo milagroso de las cualidades de los ácidos grasos omega-3.

En el caso de las mujeres, el riesgo aumenta ligeramente sobre todo en el caso de las grasas saturadas, pero en un valor máximo (Q5) muy moderado, cercano al 20%. Seguramente afectado por este valor, también aumenta el riesgo al consumir más grasas totales, sobre un 10% en el peor de los casos. En los otros tres tipos de grasas no se aprecia un aumento estadísticamente significativo del riesgo (aunque tampoco una reducción, como en el caso de los hombres). Poca cosa, vamos.

Los datos son los datos. Riesgo muy bajo o nulo en mujeres, reducción del riesgo en los hombres, ¡incluso en el caso de grasas saturadas! Valórelos usted mismo y diseñe su dieta en consecuencia...

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